Qué visitar, ver y hacer en un viaje a las islas Seychelles.
Es un destino ideal para recién casados, por lo que son muchos los que vienen a pasar su luna de miel. También es un viaje perfecto para románticos, vacaciones en pareja, en familia o en solitario, así como para personajes famosos que buscan intimidad. Si buscas islas exóticas… ¡bienvenido al paraíso de las Seychelles!
Las Seychelles ofrecen la oportunidad de disfrutar de unos días de tranquilidad, sol y playas paradisíacas. Allí se pueden practicar deportes acuáticos como buceo, windsurf, kayak, surf, esnórquel y vela; realizar caminatas por la jungla; visitar parques marinos y reservas naturales; dar paseos en catamarán, o practicar golf y tenis. Encontrarás desde los hospedajes más económicos y sencillos hasta hoteles de máximo lujo y glamur. Hay opciones para todos los bolsillos.

Las Seychelles son una república independiente y un microestado. El archipiélago está formado por un conjunto de 115 islas, de las cuales tan solo 30 están habitadas. Tiene una superficie de 455 km² y está situado en el océano Índico occidental. Ofrece playas de arena fina bordeadas por palmeras de grandes dimensiones, con verdes montañas como telón de fondo. Casi el 46% de la superficie del país está protegido; posee siete parques marinos y dos terrestres, además de otras zonas protegidas por el gobierno.
Mahé es la isla más grande de las Seychelles, con 27 km de largo y 8 km de ancho. En ella se encuentran el único aeropuerto internacional del país y el puerto marítimo, considerado uno de los más importantes del océano Índico, donde se amarran desde pequeñas embarcaciones hasta cargueros. En Mahé vive el 90% de la población del archipiélago y allí se ubica la capital del país, Victoria (situada en el noreste de la isla). Victoria es el motor económico, político y cultural de las Seychelles; es una de las capitales más pequeñas del mundo y la única ciudad de la isla, ya que el resto de los asentamientos son pueblos y aldeas.
La playa Barbarons, de arena blanca y fina, tiene una zona con grandes rocas de granito rojo donde hicimos fotografías, grabaciones y disfrutamos de un baño en las aguas del océano Índico.


Para almorzar acudimos al comedor del Avani+ Barbarons Seychelles Resort, donde elegimos la opción de bufé. Había pescado, algo de carne, pollo en salsa, arroz, verduras y poca fruta. De bebida pedimos una botella de agua mineral sin gas y un refresco. La comida nos costó un total de 800 rupias de Seychelles (unos 51,36 € aproximadamente). Creemos que los problemas con los precios desorbitados no se justifican para la calidad y variedad que ofrecen.

Terminado el almuerzo, pasamos el resto de la tarde en la piscina del hotel, disfrutando de los baños y de los rayos de sol.


A última hora de la tarde, volvimos a la habitación para darnos una ducha y arreglarnos para ir a cenar. Escogimos la opción de bufé, donde había vegetales, pescado asado y pollo en diferentes salsas; de postre, una gran cantidad de repostería y, en cuanto a la fruta, tan solo había piña. De bebida pedimos dos botellas de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 1518,06 rupias de Seychelles (unos 97,46 € aproximadamente).


Al día siguiente, en cuanto sonó el despertador, fuimos a desayunar. El desayuno se ofrecía tipo bufé: pedimos una tortilla de vegetales y nos servimos pan, queso, tomate, lechuga, piña, plátanos, zumo de naranja y café con leche.

Para ese día habíamos contratado la excursión «Combo Islas: Praslin y La Digue» con la empresa Mason’s Travel. El servicio incluía la recogida y el traslado al hotel, los pasajes en ferri, el almuerzo y las visitas al Valle de Mai, L’Union Estate y las playas de Anse Source d’Argent y Anse Lazio. La actividad nos costó 2925 rupias de Seychelles por persona (unos 184,73 € aprox.). Esta empresa cuenta con su oficina central en Victoria (isla de Mahé), con el teléfono de contacto +248 428 8888, y también tiene delegaciones en las islas de La Digue y Praslin. Como alternativa local, también está la empresa Creole Travel Services.
¡Ya sabemos que los precios parecen desorbitados! Sin embargo, echamos números para hacerlo por libre y nos salía más caro. Necesitábamos transporte para llegar al embarcadero: el autobús de la SPTC es lo más económico y cuesta unas 10 rupias por trayecto para dos personas (0,64 € aprox.); un coche de alquiler ronda los 50 € por día y un taxi saldría por unos 80 € ida y vuelta. Por su parte, los pasajes de ferri para dos personas sumaban un total de 312 € (pueden consultarse en la web de SeyFerry). A esto había que añadir las entradas al Vallée de Mai, que cuestan 44,22 € para dos personas. En la isla de La Digue podíamos movernos caminando sin problema o alquilar dos bicicletas por unas 200 rupias al día (12,61 € aprox. cada una). El acceso a L’Union Estate tiene un valor de 200 rupias por dos personas (12,61 € aprox.). El problema viene en Praslin, donde necesitábamos transporte para ir del parque a la playa: un taxi cuesta unos 50 €, un coche de alquiler 70 € y el autobús público sale a 14 rupias para dos personas (0,89 € aprox.). Esta última es la opción más barata, aunque no hay mucha combinación, ya que solo hay tres líneas y pasan cada hora. El almuerzo, eligiendo un menú económico para dos personas, sumaría unos 22 € más.
A las 6:20 h de la mañana, un responsable de Mason’s Travel vino a buscarnos para llevarnos al embarcadero de Victoria. ¡Recuerda que el embarque del catamarán comienza 30 minutos antes de la salida y la puerta cierra 5 minutos antes! Una vez allí, a las 7:00 h, subimos al ferri de la compañía Cat Cocos rumbo a La Digue. El trayecto total por mar desde Mahé es de unos 55 km y dura alrededor de una hora y media (haciendo una breve escala técnica de 15 minutos en Praslin). Estos catamaranes salen tres veces al día y cuentan con dos plantas (una cubierta y otra exterior), un pequeño bar y aseos. Otras opciones premium para moverse desde la isla de Mahé hasta las otras islas son los vuelos domésticos o los traslados en helicóptero.

La Isla Digue, considerada la tercera más habitada del archipiélago por detrás de Mahé y Praslin, tiene una superficie de 10 km² y llama la atención por sus playas paradisíacas. El pueblo de Anse La Réunion cuenta con una calle principal donde se concentran los hoteles, hospedajes, bares, restaurantes, tiendas y supermercados. En la isla no hay transporte público y el medio de locomoción más popular es la bicicleta. Su alquiler ronda las 150 rupias de Seychelles por día (unos 9,50 € aproximadamente). Aunque tradicionalmente se utilizaban carros tirados por bueyes o cebúes, hoy en día su uso es casi inexistente. De hecho, hasta hace pocos años estaba prohibida la circulación de coches, pero actualmente ya pueden verse algunos vehículos comerciales y taxis. La Digue ofrece varios puntos excelentes para practicar submarinismo y buceo con tubo (esnórquel), y desde su puerto salen excursiones en barco hacia las vecinas islas de Grande Soeur, Cocos y Félicité.

