Montaña Bishop’s Hat

Qué visitar ver y hacer en un viaje a la ciudad de Antananarivo y sur de Madagascar

Qué visitar, ver y hacer en un viaje al centro y sur de Madagascar.

¿Has pensado viajar a Madagascar? Aquí te dejamos el itinerario de nuestro viaje, visitas imprescindibles en la parte central y sur del país: los parques Nacionales de Ranomafana, de Isalo, y de Zombitse, la reserva de Anja, además de las ciudades de Antananarivo, Ambatolampy, Behenjy, Antsirabe, Ambositra y Tulear.

Antananarivo es la capital del país de Madagascar, conocida popularmente en lenguaje colonial como “Tana”. Su nombre significa “la ciudad de los mil” tiene una población de casi 1.500.000 habitantes, siendo la ciudad más poblada del país. Es el principal centro administrativo, económico, judicial y demográfico de Madagascar. Situada en el centro de la isla. En la ciudad de Antananarivo como el resto de Madagascar podrás observar mucha pobreza, gran mayoría de la población vive en condiciones precarias, es una ciudad poco desarrollada y con malas infraestructuras, aún en algunos lugares no hay electricidad, agua potable, etc. Es una ciudad no muy turística, tiene poco que visitar, realmente es la entrada al país para turistas y viajeros.

¡Recuerda! debes tener cuidado es la ciudad más peligrosa del país, donde más asaltos, hurtos, atracos se realizan, evitad llevar puestas joyas llamativas, bolso al hombro, caminar por la noche en zonas poco iluminadas, etc.

Nuestro cuaderno de Bitácoras:

Nos encontrábamos en la capital de Madagascar en Antananarivo en el hotel Le Louvre, donde pasamos una noche. Alojamiento de cuatro estrellas, localizado en el centro de Antananarivo, en el barrio de Isoraka, dispone de wifi gratis. Aceptan pagos con tarjeta de crédito. La dirección es Rue Philibert, Tsiranana, Antananarivo.

Nos levantamos, había que sacar la ropa de manga larga, chaquetas, botas, etc., y dejar a un lado pantalones cortos, camisetas, chanclas, etc.
Desayunamos e hicimos el check out, en la recepción nos esperaba Erick, para recogernos y comenzar una visita por la ciudad. Fuimos hasta el mirador Ankaditapaka, donde obtuvimos unas increíbles vistas de la ciudad de Madagascar. Aunque es cierto que el día estaba un poco con niebla y nos dejaba poder apreciarla con toda totalidad la ciudad. Contemplamos el estadio municipal de Mahamasina, el lago Anosy, el monumento a los caídos en la guerra de la Independencia contra Francia, etc. Permanecimos unos minutos en el lugar.

El palacio de la Reina (Rova) se localiza en el punto más alto de la ciudad en la colina de Ambohimanga. Se cree que fue mandado construir por el rey Andrianjaka, que gobernó Madagascar desde el 1610 hasta el 1630, siendo la primera estructura real, construida en está ubicación. Desde el siglo XVII y XVIII fue utilizado como complejo real. En el siglo XIX pasó a ser el palacio real del reino de Madagascar. Se fue construyendo con el paso del tiempo más estructuras, viéndose muchas de ellas destruidas en un incendio que se produjo el 6 de noviembre del 1995.
La entrada tiene un coste para extranjeros de 10.000 ariary malgache (2,80 € aproximadamente) más la tasa del guía, que son 20.000 ariary malgache para 1 ó 2 personas (5,59 € aproximadamente).
Se sitúa en Lalana Ramboatiana, Antananarivo 110.

El palacio de Andafiavaratra, edificio de estilo barroco, fue la residencia del primer ministro Rainilaiarivony, abrió a las visitas al público en 2012, hoy en día acoge al museo de historia del país.
La entrada tiene un coste para extranjeros de 10.000 ariary malgache (2,80 € aproximadamente) más la tasa del guía, que son 20.000 ariary malgache para 1 ó 2 personas (5,59 € aproximadamente).

Nos acercamos hasta la catedral de Amborinampamarinana, es un templo católico, de estilo gótico fue diseñada en 1873, a los largo de la historia ha sufrido alguna reforma. Es la sede de la Archidiócesis de Antananarivo. El acceso al interior es gratuito.

Fuimos hasta el lago Anosy, es un lago artificial, con forma de corazón, fue edificado por James Cameron, en él hay un pequeño islote estando conectado a tierra por un paseo. En 1927 se coló el monumento del ángel negro, está escultura hace homenaje a los caídos en la guerra de la Independencia contra Francia. A las orillas del lago hay árboles. Es una zona poco segura, encontramos demasiados vagabundos borrachos y drogadictos. Se sitúa en la parte sur de Antananarivo.

