Qué ver y hacer en Iximché y en el Lago Atitlán, Guatemala.

Qué visitarver y hacer en Iximché y en el Lago Atitlán, Guatemala.

Estas son las visitas que no pueden faltar en un viaje por Guatemala la ruinas de Iximché, el Lago Atitlán, los pueblos indígenas de Panajachel, Santa Catarina de Palopó, Chichicastenango, San Antonio Palopó, Santiago Atitlán, Todos Santos Cuchumatán, etc.

El altiplano ofrece al visitante y viajero la auténtica Guatemala, aquí es donde nosotros pudimos tener la oportunidad de ver las tradiciones de los guatemaltecos, los diferente dialectos mayas que se hablan, donde la población casi apenas utilizan el español para comunicarse, en está región hay nada más y nada menos que una docena de grupos étnicos cada uno con su propia lengua y vestimenta, si visitas los mercados semanales podrás apreciarlo aún más.

Nuestro cuaderno de Bitácoras:

Nos levantamos, recogimos el equipaje, bajamos a desayunar al comedor del hotel, una vez terminada la comida, fuimos hasta la recepción para hacer el check out, abandonábamos la Ciudad de Guatemala para ir hasta el Lago Atitlán nuestro último destino de ese día.

En el lobby nos esperaba Ciro, el guía chofer que tendríamos en estos cuatro días. A las
8.30 h., subimos en la furgoneta poniendo dirección hasta las ruinas de Iximché situadas a una 1 h. y 45 minutos a unos 88 km, de la Ciudad de Guatemala. Este viaje se puede hacer también en furgoneta colectiva, en autobús, en autobús parrillera o contratar una excursión de un día.

Antes de llegar a Iximché hicimos una parada en Tecpán, es un municipio de Guatemala, perteneciente al departamento de Chimaltenango situado en la región denominada Altiplano Central.

Allí visitamos la parroquia de San Francisco de Asís, fue creada en 1570, debido al terremoto que se produjo el 1976 quedó destruida tuvo que ser reconstruida, después de las obras fue consagrada el 6 de mayo del 1994. Su patrón es San Francisco de Asís, la fachada tiene un estilo barroco colonial guatemalteco. Al principio perteneció a la Orden Franciscana, fue la primera iglesia colonial de toda Guatemala. La entrada es gratuita, abierta en horario de culto. Situada en la Plaza central del pueblo.

Justo delante de la parroquia de San Francisco de Asís, se sitúa la Plaza Central de Tecpán, es un lugar que siempre está lleno de gente, y lugar de celebraciones y festejos. A pocos metros pudimos observar el edifico del Palacio Municipal de Tecpán.

Volvimos al vehículo para ir a visitar el sitio arqueológico precolombino de Iximché. Si traducimos al español la palabra Iximché significa literalmente “árbol de maíz” Es un parque arqueológico donde se pueden ver el periodo post-clásico maya. La ciudad fue fundada en el año 1470, siendo abandonada en 1524 por los Kakchiqueles, durante la conquista por parte de los españoles fue incendiada, ellos al llegar establecieron en el lugar su primer cuartel general en Guatemala, Iximché fue la última capital de los mayas de Kakchiqueles. En 1524 se convirtió en la primera capital de los conquistadores españoles en Guatemala. En 1527 la capital fue traslada hasta el Valle de Almolonga lo que hoy en día es Ciudad Vieja. Desde el 1964 se encuentra protegida por el Instituto de Antropología e Historia de Guatemala de la dirección General del Patrimonio Cultural y Natural.

A la entrada a mano derecha hay un pequeño museo con información y exposiciones, esculturastrajes, objetos, utensilios y una maqueta de toda la antigua ciudad.