Una vez en el puerto de La Passe, en el embarcadero de La Digue, subimos a una camioneta junto a la guía de Mason’s Travel. Nos bajamos a las puertas de L’Union Estate, una antigua plantación donde se produce vainilla y coco. Allí visitamos la fábrica de copra (pulpa de coco) y un molino de aceite manual que antiguamente era movido por un buey, del cual nos hicieron una pequeña demostración.


Al lado se halla un viejo cementerio donde descansan los restos de los primeros colonos franceses que llegaron a la isla. Unos metros más adelante se ubica la Casa L’Union, catalogada como monumento nacional. Se trata de una vivienda de madera de la época colonial que en su interior aún conserva parte del mobiliario original. Aunque no dispone de ningún panel informativo, a la entrada hay una urna donde se pide una donación para la conservación del lugar.



Unos metros más adelante se localiza el recinto habitado por las tortugas gigantes de Aldabra (Aldabrachelys gigantea). Estas pertenecen a la familia Testudinidae, considerada una de las más grandes del mundo, con un caparazón que alcanza los 105 cm y un peso que supera los 250 kg. Las hembras suelen ser algo más pequeñas que los machos. Su periodo de reproducción va de febrero a mayo; realizan de una a dos puestas al año con un máximo de 25 huevos cada una, cuyo periodo de incubación dura unos 8 meses. Son animales herbívoros que se alimentan de hierba, tallos u hojas, y de forma ocasional de carroña o invertebrados. El horario de visitas al parque es de 6:00 h a 18:00 h. El precio de acceso general a la finca es de 150 rupias de Seychelles por persona (unos 10 € aproximadamente) con validez para un día. En nuestro caso, no tuvimos que pagar esta tarifa en taquilla, ya que lo llevábamos incluido en el precio de la excursión contratada.

Desde allí sale un sendero que nos condujo hasta la famosa playa Anse Source d’Argent, considerada la más fotografiada del mundo. Tiene una longitud de 1100 metros, una anchura de 20 metros y llama la atención por sus formaciones de roca granítica, el color turquesa de sus aguas y su arena blanca. Cuenta con un arrecife de coral localizado a unos 100 metros de la orilla y, al no ser muy profunda, no es el lugar ideal para nadar. La playa está situada en el extremo suroeste de la isla de La Digue. Aquí tuvimos una hora de tiempo libre para darnos un baño, hacer fotografías y realizar grabaciones. En la zona hay un pequeño chiringuito que vende zumos y refrescos, mientras que a la entrada de la playa se encuentran algunos puestos de recuerdos y un bar que ofrece almuerzos desde las 12:30 h hasta las 15:00 h. En este último aceptan pagos con tarjeta de crédito (Visa y MasterCard) y en efectivo (rupias de Seychelles, dólares americanos y euros). Pasado ese tiempo, deshicimos el camino para regresar al embarcadero.



Abandonamos la isla de La Digue para poner rumbo a Praslin. En el embarcadero subimos al catamarán Cat Rose, el ferri que cubre este trayecto de 5 km en tan solo 15 minutos.
Praslin tiene una superficie de 38 km² y es la segunda isla más grande y poblada del archipiélago después de Mahé. Se encuentra a unos 50 km de Mahé y a solo 5 km de La Digue. En ella podrás practicar buceo, esnórquel, bañarte en sus increíbles playas o visitar el Parque Nacional de Praslin y su famosa reserva del Vallée de Mai. La isla cuenta con su propio aeropuerto para vuelos domésticos hacia Mahé y otros puntos de las Seychelles. A la llegada al embarcadero de Baie Sainte Anne es habitual encontrar a locales ofreciendo coches de alquiler desde unos 50 € al día.
Tras desembarcar en Baie Sainte Anne, subimos a una furgoneta de Mason’s Travel para trasladarnos hasta el Vallée de Mai, un lugar descrito a menudo como el «Jardín del Edén». Este espacio fue declarado Parque Nacional en 1979 e inscrito como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1983. Alberga un impresionante bosque natural de palmeras donde contemplamos el famoso coco de mar (Lodoicea maldivica), una especie actualmente en peligro de extinción. Esta palmera puede alcanzar los 30 metros de altura y produce la semilla más grande del mundo, cuyo fruto llega a pesar hasta 20 kilos. Su forma es muy llamativa ya que recuerda a la pelvis y a las nalgas femeninas; de hecho, solo crece de forma natural en las islas de Praslin y Curieuse. El parque también da cobijo a plantas endémicas y a aves exclusivas de las Seychelles, como el carricero, el bulbul, la paloma azul o el rarísimo loro negro, aunque nosotros no logramos avistar ninguno. En cambio, sí conviven allí especies introducidas como el miná común, ratas y la conocida hormiga loca.

El parque cuenta con tres rutas principales y varias secundarias. Las rutas principales son: la de color morado, con un recorrido de 1 km y un tiempo estimado de 1 h; la de color verde, con una distancia de 1,7 km que se realiza en 2 h, y la de color naranja, de 2 km y un tiempo estimado de 3 h. En el lugar hay un centro de visitantes (el cual estaba cerrado durante nuestra visita), un café-bar y una tienda de recuerdos.
Las normas del parque prohíben hacer fotografías con flash, fumar, hablar alto, salir de los senderos señalizados y tirar basura fuera de las papeleras. Los letreros informativos están escritos en cuatro idiomas: inglés, francés, alemán e italiano. Nos pareció una lástima que no estuvieran en español, siendo el segundo idioma más hablado del mundo.
La entrada para mayores de 12 años tiene un coste de 350 rupias de Seychelles por persona (unos 22,07 € aproximadamente), mientras que los menores de 12 años tienen acceso gratuito. Todos los días se ofrecen visitas guiadas gratuitas a las 9:00 h y a las 14:00 h. El parque abre diariamente de 8:30 h a 16:30 h (el último acceso es a las 15:30 h) y permanece cerrado únicamente el 25 de diciembre y el 1 de enero. Se localiza justo en el centro de la isla de Praslin.


Terminada la visita en la reserva, subimos a la furgoneta para trasladarnos al establecimiento donde nos servirían el almuerzo. Este tuvo lugar en el hotel de tres estrellas Indian Ocean Lodge y se ofreció tipo bufé. El menú incluía pescado a la plancha, pollo al curry, arroz blanco, vegetales, diferentes salsas y repostería. También había fruta, aunque en esta ocasión se limitaba a una macedonia.