La estación de Soa Rano, al día de hoy se encuentra en desuso para los pasajeros, sólo funciona para algún tren de mercancías, siendo actualmente un pequeño centro comercial. En el lugar hay un restaurante de lujo ofreciendo precios económicos para los europeos. Donde podrás degustar gastronomía malgache, italiana, etc., y la oficina de turismo.

Paseamos por la Avenida de la Independencia, es el centro de la ciudad, donde hay una gran cantidad de hoteles, restaurantes, bares, cafeterías, tiendas, etc. Por motivos de seguridad no pudimos tomar fotografías.

Vimos desde el exterior la Casa Consistorial, está totalmente vallada por una valla de color verde, impidiendo el acceso a ella. Tomamos una fotografías del edificio.

Fuimos hasta el mercado Analakely, es un lugar lleno de gente, donde podrás encontrar todo lo que puedas imaginar. Nos comentaron que es un lugar poco seguro, hay que tener bastante cuidado, debido a la gran aglomeración de gente en la zona, se suelen producirse robos. Aunque a nosotros no vimos nada, no olvides de tomar mediadas de seguridad.
Abierto todos los días desde las 6.00 h., hasta las 18.00 h. La dirección es Arabe Rahezavana Antananarivo.

Subimos a la furgoneta, para abandonar la ciudad, nos detuvimos unos minutos para contemplar el río Ikopa, es el segundo canal más largo de Madagascar, atraviesa la ciudad de Antananarivo, vimos como las mujeres, adolescentes y niñas, van cada día a lavar sus ropas al lugar, y como los hombres fabrican ladrillos utilizando el agua del río.

¡Ahora sí!, salimos a las “Tierra altas” malgaches. Si viajas entre los meses de julio y septiembre, por esta zona del país podrás encontrarte con los famosos “famadihana” te estarás preguntado ¿Qué es eso? es una tradición funeraria que lo realizan los Malagasi, en Madagascar. Sacando los cuerpos de sus difuntos, obviamente ya muertos de la cripta funerarias, quitándole las mortajas de seda y colocándole unas nuevas, más tarde se inicia una procesión con música y baile con el cadáver en las cercanías de la tumba. Esto se realiza como norma general una vez cada 7 años, reuniendo la familia al completo además de parientes lejanos. Hay familias que tienen más poder económico y lo realizan antes y otras que tardan más años en hacerlo, supone un coste grande de dinero. Erick, nos comentó que para poder acudir los viajeros y turistas a uno de estos tipo de celebraciones, debes ser invitado por un familiar del difunto.

Cogiendo la carretera RN7, por la ventanilla de la furgoneta pudimos ver campos de arroz, gente descalza caminando por el arcén de la carretera, pequeñas poblaciones que nos dejamos atrás, etc. Nos detuvimos unos minutos en la carretera, estaban haciendo arreglos y cortaron el carril por unos minutos, en los arcenes de la carretera había diferentes puestos con venta de artesanía. Decidimos bajar para poder estirar un poco las piernas y como sabéis a tomar fotografías.

Volvimos a coger la carretera hasta llegar a la ciudad de Behenjy, denominada como la ciudad del foi-gras. Entramos en el restaurante Coin du Foie Grass, está considerado como uno de los mejores de la zona, no es un restaurante lujoso, su especialidad es el foi gras y platos elaborados con pato, aunque en su carta ofrece otro tipos de carnes, pastas, etc. No dispone de wifi, el personal es muy amable. Aunque es cierto que nos nos gusta demasiado el foi gras, como es típico de la zona no dudamos en pedir un plato con diferentes foi gras, una botella de agua mineral.
Pagamos un total de 13.000 ariary malgache (3,64 € aproximadamente) La dirección es 7 Behenjy.
En la puerta trasera del restaurante pudimos ver como los malgaches les traían al dueño del restaurante los patos capturados para vendérselos. Aquí os dejamos una fotografía de la materia prima y más tarde del plato elaborado. Dimos una vuelta por el mercado que había instalado en la zona, viendo puestos de carnes, verduras, frutas, ropas, calzados, etc. En fin en toda regla un mercadillo.

Retomamos la carretera de nuevo para llegar a la ciudad de Ambatolampy, conocida por la fabricación artesanal de ollas de aluminio, nos paramos para visitar una fábrica, donde pudimos ver los diferentes pasos que conlleva fabricar dicho elemento. Aquí no existe mucha maquinaria para realizarla, tan sólo la mano del hombre, donde las medidas de seguridad e higiene son inexistentes.