Una vez acabada la visita comenzamos a recorrer el parque arqueológico en el recorrido encontramos algunos paneles explicativos en español e inglés. Hay la posibilidad de contratar el servicio de guía turístico en la zona. Vimos templos, pirámidesdos campos de juego de pelotas mesoamericano, plazas ceremoniales, etc. Tuvimos la oportunidad de presenciar una ceremonia maya, realizada por peregrinos indígenas, donde vimos como le pedían a los dioses una buena cosecha en la siguiente temporada. No pudimos tomar fotografías porque ellos piensan que el hacer nosotros fotografías es traerles mala suerte y es una falta de respecto ante sus dioses.
La entrada da acceso a la zona arqueológica y al museo tiene un coste para nacionales de 5 quetzales por persona (0,57 € aprox.) y para extranjeros es de 50 quetzales por persona (5,72 € aproximadamente).
El horario de visitas al parque arqueológico es de lunes a domingos de 8.00 h. a 16.00 h. El museo los lunes permanece cerrado, el horario es de martes a domingos de 9.00 h. a 12.00 h., por la tarde de 13.00 h. a 16.00 h. Normas del parque está prohibido el ingreso de armas, el cazar, el dañar las estructuras, el llevar instrumentos sonoros, el salirse de los senderos habilitados, etc.
Iximché está a 15 km al este del Lago Atitlán, en el municipio de Tecpán en Chimaltenango
km 88. Para llegar al lugar hay que coger la carretera CA1, que pasa por Mixco, San Lucas y Chimaltenango al pasar el km 83 hay un cruce a la izquierda hay que cogerlo y a 7 km de distancia está la entrada de Iximché.

Acabada la visita, le dijimos a Ciro; que nos llevara a un buen restaurante, almorzamos en el restaurante Ahumados Katok, pedimos como entrante una sopa de verduras, de plato principal un pincho de lomito (res) acompañado de patatas cocida, pan y para el otro fue una chuleta de res, con guarnición cebolla caramelizada y patata cocida, de bebida una coca cola y un frío, dos cafés con leche. Pagamos un total de 753 quetzales (85,87 € aprox.) Ofrece wifi gratis y va bastante bien. Es cierto que la comida estaba muy rica, los platos tenían presentación y calidad. Ofrece comida guatemalteca y asador.
El teléfono de contacto es:+502-7840-3387. Abierto de lunes a miércoles de 5.30 h. a 21.00 h., de jueves a domingo de 5.30 h. a 21.00 h.
Situado en la Carretera Panamericana km 87 Tecpán Guate, Chimaltenango.

Ahora sí, con energías repuestas emprendimos un viaje hasta llegar al pueblo de Panajachel, es el municipio más importante del departamento de Sololá, situado en el altiplano. Es muy visitado porque es la puerta de entrada al lago Atitlán, es considerado el pueblo más grande y activo del lago, donde mayor número de hoteles, hospedajes, restaurantes, bares y tiendas encontrarás.

La calle principal es Santander, es una cuadra llena de bares, cafetería, restaurantes, agencias de viajesvendedoras ambulantes, etc.

Aquí visitamos el mercado de artesanía, donde pudimos encontrar de todo, textil, cerámica, souvenirs, calzado, complementos, etc.
Aquí, Sergio se compró una camiseta, le costó 65 quetzales (7,40 € aproximadamente).

Entramos en el interior de la iglesia de San Francisco de Asís, ha sufrido a lo largo de la historia diferentes terremotos pero siempre se ha mantenido en pie, eso sí, ha experimentado varias restauraciones. Hoy en día aún se puede observar gran parte de su estructura original. La fachada es de piedra, en la parte superior se ve una cruz de metal, bajo ella hay un campanario doble y varias figuras religiosas. En el retablo mayor la imagen principal es la de San Francisco de Asís, el patrón del municipio. Las campanas de la iglesia datan del siglo XVIII. El templo tuvo la función de convertir a los indígenas en católicos. Se localiza en la Plaza de Panajachel.

Fuimos al supermercado la Despensa Familiar, donde compramos una rama de plátanos, unas manzanas, un yogur y un botella de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 48,44 quetzales (5,54 € aproximadamente). Esta sería nuestra cena.

Al salir del supermercado, ¡sorpresa! tuvimos la oportunidad de ver en Panajachel en la calle una procesión de la celebración del Corpus Christi, es una forma de mostrar su cultura y tradición, se celebra 60 días después del domingo de Resurrección en conmemoración de la eucaristía, está fiesta la llevan festejando hace más de 80 años, van pasando de generación en generación. Vimos el baile de los negritos o Corpus Christi. Los guatemaltecos iban vestidos con diferentes trajes y mascaras exhibían al hombro la imagen del Corpus Christi, la de la Virgen María así como la del patrón San Francisco de Asís.