Acabada la comida, volvimos a la furgoneta para trasladarnos a Anse Lazio, la playa más popular de la isla de Praslin. Catalogada como una de las mejores playas del país, cuenta con 600 metros de longitud y 25 metros de ancho. Destaca por sus grandes rocas de granito en cada extremo, su arena blanca rodeada de palmeras y árboles, y unas aguas turquesas bastante profundas que resultan ideales para practicar esnórquel. A la entrada hay un pequeño recinto donde se pueden ver algunas tortugas gigantes, así como un restaurante. Aquí permanecimos durante una hora, tiempo en el que nos dimos un baño y disfrutamos de las imágenes de postal que ofrece la zona. El acceso al lugar es gratuito y la playa se encuentra en el extremo noroeste de la isla.

Llegó el momento de abandonar la playa para dirigirnos al embarcadero de Baie Sainte Anne. Allí subimos al catamarán Cat Cocos, que nos llevaría de vuelta a la isla de Mahé. Tras una travesía de poco menos de una hora, desembarcamos en el puerto de Victoria, donde nos esperaba una furgoneta de la empresa Mason’s Travel para dejarnos en la misma puerta de nuestro hotel. ¡Bueno, andorreros, esto fue todo por ese día!
Al día siguiente, a las 8:00 h de la mañana, sonó el despertador. Al mirar a través de la cristalera de la habitación vimos que estaba lloviendo; consultamos los partes meteorológicos e indicaban que el clima seguiría así durante toda la jornada. Tras desayunar en el comedor del hotel, nos preparamos para el plan del día: teníamos alquilado un coche de alta gama con conductor para recorrer la isla de Mahé. Por este servicio pagamos un total de 3200 rupias de Seychelles (unos 202 € aproximadamente).

Regreso a Mahé y un amanecer lluvioso
Llegó el momento de abandonar la playa para dirigirnos al embarcadero de Baie Sainte Anne. Allí subimos al catamarán Cat Cocos, que nos llevaría de vuelta a la isla de Mahé. Tras una travesía de poco menos de una hora, desembarcamos en el puerto de Victoria, donde nos esperaba una furgoneta de la empresa Mason’s Travel para dejarnos en la misma puerta de nuestro hotel. ¡Bueno, andorreros, esto fue todo por ese día!
Al día siguiente, a las 8:00 h de la mañana, sonó el despertador. Al mirar a través de la cristalera de la habitación vimos que estaba lloviendo; consultamos los partes meteorológicos e indicaban que el clima seguiría así durante toda la jornada. Tras desayunar en el comedor del hotel, nos preparamos para el plan del día: teníamos alquilado un coche de alta gama con conductor para recorrer la isla de Mahé. Por este servicio pagamos un total de 3200 rupias de Seychelles (unos 202 € aproximadamente).
Visita a la fábrica de té (Tea Factory)
El conductor vino a recogernos a las 9:00 h a la puerta del hotel y subimos al coche. Nuestra primera parada fue en la Tea Factory, una antigua fábrica donde tradicionalmente se elaboraba té de distintos sabores (menta, naranja, citronela o vainilla, entre otros), aunque hoy en día solo se utiliza para el envasado. Las instalaciones se encuentran rodeadas por una pequeña plantación y, en los días despejados, ofrecen unas magníficas fotografías panorámicas de la isla de Mahé. Para acceder al interior tuvimos que pagar una entrada de 25 rupias de Seychelles por persona (unos 1,59 € aproximadamente).
La visita nos resultó algo incómoda, ya que daba la sensación de que la encargada o guía quería que termináramos rápido; en su rostro se notaba claramente que no le agradaba la gran cantidad de fotos que tomábamos. Consideramos que el precio de la entrada bien podría haber incluido la degustación de una taza de té. Al salir, pasamos por una pequeña tienda donde venden productos locales y allí compramos un paquete de té verde de 150 gramos por un total de 63 rupias de Seychelles (unos 3,98 € aproximadamente). Ya lo probaríamos al regresar a casa. La fábrica se encuentra en Sans Souris Road, en el interior de Mahé.




Una vez en el Centro de Victoria comenzamos a visitarla a pie, al ser pequeño, se aconseja recorrerlo a pie, en unas pocas horas lo habrás visitado al completo.
Una vez en el centro de Victoria, comenzamos a recorrerlo a pie. Al ser un lugar pequeño, se aconseja visitarlo de esta manera, ya que en unas pocas horas lo habrás recorrido por completo.

Acudimos al Sir Selwyn Selwyn-Clarke Market, un mercado cubierto de pequeñas dimensiones y repleto de colorido. Allí venden pescado, mariscos, frutas, verduras y especias, además de contar con algunos puestos de recuerdos. El acceso es gratuito y abre de lunes a viernes de 5:30 h a 17:00 h, y los sábados hasta las 12:00 h, siendo este último día el que registra una mayor concentración de personas. Se localiza en Market Street.



La Torre del Reloj, con unos 7 metros de altura, es una réplica en miniatura del reloj de la torre del puente de Vauxhall de Londres (Inglaterra). Fue traído a la ciudad de Victoria en el año 1903, momento en el que las Seychelles pasaron a ser colonia de la Corona británica. Al encontrarse en un espacio al aire libre, su acceso es totalmente libre y gratuito. Se ubica en pleno centro de la ciudad, en la intersección de Francis Rachel Street con Independence Avenue.

En Seychelles casi el 90% de la población es católica romana, el resto son pequeños porcentajes destinados a diferentes religiones como: anglicanos, evangelistas, musulmanes e hindús. En la ciudad de Victoria, se pueden ver templos: católicos, anglicanos, mezquitas, y templos hindús.
La Catedral de la Inmaculada Concepción fue edificada en 1874. De estilo colonial francés, cuenta con un bonito portal y una fachada con columnas. Es la sede de la diócesis de Puerto Victoria, creada en 1892 por el papa León XIII. Este templo de culto católico es el espacio religioso más importante de las Seychelles. El acceso al interior es gratuito y se ubica en Olivier Marandan Street.


Al lado de ella está el Domus (casa de los capuchinos)levantada entre 1932 y 1933, es una residencia obispal y es monumento Nacional, inmueble de estilo colonial.

La Catedral de San Pablo, perteneciente a la Iglesia anglicana, fue edificada en 1859. Aunque con el paso de los años ha tenido que ser restaurada, hoy en día presenta un excelente estado de conservación. El acceso al interior es gratuito y permanece abierta en un horario de 6:00 h a 18:00 h. Se encuentra situada en Albert Street, en pleno centro de Victoria.


El templo hindú Arul Mihu Navasakthi Vinayagar fue construido en el año 1992 para servir como lugar de peregrinación y reunión de la pequeña comunidad de hindúes que reside en las Seychelles. Se permite el acceso gratuito a los turistas y viajeros, quienes pueden tomar fotografías del recinto siempre que lo hagan sin flash. ¡Ojo! Antes de acceder debes descalzarte, así como quitarte la gorra o el sombrero si llevas algo en la cabeza. Permanece abierto de 7:00 h a 12:15 h y, por la tarde, de 17:00 h a 20:15 h. Se localiza en Quincy Street.



A la Mezquita Sheikh Mohammed Bin Khalifa acude cada día a rezar la pequeña comunidad de musulmanes que reside en la isla. El viernes es el día que registra una mayor concentración de fieles, especialmente durante las plegarias del mediodía. En el templo, los hombres disponen de una zona de rezo apartada de la de las mujeres, por lo que existen dos puertas de acceso diferenciadas. Asimismo, el recinto cuenta con un área al aire libre destinada al estacionamiento de coches. Se encuentra situada en un callejón sin salida, paralelo a la Rue de la Poudrière.

Frente a ella, hay un gran número de quioscos de recuerdos. Aquí compramos un imán para el frigorífico


El Monumento Bicentenario es una escultura de tres alas diseñada por Lorenzo Appiani. Fue creada para conmemorar el bicentenario de Victoria (1778-1978) y representa los orígenes del pueblo de Seychelles, proveniente de tres continentes: Europa, África y Asia. El acceso a este espacio al aire libre es gratuito. Se encuentra en la calle Diversion Rd.

Cuando visitamos la zona, había colocadas unas letras unos metros más allá del Monumento Bicentenario donde se podía leer ‘Victoria 240 Years’.

Pasamos por las puertas de la Casa de la Independencia, localizada en la esquina de la Avenida de la Independencia y la Avenida 5 de Junio.

El Monumento a la Libertad es una escultura de bronce esculpida por el artista Tom Bowers e inaugurada en el año 2014 para conmemorar los 38 años de independencia. El acceso a este espacio al aire libre es gratuito y se encuentra situado en la Avenida 5 de Junio (5th June Ave).

En el Museo de Historia Natural vimos una colección de geología, flora y fauna de las islas. Destacan los huesos del extinguido cocodrilo de las Seychelles, cangrejos de cocotero gigantes, restos de naufragios y diversos animales disecados. La entrada general nos costó 15 rupias de Seychelles por persona (0,96 € aprox.). Los estudiantes pagan 2 rupias (0,14 € aprox.) presentando su carné, mientras que los menores de 12 años y las personas con discapacidad entran gratis. Las visitas guiadas tienen un precio de 60 rupias (3,79 € aprox.). El museo, ubicado en Independence Avenue, abre los lunes de 9:00 a 12:00 h, de martes a sábado de 9:00 a 17:00 h y los domingos de 9:00 a 14:00 h (cierra los lunes por la tarde y los días festivos)


El Museo de Historia Nacional que hoy podemos ver fue inaugurado por el entonces presidente de la República de Seychelles, Danny Faure, el 30 de noviembre de 2018. Cuando lo visitamos, aún se podía oler a pintura y barniz. Cuenta con salas que muestran la historia de las Seychelles y sus habitantes; una sala de la cultura criolla, donde se exponen objetos, instrumentos musicales, trajes típicos y maquetas tradicionales de casas; y una sala de regalos de otros países, entre otras. La entrada nos costó 150 rupias de Seychelles por persona (9,46 € aprox.). Abre de lunes a sábado (los domingos permanece cerrado) y se ubica en Independence Ave.




Subimos al coche para ir a Eden Island, una isla artificial inaugurada en 2012. Es el único lugar de Seychelles donde se permite a los extranjeros adquirir terrenos. Se trata de una zona de verdadero lujo que cuenta con un hotel, puerto deportivo, centro comercial, bares y restaurantes. Se encuentra a 3,5 km de Victoria y se accede a ella a través de un puente.


El Jardín Botánico de Seychelles fue inaugurado en 1901. Allí pudimos ver plantas endémicas, como la famosa palmera de coco de mar, y otras especies importadas. También cuenta con un jardín chino, otro de orquídeas y un estanque con tortugas gigantes de Aldabra (que se pueden alimentar pagando una tasa de 50 rupias de Seychelles por persona, unos 3,16 €, aunque la idea no nos pareció bien). Para este pago también aceptan dólares estadounidenses y euros. Tuvimos la oportunidad de ver algunas aves volando por la zona. Además, el lugar dispone de cafetería, baños y aparcamiento. La entrada general cuesta 100 rupias de Seychelles por persona (6,31 € aprox.) y los menores de 12 años entran gratis. El horario es de 8:00 h a 17:00 h. Se ubica en Mont Fleuri, Mahé, a unos 10 minutos a pie del centro de la ciudad.



El Domaine de Val des Près se construyó alrededor de 1870. Perteneció a la familia Bailey hasta que fue vendido al gobierno en 1972. Aunque la idea de recrear un pueblo artesanal surgió en 1977, la edificación comenzó en 1985 gracias a la financiación del gobierno de los Estados Unidos de América. Los trabajos duraron varios años y el complejo fue inaugurado el 24 de octubre de 1988 por James Michel —entonces ministro de Educación y Juventud— en el marco del Festival Kreol (Festival Criollo). Resulta muy interesante visitar el lugar para apreciar la recreación de una aldea tradicional y conocer el interior de la mansión de los siglos XVIII y XIX, la cual exhibe mobiliario de la época. A la entrada, la fundación Seychelles Heritage dispone de una urna donde se solicita una donación voluntaria para la preservación del sitio. El recinto cuenta con doce puestos de venta de artesanías y un restaurante de comida tradicional. El acceso es gratuito y el horario es de 9:00 h a 17:00 h. Se ubica en Au Cap (St Roch Ave), a unos 16 km de Victoria.




Nos detuvimos en la carretera, en el mirador de Misere, desde el cual pudimos disfrutar de unas increíbles vistas panorámicas de Eden Island y de la costa de Mahé.


Para almorzar, acudimos al Restaurante La Plage, donde pedimos una ensalada de ahumados como entrante. De plato principal, uno eligió la parrillada de pescado y marisco, mientras que el otro optó por un filete de pescado; para beber, solicitamos un refresco y una botella de agua mineral sin gas. La comida estuvo muy buena y con una excelente presentación; sin embargo, el servicio de cocina fue algo lento y consideramos que los precios son un tanto desorbitados.
El menú es variado e incluye pescado, marisco, hamburguesas y pasta, además de opciones vegetarianas, veganas y sin gluten. Pagamos un total de 1880,25 rupias de Seychelles (aproximadamente 118,49 €), teniendo en cuenta que al precio de la cuenta hay que añadirle un 15 % por la tasa de servicio. Para el pago aceptan tarjetas de crédito, moneda local, euros y dólares estadounidenses. El establecimiento abre todos los días de 11:30 h a 22:00 h y se encuentra situado en Beau Vallon Beach, Mahé.