Abandonábamos el pueblo de Panajachel para ir hasta el pueblo de Santa Catarina de Palopó, a la Villa Santa Catarina, aquí nos hospedaríamos por dos noches. Alojamiento de tres estrellas, dispone de wifi y aparcamiento gratis, tiene piscina. La hora de check in es de 14.00 h. a 16.00 h., el check out hasta las 13.00 h.
La dirección es Embarcadero de Santa Catarina Palopó Atitlán.

Hicimos el check in y nos dirigimos directamente hasta la habitación, ¡estábamos cansados!, una ducha y cenamos la comida que realizamos en el supermercado. A media noche despertamos por la lluvia, en este viaje casi todas las tardes y noches llovía con gran intensidad acompañado de truenos.

Santa Catarina de Palopó, es un municipio del departamento de Sololá, es un pequeño pueblo situado a 5 km al este de Panajachel, tiene una extensión de 8 km².

Al día siguiente nos despertamos está vez con el sonido del despertador, una vez listos bajamos a desayunar al comedor, abre a las 7.00 h., en el desayuno te dan tres opciones para que escojas. Nosotros elegimos tortilla, jamón yorkfruta y café.

Terminada la comida salimos a pasear hasta el embarcadero de Santa Catarina de Palopó, por el camino pudimos ver como las mujeres indígenas comenzaban a colocar las mercancías en sus puestos callejeros donde venden textiles bordados, souvenirs, etc., llegamos al embarcadero del lago, desde allí tuvimos una visión del lago de Atitlán. John L. Stephens en el siglo XIX lo describió textualmente “el espectáculo más explendido que he contemplado” os podemos decir que el lugar nos dejó sin palabras. Está considerado como uno de los lagos más bonitos del mundo. Es de origen volcánico, está rodeado de tres volcanes (Atitlán, San Pedro y Tolimán) y una decena de pueblos indígenas de origen Maya. Tiene una superficie de 125 km², la parte más profunda alcanza los 325 metros, siendo la media de 220 metros, situado a 1500 metros sobre el nivel del mar, está a
125 km de la Ciudad de Guatemala. Es el lago más profundo de Centroamérica. En él pudimos ver a los pescadores pescando en sus tradicionales embarcaciones, a las mujeres indígenas como lavaban la ropa a la orilla del lago, los niños se daban un lavado con jabón y agua y los turistas y viajeros embarcaban en pequeñas embarcaciones para realizar un paseo por sus aguas. Tomamos unas fotografías y grabaciones del lugar, después fuimos hasta la iglesia en sus puertas vimos una gran cantidad de niños jugando a la pelota, el día apareció despejado pero por minutos se iba cubriendo de niebla y se oscureció, parecía que nos iba a brindar una lluvia intensa.

La iglesia de Santa Catarina Palopó, es un templo católico de la época colonial, su fachada es de colores amarillo y blanco. La entrada es gratuita. Está totalmente prohibido tomar fotografías y grabaciones en su interior.
Situada en la Calle principal de Santa Catarina de Palopó, Sololá.

A las 8.00 h., de la mañana, vino a recogernos Ciro al hotel, para ir hacia Chichicastenango, cogimos carretera y manta, el trayecto es de 1 h. y 40 minutos, unos 51 km, por el camino, paramos unos minutos a tomar una fotografía y grabaciones en la cascada Buenaventura, es una caída de agua que está junto a la carretera.

Unos metros más adelante paramos nuevamente para tener unas vistas panorámicas del lago Atitlán desde el mirador turístico aldea San Jorge la Laguna, Sololá. En el 2012 el lugar fue restaurado por un proyecto ejecutivo por la municipalidad de Sololá, financiado por el instituto Guatemalteco de turismo INGUAT y el proyecto de desarrollo Económico Rural de Sololá PROSOL.

Subimos en el vehículo para dirigirnos hasta el pueblo de Chichicastenango, su nombre significa literalmente “Pueblo entre Ortigas” es más conocido por sus habitantes como Chichi, es una población del departamento de Quiché, se encuentra rodeado de valles y montañas, sus calles son adoquinas y muchas de ellas estrechas. Situada a 2000 metros sobre el nivel del mar. Los habitantes de Chichicastenango, son llamados “Masheños