En la isla de Mahé hay más de 100 km de costa donde podrás disfrutar de increíbles playas de arena fina y blanca, aguas turquesas y palmeras. Las playas de la zona noroeste están más equipadas y son las más turísticas. Por otro lado, las del oeste son las preferidas de los surfistas debido a su mayor oleaje, mientras que las del sur y el este son más vírgenes y menos visitadas. A continuación, os citamos algunas de las que nosotros visitamos:
Beau Vallon, es la playa más famosa de la isla. Cuenta con 1.750 metros de largo y unos 30 metros de ancho. Su arena es fina y blanca, sus aguas turquesas son poco profundas y prácticamente no tiene rocas, todo ello rodeado de palmeras y árboles. En ella se puede nadar y practicar deportes acuáticos como buceo, esnórquel, kayak o windsurf. El día que la visitamos no lucía con todo su esplendor debido a la lluvia, por lo que casi no había nadie. El acceso es fácil y gratuito. Además, junto a ella hay aparcamiento público, restaurantes, bares y hoteles. Se puede llegar en autobús, coche de alquiler, caminando o mediante una excursión. La playa se encuentra en la costa noroeste de Mahé, a unos 3 km de Victoria.

La playa Fairyland posee 50 metros de longitud y una anchura de 15 metros. Es de arena fina, con aguas tranquilas y poco profundas ideales para nadar y practicar esnórquel, aunque la arena puede desaparecer por completo cuando sube la marea. Frente a ella se encuentra un pequeño islote al que se puede llegar nadando unos pocos metros. El acceso es gratuito y se localiza en el extremo de la bahía de Anse Royale.

La playa Anse Bougainville es una bahía tranquila de 800 metros de longitud y 15 metros de anchura. Cuenta con arena blanca, así como con aguas cristalinas y poco profundas que la hacen adecuada para nadar y practicar esnórquel. El acceso es gratuito.

La playa Anse Intendance es un arenal salvaje de 1.000 metros de largo y 25 metros de ancho. Destaca por su fina arena blanca y, aunque es posible nadar y practicar esnórquel, se debe tener mucha precaución debido a sus fuertes corrientes y oleaje. El acceso es gratuito.

La playa Anse Takamaka es una hermosa bahía de 500 metros de largo y 20 metros de ancho. Destaca por sus aguas turquesas y poco profundas, así como por su arena fina rodeada de árboles Takamaka. El lugar cuenta con un pequeño recinto con tortugas gigantes, además de un bar-restaurante. El acceso es gratuito y se localiza en el suroeste de Mahé.

La playa Baie Lazare posee 1.000 metros de largo y una anchura de 20 metros. Cuenta con aguas poco profundas y olas pequeñas, lo que la convierte en un lugar ideal para practicar deportes acuáticos como el windsurf. El acceso es gratuito.

La playa Anse La Mouche es una bahía abierta que tiene 1.450 metros de longitud y una anchura de 12 metros. Sus aguas son poco profundas y tranquilas, lo que la hace ideal para nadar y practicar esnórquel. El acceso es gratuito.

La playa Anse Louis es una bahía protegida de 500 metros de largo y 20 metros de ancho. Es ideal para los surfistas cuando hay marea alta, momento en el que sus aguas se vuelven profundas. El acceso es gratuito y en ella se encuentra un resort de lujo. Se localiza al oeste de Mahé.

Volvimos al hotel, nos dimos una ducha y, para cenar, acudimos al bar del resort, donde pedimos dos pizzas vegetales y una botella de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 438,02 rupias de Seychelles (28,21 € aproximadamente).

Al día siguiente, nos levantamos y fuimos a desayunar al comedor, donde pedimos una tortilla de vegetales, pan tostado, piña, plátanos, café con leche y zumo de naranja.
A las 8:40 h de la mañana, vino a recogernos un guía de la empresa Mason’s Travel para realizar la actividad «Safari en el arrecife». El tour nos costó un total de 3400 rupias de Seychelles por persona (107,64 € aproximadamente) e incluía la recogida y el traslado al hotel, el trayecto en catamarán, el almuerzo, el equipo de esnórquel y la entrada a la Isla Moyenne. Como apunte, el tubo de esnórquel que te prestan es usado, por lo que aconsejamos traer uno propio si eres una persona escrupulosa.
Para comenzar la excursión, subimos a la furgoneta de la empresa rumbo al embarcadero, donde zarpamos a bordo del catamarán Anahita para explorar las islas interiores de Mahé. Más tarde, en medio del océano Índico, cambiamos a un navío semisumergible desde el cual pudimos contemplar las profundidades del Parque Marino. Para terminar la mañana, tuvimos tiempo libre para hacer esnórquel, lo que nos permitió disfrutar de una gran cantidad de pequeños peces tropicales en unas aguas completamente cristalinas.




A las 13:00 h, todos a bordo en el catamarán Anahita, se sirvió el almuerzo tipo barbacoa. El menú incluía pescado, arroz blanco y pollo al curry, además de pastel de plátano como postre. Todo esto estuvo amenizado por un espectáculo de música criolla.

Navegamos hasta llegar a las proximidades de la isla Moyenne. El desembarco tuvimos que hacerlo en una lancha motora y el último tramo a pie (en un desembarque mojado), debido a que la marea había bajado mucho.

La isla Moyenne es un pequeño islote situado en el Parque Nacional Marino Ste. Anne, protegido como reserva de flora y fauna desde la década de 1970 [1]. Tras permanecer abandonada desde 1915 hasta 1960, la isla fue comprada por el periodista británico Brendon Grimshaw, quien se convirtió en su único habitante hasta su fallecimiento en julio de 2012.
Hoy en día, la isla es un parque nacional protegido que se puede visitar adquiriendo una entrada en el bar situado junto al embarcadero. Los tiques tienen un coste de 10 € o 12 dólares estadounidenses por persona, aunque en nuestro caso esta tasa ya venía incluida en el precio total de la excursión contratada. El horario de apertura para los visitantes es de 10:00 h a 16:00 h.

Comenzamos un recorrido a pie por el lugar, donde nos encontramos con tortugas gigantes que campaban en total libertad, tumbas de piratas, ruinas antiguas y una pequeña capilla dedicada a San Jorge. Acabamos la visita dándonos un baño en la playa privada de la isla. Llegado el momento de regresar a Mahé, tuvimos que subir de nuevo a una lancha motora que nos acercó hasta el catamarán Anahita, iniciando así el viaje de vuelta al embarcadero. Una vez en el muelle, fuimos trasladados a nuestro hotel en una furgoneta de Mason’s Travel. ¡Eso fue todo por ese día, andorreros! Estábamos agotados, así que una ducha y a la cama.








A la mañana siguiente el despertador no sonó y nos levantamos sobre las 8:30 h. Desayunamos y pasamos todo el día entre la playa del hotel y la piscina, disfrutando de los baños y de los rayos de sol. Fue una jornada de total relax. Es cierto que hacía mucho tiempo que no pasábamos un día así; ¡ya sabéis que somos muy inquietos!



Por la tarde visitamos los manglares costeros de Barbarons, situados justo al lado del hotel. Se trata de un pequeño sendero que cuenta con una pasarela de madera para facilitar el paso. Aunque se dice que en la zona se pueden avistar aves endémicas de Seychelles, nosotros no vimos ninguna; solo manglares y algo de plástico tirado en el suelo por culpa de la gente. El acceso a este espacio al aire libre es gratuito.


Terminamos el día cenando en el bar del restaurante, donde pedimos una pizza vegetal, un plato de espaguetis frutti di mare y dos botellas de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 680,01 rupias de Seychelles (43,80 € aproximadamente).


Esta era nuestra última mañana en las Seychelles. Desayunamos, hicimos el check-out y, tras dejar las maletas en la conserjería, decidimos ir caminando hasta la capital, Victoria. El primer día que la visitamos estaba el día muy gris y llovía a cántaros, así que en esta ocasión regresamos expresamente para tomar fotografías y grabaciones con una luz mucho más bonita.
A la hora de comer acudimos al restaurante Coco Blu. Uno de nosotros pidió la especialidad de la casa: calamar a la plancha acompañado de salsa; el otro optó por una parrillada de pescado y marisco. Para beber, solicitamos un refresco y una botella de agua mineral sin gas. Al importe final de la cuenta hay que añadirle un 15 % obligatorio en concepto de tasa de servicio. Pagamos un total de 1105,82 rupias de Seychelles (aproximadamente 70 €). ⚠️ Consejo y advertencia para viajeros. Respecto a este local, os recomendamos encarecidamente llevar el dinero exacto si decidís pagar en efectivo. En nuestro caso se hicieron los despistados para no devolvernos el cambio y tuvimos que llamarles la atención; nos parecieron unos caraduras y los precios ya son de por sí elevados. A pesar de este detalle con el servicio, el establecimiento acepta pagos con tarjeta de crédito, moneda local, euros y dólares estadounidenses. Su menú ofrece comida criolla, mariscos, pescados, hamburguesas, pasta y pizzas. Se ubica en Francis Rachel St, Victoria.


✈️ El viaje de regreso: De Mahé a Madrid
Acabada la comida, volvimos al hotel, recogimos el equipaje y tomamos un taxi hacia el Aeropuerto Internacional de Seychelles. Por el trayecto pagamos un total de 800 rupias de Seychelles (unos 50 €). Una vez allí, buscamos los mostradores de la aerolínea Qatar Airways y facturamos el equipaje con destino final a Madrid. Esperamos a que comenzara el embarque; el avión despegó 20 minutos antes de la hora estimada (¡cosas que pasan en las Seychelles!) y la ocupación de la aeronave no llegaba ni al 10 %. El vuelo tuvo una duración de 5 horas y 35 minutos, durante las cuales el personal de cabina nos sirvió comida y bebidas.
Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Hamad en Doha. Aunque éramos pasajeros en tránsito, tuvimos que pasar un control de seguridad durante nuestra escala de 1 hora y 55 minutos. Pasado este tiempo, volvimos a embarcar en un avión de la misma aerolínea rumbo a España en un viaje que duró 7 horas y 40 minutos. ¡Al fin aterrizamos en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas! Pasamos el control de pasaportes, que fue bastante rápido, y tomamos el tren interno gratuito para llegar hasta la terminal 4. Buscamos la cinta de recogida de equipajes de nuestro vuelo y, una vez con las maletas en nuestro poder, salimos al exterior. Esperamos unos minutos a que llegara el autobús de cortesía que conecta con el aparcamiento de larga estancia de la T4, pagamos la tarifa correspondiente y subimos a nuestro vehículo. Pusimos rumbo a casa en un último viaje por carretera de 5 horas y 40 minutos en el que recorrimos unos 566 kilómetros.
📝 Información útil para el viajero
🛂 Requisitos de entrada
- Visado: Los ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias inferiores a 30 días.
- Documentación: Se exige pasaporte con validez mínima de 6 meses desde la fecha de entrada y billete de vuelta.
- Nota importante: Actualmente es obligatorio tramitar de forma online una autorización digital de viaje (ETA) antes de volar a las islas.
- Otras nacionalidades: Se aconseja consultar directamente la web de asuntos exteriores de su respectivo país.
🏛️ Consulados de la República de Seychelles en España
- Madrid (Consulado Honorario): Calle Monte Esquinza, 30. Horario: lunes a jueves (9:00 h a 16:00 h) y viernes (9:00 h a 14:30 h). Teléfono: (+34) 913 101 907. E-mail: sezconsul.mad@terra.es
- Barcelona (Consulado General): Calle Sabino de Arana, 27. Horario: de 9:00 h a 14:00 h y de 16:00 h a 19:00 h. Teléfono: (+34) 934 903 737. E-mail: presidencia@husa.es
- Valencia (Consulado Honorario): Gran Vía del Marqués del Turia, 82. Sin horario fijo (llamar previamente). Teléfono: (+34) 963 333 174. E-mail: casintd@gmail.com
🇪🇸 Representación de España en Seychelles
- Consulado Honorario en Victoria (Mahé): Sede de la empresa Seaward Co. Ltd. (1.ª planta del Aquarius Building, Ile du Port). Teléfono directo: (+248) 4 303300. Móvil de emergencias: (+248) 2 515250. E-mail: selwyn.edmond@seaward.sc
💶 Moneda local
- Moneda oficial: Rupia de Seychelles (SCR).
- Efectivo: Monedas de 1 y 5 rupias; y de 1, 5, 10 y 25 céntimos. Billetes de 20, 25, 50, 100 y 500 rupias.
- Cambio de divisas: Recuerda revisar el tipo de cambio oficial actualizado antes de tu viaje, ya que el valor de 1 € = 15,88 rupias varía constantemente.