El tradicional mercado de Chichicastenango, se celebra al aire libre dos días a la semana el jueves y el domingo, excepto en los días de Navidad y Año Nuevo, donde se dan cita comerciantes del altiplano occidental, muchos de ellos vienen andando con sus productos varias horas para llegar a él, otros llegan en camionetas o en autobuses parrilleras. Aquí se venden vegetales, frutas, floresartesaníajabones, textil, calzadosouvenirs, animales de corral, etc., se instalan en medio de la plaza Central y sus alrededores.¿Sabías qué es el mercado de indígenas más grande de toda Latinoamérica?
¡Ojo! el lugar tiene fama de que hay muchos carteristas, no llevar puesto joyas que puedan llamar la atención, mostrar el móvil en público, etc., tomando un poco de precaución no debe pasar nada. Los precios de los productos suelen subirlos entre un 20% ó un 25% del valor real para los turistas y viajeros, por lo que no puedes olvidar la practica del regateo ¡Recuerda! aquí no podrás pagar con tarjeta de crédito, sólo aceptan quetzales y en algunos puestos los dólares americanos.

Hicimos la compra para nuestra cena de ese día adquirimos una bolsa de cacahuetes, tres piezas de magno y una rama de plátanos. Pagamos un total de 25 quetzales
(2,85 € aproximadamente). Seguro que nos engañaron con el precio.

Aquí vimos a las mujeres indígenas con el traje regional el güipil (blusa) con flores bordadas a mano y a los hombres con el pantalón corto y chaqueta de lana negra.
El horario del mercado hay todos los jueves y domingos a partir de las 7.00 h., de la mañana hasta las 17.00 h.

Tomamos un café con leche en la cafetería Blend Café Sienna & Color. Pagamos un total de 24 quetzales (3,21 € aproximadamente).

La iglesia de Santo Tomás fue edificada por los españoles en el año 1540 donde anteriormente hubo un templo maya. Es muy llamativa por la escalinata que tiene con sus 18 escalones, dicen que hace referencia a los 18 meses del calendario maya. Aquí pudimos ver a las puerta de la iglesia a las mujeres indígenas vendiendo flores, a los chamanes realizando rituales, a la población local rezando, todo esto rodeado de un ambiente de humo debido a la quema de incienso. El interior del templo es de estilo colonial, tuvimos la oportunidad de ver la ceremonia de un creyente. Los creyentes se arrodillan en el suelo, queman incienso, encienden velas, ellos dicen que es para alejar a los malos espíritus, dejan como ofrenda flores, maíz, cerveza, botellas de refresco o gallinas estas últimas son matadas dentro de la propia iglesia “vamos más salvaje no puede ser” Menos mal que nosotros no presenciamos el acto de matar a la pobre ave. Es la practica del sincretismo entre la religión católica y los ritos maya. Está totalmente prohibido hacer fotografías y grabaciones en el interior del templo. Nosotros tomamos una fotografías con el móvil, resulta complicado porque el lugar está vigilado, algún día acabamos en la comisaría de policía del pueblo. El acceso es gratuito. La dirección es 5ª Avenida.

Frente a este templo justo al otro lado de la plaza está la capilla del Calvario, es un pequeño templo, en este también pudimos ver como sus fieles celebran ceremonias delante de él. Está totalmente prohibido tomar fotografía y grabaciones en su interior. El acceso es gratuito. Se localiza en 4ª Avenida.

Era el momento de almorzar, se puede comer en alguno de los puestos callejeros de comida que hay en el mercado de Chichicastenango, donde ofrecen sopa de pollo, tortitas de maíz, estofado de ternera, etc. Es la forma más económica pero también la menos higiénica. Nosotros decidimos almorzar en el restaurante del hotel San Tomás, por hacer uso del baño tuvimos que pagar 5 quetzales por persona (0,58 € aproximadamente). Si pides antes la comida de ir al baño te dan un ticket de 24 h, para que hagas uso del baño de forma gratuita. Le puedes pedir al camarero la contraseña de wifi es gratis. Comimos una ensalada de tomate y cebolla para cada uno y de plato principal fueron dos carnes asadas con chirmol, arroz y verduras, de postre fruta, de bebida una botella de agua mineral y una coca cola. Pagamos un total de 295 quetzales por persona (33,65 € aproximadamente).
La dirección Avenida 5-32 Unica 7.

Terminada la comida subimos en un tuk tuk para ir hasta una pequeña aldea y compartir con las mujeres locales un taller para aprender hacer tortitas de maíz, es el alimento básico de Guatemala, suele acompañar todos los platos. En Guatemala hay 48 clases de maíz de color amarillo, blanco, negro, rojo.
¿Sabías qué cada 13 de agosto se celebra el día nacional del maíz?