💶 Moneda y métodos de pago
Los euros y los dólares estadounidenses suelen ser aceptados de forma generalizada. Las tarjetas de crédito se admiten sin ningún problema en hoteles y restaurantes, aunque en algunos locales pueden añadir un recargo del 3 % por costes bancarios. Se aconseja llevar siempre algo de dinero en efectivo para pequeñas compras.
El Aeropuerto Internacional de Seychelles cuenta con cajeros automáticos y oficinas de cambio de divisas. También encontrarás casas de cambio en los embarcaderos de las islas de Praslin y La Digue, así como bancos y cajeros en el centro de Victoria (Mahé). La mayoría de los hoteles ofrecen servicio de cambio de moneda. Por su parte, los restaurantes más turísticos suelen añadir o sugerir una propina por el servicio de entre el 10 % y el 15 % sobre el valor de la factura.
🏥 Salud, vacunas y botiquín
- Vacunas: No hay ninguna vacuna obligatoria para viajar a las Seychelles, a excepción de la de la fiebre amarilla si se procede o se ha transitado por un país o región infectada (en ese caso, es obligatorio llevar el certificado internacional de vacunación). Se recomienda tener al día el calendario de vacunación estándar: tétanos, hepatitis A y B, sarampión, rubeola, paperas y poliomielitis.
- Riesgos locales: Hay que tener precaución con los perros callejeros, ya que son el principal vector de transmisión de la rabia a través de mordeduras.
- Información oficial: Para consultar alertas sanitarias actualizadas, puedes visitar la web del Ministerio de Sanidad de España.
- Agua y alimentos: ¡No lo olvides! Bebe siempre agua mineral embotellada. Los alimentos crudos deben estar perfectamente lavados y se debe evitar el consumo de hielo, e incluso usar agua no potable para el enjuague bucal.
- Seguro de viaje: Es fundamental contratar una póliza médica privada. Las Seychelles no forman parte de Europa; sus hospitales y clínicas públicas son más rudimentarios y están menos equipados. En caso de necesidad, es mejor acudir a centros privados, donde los precios son bastante elevados.
- Botiquín recomendado: Lleva medicamentos básicos como analgésicos, antidiarreicos, antihistamínicos, protector solar de alta graduación, tiritas, repelente de mosquitos fuerte y un calmante para picaduras. Si tomas alguna medicación habitual, llévala desde casa en cantidad suficiente, ya que puede ser difícil y caro conseguirla allí.
☀️ Clima, indumentaria y temporada alta
Las Seychelles disfrutan de un clima tropical, templado y húmedo durante todo el año, con temperaturas que oscilan entre los 24 °C y los 32 °C. Al encontrarse fuera del cinturón de ciclones, se pueden visitar en cualquier mes.
- Estación lluviosa (octubre a abril): Los meses con mayores precipitaciones son diciembre y enero.
- Estación seca (mayo a septiembre): El clima es más fresco y seco. Los meses más calurosos suelen ser abril y mayo.
- Temporada alta: Coincide con los meses de diciembre, enero, julio y agosto. En estas fechas los precios de los vuelos y alojamientos se disparan, y la disponibilidad es muy limitada.
- Equipaje recomendado: Ropa ligera de algodón, trajes de baño, gafas de sol, gorra, calzado cómodo y antideslizante para caminar, sandalias y un impermeable si viajas en la época de lluvias.
🚌 Cómo moverse por las islas
- 🚗 Coche de alquiler: ¡Atención! En las Seychelles se conduce por la izquierda. El límite de velocidad es de 65 km/h en carretera y 40 km/h en zonas urbanas. Las carreteras son muy reviradas y estrechas; en algunos tramos no caben dos vehículos a la vez, por lo que uno debe detenerse en los apartaderos para ceder el paso (¡un papel que casi siempre nos toca hacer a los extranjeros!).
- 🚖 Taxi: No todos disponen de taxímetro. Los que no lo llevan se rigen por una lista de tarifas oficiales fijadas por el gobierno para cada trayecto; consúltala antes de subir.
- 🚌 Autobús público: En la Estación Central de Victoria (Mahé) operan 38 líneas de la compañía SPTC (autobuses de color azul). En horas punta pasan cada 20 o 30 minutos, mientras que el resto del día y los fines de semana la frecuencia baja a 1 o 2 horas. El billete cuesta unas 5 rupias (aprox. 0,33 €) y se paga en efectivo directamente al conductor. ¡Ojo! No se permite subir con maletas de ruedas grandes. En las paradas debes levantar la mano para que pare y, para solicitar la bajada, debes pulsar el timbre o tirar de una cuerda en los modelos más antiguos. En Praslin operan solo 3 líneas con base en el embarcadero (Jetty). Conviene llegar 10 minutos antes a la parada, ya que a veces pasan adelantados.
- 🚢 Ferry / Catamarán: Conectan regularmente Mahé, Praslin y La Digue. Sus tarifas son elevadas, pero si compras los billetes online de forma anticipada (hasta 2 días antes de la salida) salen más económicos y te aseguras la plaza.
- 🚲 Bicicleta: Es el medio de transporte ideal y más popular para recorrer La Digue y Praslin.
- ✈️ Vuelos internos: La aerolínea local Air Seychelles ofrece conexiones regulares a Praslin, Bird, Denis, Fregate y Desroches. También existen traslados rápidos en helicóptero, aunque son la opción más costosa.
🔌 Logística, horarios y seguridad
- Electricidad: El voltaje es de 220 V y los enchufes son de tres clavijas cuadradas (tipo G, británico). Necesitarás un adaptador que puedes comprar en el aeropuerto o en tiendas de recuerdos.
- Idiomas oficiales: Inglés, francés y seselwa (criollo de las Seychelles).
- Seguridad: Es un país sumamente seguro y carece de zonas de riesgo, por lo que puedes explorar sus rincones con total libertad y tranquilidad.
- Horarios comerciales generales:
- Restaurantes y bares: Almuerzos de 11:00 h a 14:00 h (algunos hasta las 15:00 h) y cenas de 18:00 h a 21:00 h.
- Bancos: Lunes a viernes de 8:30 h a 14:00 h; sábados hasta las 11:00 h.
- Tiendas y negocios: Lunes a viernes de 8:00 h a 17:00 h; sábados hasta las 12:00 h.
🍲 Gastronomía criolla
La cocina tradicional es una deliciosa fusión de influencias francesas, chinas e indias. El ingrediente rey es el pescado fresco (mero, atún, pez loro o tiburón), preparado al vapor, a la parrilla, guisado, ahumado o asado en hojas de plátano. También destacan los mariscos (langostas, cangrejos y pulpo) siempre acompañados de arroz blanco, además de carnes de pollo y ternera. No dejes de probar sus frutas tropicales y especias locales: fruta de la pasión, pomelo, guayaba, mango, papaya, vainilla, canela y nuez moscada.
Nuestro cuaderno de bitácora:
Salimos de casa con nuestro vehículo poniendo dirección al aparcamiento de larga estancia de la Terminal 4 de Aena, en Madrid. Tras recorrer unos 566 km en un viaje de 5 horas y 40 minutos, estacionamos el coche. Por una semana de estancia pagamos un total de 40,50 €. Acto seguido, subimos al autobús de cortesía que el propio aparcamiento pone a disposición de sus clientes para trasladarlos a las terminales del aeropuerto.
Bajamos en la puerta de la Terminal 4, accedimos al edificio, tomamos el ascensor y subimos a la segunda planta para buscar los mostradores de Qatar Airways, la compañía con la que volaríamos a las Seychelles. Como desde España no hay vuelos directos, es necesario hacer escala. Las opciones más habituales son con Qatar Airways (vía Doha), Emirates (vía Dubái) o Ethiopian Airlines (vía Adís Abeba). También existen alternativas con compañías europeas como Condor (vía Fráncfort) o Austrian Airlines (vía Viena). Nosotros escogimos Qatar Airways porque fue la aerolínea con la que obtuvimos el mejor precio: los billetes de ida y vuelta nos costaron un total de 780 € por persona. Con la tarifa económica, esta compañía permite llevar una pieza de equipaje de mano de hasta 7 kg, un artículo personal (bolso o portátil) y una maleta facturada en bodega de hasta 30 kg por pasajero. Se han vuelto muy estrictos y lo pesan todo, pieza por pieza, antes de facturar.
Para tomar nuestro vuelo tuvimos que trasladarnos a la Terminal 4S (Satélite). Subimos al tren lanzadera subterráneo gratuito y, al llegar, nos dirigimos al control de seguridad. Allí tuvimos que colocarnos en bandejas independientes el reloj, el cinturón, el calzado (si llevas botas), el portátil y la tableta. Los líquidos deben transportarse en una bolsa de plástico transparente con sistema de autocierre de 20×20 cm; los envases individuales no pueden superar los 100 ml, con un límite total de 1 litro. Se permiten medicamentos con receta a nombre del pasajero y, para quienes viajen con bebés, autorizan subir leche y zumos para ellos. Después pasamos por el control de pasaportes, que hoy en día está automatizado mediante máquinas que escanean el documento, toman una fotografía del rostro y verifican la huella dactilar del dedo índice.
Una vez en la zona de embarque, mientras esperábamos la salida, almorzamos en el Barril Express T4S. Pedimos un bocadillo de salmón ahumado, otro de tortilla de patatas, una botella de agua mineral sin gas y una Coca-Cola; en total pagamos 21,35 €. Es un establecimiento de comida española y bebidas que abre de 8:10 h a 23:40 h (el horario puede variar en festivos), situado en la planta 1 de la T4S, en la zona de salidas.
Comenzó el embarque y subimos a la aeronave. El vuelo tuvo una duración de 6 horas y 40 minutos, durante las cuales el personal de cabina nos ofreció comida y bebidas. Aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Hamad, en Doha, donde nos esperaba una escala de 2 horas y 20 minutos como pasajeros en tránsito. Tuvimos que pasar un nuevo control de seguridad, buscamos nuestra puerta de embarque y esperamos la hora de salida. El segundo vuelo, también con Qatar Airways, duró 5 horas y 40 minutos. Las azafatas volvieron a servir comida y bebidas, y nos entregaron el formulario oficial de inmigración para rellenar antes de la llegada.

🛬 Llegada a Mahé y traslados
Una vez que el avión tomó tierra en el Aeropuerto Internacional de Seychelles, bajamos de la aeronave y nos dirigimos a pasar el control de inmigración. El proceso fue bastante rápido: tan solo tuvimos que mostrar el pasaporte, entregar el formulario de aduanas debidamente cumplimentado y responder a un par de preguntas que nos hizo el policía sobre cuántos días íbamos a pasar en el país y dónde nos hospedaríamos. Con el sello ya estampado, fuimos directos a las cintas de equipaje.
Ya con las maletas en nuestro poder, tomamos un taxi para trasladarnos hasta el hotel, situado en la propia isla de Mahé. Como apunte logístico para otros viajeros: si vuestro alojamiento está en otra isla de las Seychelles y no tomáis un vuelo doméstico o un helicóptero, tendréis que coger un autobús de enlace en el aeropuerto hasta la terminal de ferris (un trayecto de 15 a 25 minutos). Este autobús solo opera para vuelos internacionales que lleguen antes de las 14:00 h; el billete cuesta 10 € por adulto y 5 € por niño.
En nuestro caso, el taxi hasta el hotel nos costó 500 rupias de Seychelles (unos 35 €), ya que muchos vehículos no disponen de taxímetro y se rigen por una tabla de precios fijos aprobada por el gobierno. Completamos el trayecto de 16 kilómetros en unos 27 minutos.
🏨 Bienvenidos al Avani+ Barbarons Seychelles Resort
Bajamos del coche en la puerta del Avani+ Barbarons Seychelles (antiguo Avani Seychelles Barbarons Resort & Spa), un fantástico complejo de cuatro estrellas. El hotel cuenta con varios restaurantes, bares, zonas de spa y una gran piscina al aire libre, además de ofrecer wifi y aparcamiento gratuitos. El horario oficial de entrada (check-in) es a partir de las 14:00 h y la salida (check-out) debe realizarse antes de las 11:00 h. Como garantía, nos solicitaron un depósito de 2000 rupias (unos 128 €). Nuestra estancia de 5 noches con desayuno incluido nos costó un total de 1.019 €.
Como eran las 13:00 h y la habitación no estaba lista, nos tocó esperar un poco. Hacía muchísimo calor y nosotros todavía vestíamos la ropa de invierno del viaje, por lo que decidimos abrir una de las maletas allí mismo en recepción para cambiarnos. Mientras lo hacíamos, el gerente del hotel se acercó amablemente a preguntarnos si todo estaba bien; le explicamos la situación y, en menos de un minuto, la recepcionista ya nos estaba entregando las llaves de la habitación 149. Fuimos hacia ella y, ahora sí, nos cambiamos de ropa tranquilamente. ¡Comenzaban oficialmente nuestras vacaciones de relax!

Este fue nuestro paso por las Seychelles, un destino muy paradisiaco donde disfrutamos de unos días de sol, playas paradisiacas, relax, etc. Hay que decir que lo que no nos gustó del destino, fueron los precios que son muy elevados. Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.

'Qué visitar, ver y hacer en las Seychelles.' have 4 comments
enero 9, 2019 @ 12:11 am Marta Pinhao
??? ¡bellísimo! ??
enero 9, 2019 @ 12:49 am andorreandoporelmundo
Muchísimas gracias.
Saludos querida amiga. ?
enero 17, 2019 @ 11:23 am maria clara romero
Vi un documental hace no mucho que hablaba sobre los barcos «piratas» que detienen en el mar cercano a las islas a los cruceros y otro tipo de barcos comerciales, para robarlos . Decia que era riesgoso acercarse por mar y por eso estas islas tan soñadas , no eran tan visitadas.
enero 17, 2019 @ 11:31 am andorreandoporelmundo
Nosotros llegamos hasta las islas Seychelles, en avión,luego hicimos trayectos en ferry para visitar algunas de sus pequeñas islas, no tuvimos ninguna problema. En el puerto de la capital, estaban atracados dos cruceros de la compañía costa. Lo que hemos notado es que se está poniendo últimamente de moda como destino vacacional. A nosotros nos pareció un destino muy seguro.
Un saludo María Clara Romero.