Para preparar unas tortitas de maíz, lo primero es recolectar las mazorcas de maíz, hay que desgranar el maíz manualmente. En una olla de barro con cal y agua se cocina el grano por 1 h., aproximadamente, se deja enfriar y se le quita manualmente la cascara. Cuando ya están fríos los granos se colocan en un molino para ser triturados, dando una masa fina para preparar las tortitas, se le da forma con las manos, aquí hay mojarse un poco las puntas de los dedos con agua. Luego son colocadas en el comal y son volteadas de forma manual, cuando se despegan solas están en su punto, son retiradas del fuego y están listas para comer. Os podemos decir que no es tarea fácil.

El paseo en tuk tuk la subida+bajada puede constar unos 10 quetzales por persona
(1,14 € aproximadamente). Por visitar a las mujeres locales hay que dejar una propina.

Abandonábamos Chichicastenango, para regresar hasta el hotel, el viaje tuvo una duración de 1 h. y 60 minutos, unos 51 km, tardamos más en hacer este trayecto porque nos pilló caravana de camiones y coches.

¿Cómo llegar a Chichicastenango?

Desde la Ciudad de Guatemala y Antigua todos los jueves y domingos salen los shuttles hasta Chichicastenango, sobre las 7.30 h., de la mañana, recogen a los turistas en los hoteles. El viaje dura unas 3 h., hacen una parada a medio camino (desayunar, usar el baño o estirar las piernas) La vuelta es a las 14.00 h. También se pude ir en los autobuses parrilleras estos hay todos los días, tardan en llegar entre 3 h. ó 4 h., van haciendo demasiadas paradas para subir y bajar gente, es el transporte utilizado por los locales. Escoger una excursión de 1 día en una agencia local, etc.

Subimos a la habitación para dejar la compra de frutas que habíamos hecho. Bajamos y volvimos a la furgoneta para ir a visitar el pueblo de San Antonio Palopó, situado a una distancia de nuestro hotel de 5,6 km, a 15 minutos en coche. Por el camino nos encontramos varias ramas partidas de árboles que invadían el asfalto, le preguntamos a Ciro,
¿Qué significa eso? y nos dijo; que eran marcas mayas, nos indicaba que había habido un accidente en la carretera, era cierto a unos pocos metros encontramos a un camión de reparto de material de obra que se había chocado con un turismo.

San Antonio Palopó, es un pequeño pueblo pintoresco que se encuentra alrededor del lago Atitlán, es muy llamativo por el sistema que utilizan sus agricultores para cultivar practican la agricultura en terrazas, aprovechando los desniveles de la tierra. Casi todas sus casas tienen su fachada pintadas de blanco, y por la fabricación de cerámica tradicional.

En lo alto del pueblo hay dos iglesias sólo una de ellas está abierta al público. Es una iglesia colonial, en el interior en su retablo mayor se pueden ver las imagines de Santos y Cristo.

No es un pueblo tan turístico como el resto de los que rodean el lago, a penas vimos extranjeros o eso personalmente nos pareció a nosotros. Encontramos algún que otro vendedor ambulante que a toda costa quería vendernos mantas, telas, cerámica, etc. Vamos todo lo que llevaba.

Volvimos a ver un coche de refrescos que iba escoltado por un vigilante con rifle, pararon para hacer el reparto y yo Elisabeth, desde lejos tome una fotografía del vehículo, el vigilante y de una indígena que tranquilamente se encontraba en la zona mirando hacia el lago Atitlán.

Cerca del muelle hay asociaciones de tejedores que están con las puertas abiertas esperando la visita de turistas y viajeros, para enseñar la forma que utilizan para la elaboración de telas. Las mujeres lo hacen en telar de cintura y los hombres en telar de pie. Fabrican huipiles (blusas), tocoyales (cintas para el cabello), faldas, etc.

¡Comenzaba a llover!, decidimos subir en la furgoneta para volver a Santa Catarina de Palopó, llegamos a nuestro hospedaje subimos a la habitación, cenamos, realizamos algunos trabajos con el ordenador, ahora si era el momento de ir a la cama.
¡Buenas noches andorreros!

A la mañana siguiente bajamos a desayunar, volvimos a escoger el desayuno de tortilla de huevo, fruta y café. Ya con el estómago lleno, hicimos el check out. A las 8.00 h., de la mañana, Ciro, estaba esperando para ir hasta el embarcadero de Santa Catarina de Palopó donde subimos en una barca para ir a visitar Santiago Atitlán, es un pueblo situado al sur del lago Atitlán, fue fundado por los franciscanos en 1547 para unir las poblaciones indígenas, habitado por aborígenes Zutuhiles, tiene calles coloridas llenas de comerciantes. Allí construyen barcas, canoas, pudimos ver increíbles pinturas hechas por artesanos locales, la imagen de Maximón, etc.

Bajamos de la embarcación, aún era muy temprano para ir a visitar el mercado local, decidimos tomar un café con leche en la cafetería de San Rafá pagamos un total de 45 quetzales (5,12 € aproximadamente). Dispone de wifi gratis. Horario de lunes a sábados de 9.00 h. a 21.00 h. Situado en Calle Canton Tzanjuyú, Santiago de Atitlán.

Aquí las mujeres indígenas llevan faldas y huipiles (blusas) bordados de flores y aves, los hombres llevan pantalones a rayas.

Pero lo más llamativo es el Rilaj Man significa “gran abuelo” más conocido popularmente como Maximón. Cada 8 de mayo, este Santo/Diablo es trasladado ceremonialmente a su nuevo hogar. Durante un año reside en la casa de un cuidador, donde los locales le llevan ofrendas. Lo cambian cada año de casa, preguntado a los habitantes del pueblo te indicaran donde se encuentra. Fuimos a visitarlo, vimos como los fieles iban a pedirle ayuda y otros le llevaban dinero, coca cola y algunos incluso le encendían un cigarro, al mismo tiempo que le bailaban y rezaban. Tuvimos que dejar una pequeña propina voluntaria dejamos 10 quetzales (1,14 € aprox.) por tomar fotografías y acceder a la vivienda.

Luego fuimos a la iglesia parroquial Santiago Apóstol, fue construida por los franciscanos a mediados del siglo XVI. En el interior se pueden ver tres retablos coloniales que han sido restaurados entre 1976 y 1981 por Diego Chávez Petzey y Nicolás Chávez Sojuel.
¿Sabías qué simbolizan a los tres volcanes de Santiago?, haciendo de protectores de la ciudad. Cuenta con una torre campanario. El acceso al interior es gratuito.

Paseamos por el mercado al aire libre del pueblo, se celebra cada día siendo los viernes y domingo, cuando mayor gente y puestos hay, aquí se dan cita los lugareños e indígnes de pueblos vecinos, para la venta y compra de carnes, pescados, frutas, verduras, artesanía, pinturas, calzado, textil, etc.

Yo Elisabeth, aprendí a ponerme un tocoyales (cintas para el cabello), una señora indígena me enseñó, y me hice una fotografía con ella, le dí una pequeña propina.

Después de haber visitado el pueblo, volvimos a la embarcación para ir de nuevo hasta  Santa Catarina de Palopó, una vez allí subimos en la furgoneta para ir hasta el pueblo de Panajachel.

Si dispones de tiempo es interesante hacer la ascensión a algunos de los tres volcanes
(San Pedro, Autlán o Tolimán) que rodean al lago Atitlán.

¿Cómo visitar los pueblos del lago Atitlán?

Contratando un tour privado con alguna agencia local puede valer unos 620 quetzales por cada uno (70,44 € aproximadamente) coger una barca pública se contrata en el embarcadero y se le paga directamente al barquero, no salen hasta que no estén llenas, por lo que los horarios son muy variables, puede costar unos 25 quetzales por persona
(2,85 € aprox.) escoger una barca privada puede valer 400 quetzales por cada uno
(45,47 € aproximadamente). Como última opción no es muy recomendable debido a que en los últimos años se han producido muchos asaltos a turistas y viajero, al hacerlo por carretera y senderos, esto es aconsejable cuando las condiciones meteorológicas no permiten la navegación por el lago. Algunos de estos pueblos el único acceso para llegar a ellos es a través de una embarcación o a pie.

Otro pueblo que es muy visitado al que nosotros no fuimos, es el de San Pedro La Laguna, está lleno de hippies, en los últimos años han cerrado muchos establecimientos por permitir el consumo de drogas. La gente lo visita para ascender al volcán San Pedro situado a 3.020 metros de altura.

Volvimos a Panajachel, ¿lo recuerdas?, lo visitamos en días anteriores, está vez fue nuestra parada para almorzar, fuimos hasta el restaurante Casablanca donde pedimos para uno fue un pescado blanco acompañado de arroz y verduras, para el otro un filete de ternera a la plancha con patata cocida y verduras. De bebida un jugo de naranja y un te frío. Pagamos un total con el servicio de propinas ya incluido 256 quetzales (29,08 € aproximadamente). Ofrece comida centroamericana, opciones vegetarianas, alemana, italiana y mariscos. Abierto de domingo a sábados de 12.00 h. a 23.00 h. Situado en la Calle principal 0-93 Panajachel.

Retomábamos de nuevo el vehículo para ir hasta el poblado de San Andrés Xecul, durante todo el viaje podíamos ver por la ventanilla de la furgoneta como llovía intensamente, todo esto acompañado de truenos, ¡vamos llevábamos la orquesta incluida!, en algunos tramos de la carretera habían caído pequeños desprendimientos de tierra a la calzada. Después de 1 h. y 41 minutos y hacer 76 km llegamos hasta San Andrés Xecul, es un municipio del departamento de Totonicapán.

¡La lluvia no cesaba!, bajamos del coche para ir a visitar la iglesia de San Andrés Xecul, este templo es del siglo XVII tiene una mezcla en su construcción de la cultura maya y cristiana. Es muy llamativa por tener una fachada de color amarillo con diferentes figuras como: ángeles, Santos, flores, parras, jaguar, etc. En el interior hay imágenes de Cristo, candelabros, rosarios, etc. Accedimos a su interior, no pudimos tomar fotografía ni grabaciones porque está totalmente prohibido, hay un señor que vigila el lugar. El acceso es gratuito.

Decidimos subir a la furgoneta en la calle no se podía estar, la lluvia no nos dejaba tomar fotografías y estábamos ya  bañados de agua. Continuamos con el viaje hasta llegar a la Huehuetenango, para alojarnos en el hotel Ruinas Resort.
El trayecto fue de 2 h y 14 minutos, unos 82 km de distancia.

Bajamos en las puertas del hotel Ruinas Resort, es un alojamiento de cinco estrellas, aquí pasamos una noche. Ofrece gratis a sus clientes wifi y aparcamiento, no admiten mascotas. El check in a partir de las 13.00 h. hasta las 00.00 h., el check out hasta las 14.00 h. La dirección es 9 Avenida 1-09 Huehuetenango.

Hicimos el check in y subimos a la habitación. Estábamos muy cansado del viaje, cenamos en la habitación fruta que compramos. Una ducha y a la cama.

El hotel tiene un casino en sus instalaciones es muy frecuentado por lugareños, el ruido en la salas de juego y la música fuerte, a mi Elisabeth, no me dejaban descansar, me levante a media noche con un dolor de estómago, fui a visitar al señor roca, regrese a la cama, pero continuaba sintiéndome mal, bebí un poco de agua y volví a cerrar los ojos. No por mucho tiempo, otra vez volví a levantarme e ir al baño, cuando salía de él empece a sentir calor y me estaba comenzando a marear, era incapaz de caminar, se me ocurrió pegar un salto para llegar a la cama ¡Qué loca! por poco aplasto a Sergio, el pobre se despertó, le dije; que cogiera una pastilla para el dolor, no tenía diarrea para tomar un salvacolina. Me tome la pastilla de paracetamol y volví a la cama, en menos de 5 minutos visite de nuevo el baño esta vez para vomitar. No te puedes hacer una idea de lo bien que me sentí al vomitar. Ahora si, volví a beber agua y me cepille los dientes y que bien dormí. Habíamos comido lo mismo en el desayuno y en la cena, en el almuerzo yo escogí un pescado blanco y Sergio ternera. La conclusión mía es que me comí un pescado en mal estado, por eso la reacción de mi cuerpo. Como norma general puedo coger un resfriado en los viajes una caída pero poco más…

Huehuetenango, no es una ciudad muy turística, no tiene demasiados atractivos turístico para visitar, tampoco es que sea muy segura, limita al norte y al oeste con el país vecino de México, es más bien un lugar de paso.

Al día siguiente nos levantamos con el sonido del despertador, yo Elisabeth después de haber pasado una noche mala, me desperté bastante bien, bajamos al comedor del hotel para desayunar, el desayuno lo sirven escogiendo entre tres tipos, elegimos tortilla de huevo, pan, fruta y café.

Hicimos el check out y abandonábamos el lugar a las 7.00 h., de la mañana para dirigirnos al municipio de Todos los Santos, había un trayecto de
1 h. y 30 minutos, unos 45 km de distancia.

Antes hicimos una parada en el mirador Juan Diéguez Olaverri, el nombre hace memoria a un poeta guatemalteco, el visitaba el lugar para escribir sus poemas. En el mirador hay unas grandes piedras que tienen grabados los versos de sus poemas “A los Cuchumatanes” En días despejados se pueden ver los volcanes de Santa María, Tacaná y Tajumulco. En nuestro caso lo que vimos fue niebla y pasamos frío, el polar no nos quitaba la sensación de frío del cuerpo.

Todos Santos Cuchumatán, es un municipio del departamento de Huehuetenango, se encuentra en las tierras Altas Occidentales de Guatemala. Por su aislamiento
Todos Santos aún mantienen viva las tradiciones mayas, sus habitantes son de la etnia mam. La población habla el lenguaje maya Maun, ellos visten con el traje tradicional, las mujeres llevan huipiles (blusas) de color púrpura y faldas de color azul marino, los hombres visten con camisa colorida en cima de la camisa unos gruesos cuellos tejidos llevan, chaqueta de rayas, el pantalón es rojo con rayas blancas, en la cabeza llevan un sombrero de paja con una cinta de colores azul.

Aquí visitamos el mercado principal de Todos Santos, se celebra el sábado, donde los lugareños e indígenas de pueblos del alrededor se dan cita para la venta y compra. Hicimos la compra de unas manzanas, unos plátanos, unas naranjas y de bebida una botella de agua mineral sin gas y una de bebida energética. Pagamos un total de
33 quetzales (3,76 € aproximadamente). Los miércoles hay otro pequeño mercado.

Accedimos al templo de Todos Santos Cuchumatán, tiene más de 400 años de historia, su interior estaba completamente lleno de gente. El acceso es gratuito.

Desde Huehuetenango se puede coger un autobús desde la terminal de autobuses que llega hasta Todos Santos Cuchumatán, el viaje tiene una duración de 2 h. aproximadamente. Si quieres algo más económico se puede coger el autobús parrillera, eso si el trayecto es de 2.30 h a 3 h.

Era el momento de abandonar la zona para dirigirnos hasta la Ciudad de Guatemala el viaje tuvo una duración de 6 h. y 33 minutos hicimos unos 273 km. El almuerzo en ese día fue la fruta que compramos en el mercado unas manzanas, unos plátanos, unas naranjas y de bebida una botella de agua mineral sin gas y una botella de bebida energética.

¡Al fin llegamos a la Ciudad de Guatemala!, volvimos a hospedarnos en el hotel Radisson, esta vez por una noche. Alojamiento de cuatro estrellas, ofrecen el desayuno tipo buffet, dispone de wifi gratis. Situado en la zona 10, en la Avenida 12-64.

Era el momento de despedirnos de Ciro, nos hizo pasar unos días increíbles, al día siguiente nos íbamos a Petén.

Hicimos el check in, subimos a la habitación, dejamos el equipaje y salimos a la calle para ir a cenar. Llovía, con chaqueta impermeable y el único paraguas que teníamos vivo, había que compartirlo, fuimos a buscar un restaurante, al final como no paraba de llover el primer restaurante que nos encontramos en la calle entramos, en el Tre Fratelli, un italiano donde pedimos una pizza cuatro estaciones, un plato de risotto fruto del mar, y para el otro unos espaguetis frutos del mar, de bebida una botella de agua mineral y una pepsi. Pagamos un total de 372,90 quetzales (42,55 € aproximadamente). Ofrece comida italiana, vegetariana, vinoteca, etc.
Situado en la 4 Avenida 12-59 en el centro Comercial Plaza Fontabella zona 10.

Volvimos bien mojados al hotel, una ducha y a descansar. Al día siguiente no pusimos el despertador y nos levantamos sobre las 9.00 h., de la mañana, bajamos a desayunar, en unas horas cogeríamos un vuelo con dirección a Flores.

Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



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