Volvimos al vehículo para llegar a nuestro destino final de ese día Antsirabe, o bueno eso pensábamos nosotros, a medio camino a la salida del pueblo Antsoatany, tuvimos que hacer una parada habíamos pinchado la rueda de la furgoneta. Hubo que cambiar la rueda, menos mal que nuestro chofer es un experto en cambiarlas, no ha sido la primera y seguro que no será la última que tendrá que cambiar. Mientras tanto tomas unas fotografías de las casas que había alrededor.

Ahora si, nos dirigíamos a Antsirabe, está ciudad se encuentra a 170 km de Antananarivo, su nombre significa “allí donde abunda la sal”. Es la tercera ciudad más grande de Madagascar. Este lugar está rodeada de fuentes termales ricos en sales minerales. Ciudad que hoy en día muestra los restos de arquitectura colonial francesa del pasado. La mejor época para visitarla es en la estación seca entre abril y octubre, la temporada de riego de ciclones es de finales de diciembre hasta mediados de abril. Aunque es cierto el tiempo es imprevisible.

Fuimos hasta el restaurante Zandina, ¡Era hora de comer!, su especialidad es comida local e italiana. Restaurante muy sencillo, limpio para pensar que estamos en Madagascar, platos abundantes. Donde nos pedimos un plato de carne de cebú guisada acompañada de una guarnición de tomate y con dos variedades de arroz cocido, para el otro fue un plato de carne de cerdo y cebú guisada acompañada con la misma guarnición, de bebida una botella de agua mineral.
Pagamos un total de 22.000 ariary malgache (7,22 € aproximadamente). Se sitúa en 05 Rue Marechal Fooh.

Terminada la comida, comenzamos un recorrido por la ciudad, en el casco histórico del lugar, visitamos la plaza de la independencia, una gran avenida donde se encuentra el monumento Nacional de la Independencia de Madagascar, que representa a todas las etnias y tribus existentes en Madagascar. Aquí encontramos a una gran cantidad de hombres adolescentes con su pousse-pousse, son carruajes para dos personas tirados por una persona, son muy parecidos a los rickshaws, que hay en la India.

Contemplamos desde el exterior al antiguo edificio de la estación de ferrocarril, hoy en día en ruinas, el inmueble del ayuntamiento, la oficina de correos, etc. A pocos metros caminando llegamos hasta el emblemático hotel Thermes.

El hotel balneario de Thermes, alojamiento de tres estrellas, edificio con estilo colonial, en el pasado fue un gran hotel, pero hasta el día que nosotros visitamos la zona aún estaba en uso, aunque presenta un estado de abandono. Está en proceso de rehabilitación, es propiedad del gobierno malgache. Se encuentra en Lot. 20, 55 Avaratsena Antsirabe BP 72.

Nos adentramos en el mercado Atsena Kely, es un pequeño mercado techado, donde encontramos carnes, pescados secosverduras, frutas, especies, etc. El lugar nos hizo trasladarnos al pasado, nuestra nariz podía oler una mezcla de diferentes y fuertes olores, nada que ver con los mercados que podemos encontrar en Europa. Es el lugar donde los malgaches vienen hacer su compras diariamente. Como la gran mayoría en sus hogares no cuentan con frigoríficos, suelen ir a comprar diariamente los productos que consumen en un día. Es cierto que éramos muy observados, pero los malgaches son muy simpáticos y amables. Compramos unos plátanos, manzanas, frutos secos, esa sería nuestra cena.
Pagamos un total de 4.299 ariary malgache (1,20 € aproximadamente).
Alrededor del mercado, fuera hay una gran cantidad de tiendas de recuerdos, ropa, calzado, restaurantes, bares, etc.

Por último visitamos la catedral Notre Dame de la Salette, es un templo católico, localizado en el centro de la ciudad. Nos adentramos en su interior, no llamó mucho la atención unas bandas de colores que colgaban de su techo. El acceso al interior es gratuito.

Era hora de localizar el hotel Couleur Café, donde pasaríamos una noche, alojamiento de dos estrellas que ofrece habitaciones tipo bungalow. El hotel disponía de wifi en la zonas comunes, dispone de un bonito jardín. Hicimos el check in, nos dieron la llave y nos fuimos hasta la habitación, estábamos agotados del viaje.

Al día siguiente nos despertamos, no con el sonido del despertador, si no con el cantó de un gallo, ya no podíamos dormir decidimos vestirnos e ir hasta el comedor del alojamiento, donde nos ofrecían el desayuno tipo buffet, pero fue algo
flojo
no había demasiado para elegir, poca fruta por no decir nada, el café, como siempre del ¡malo, malo!, bueno tranquilos que hambre no pasamos, nos hicimos unas tostadas de mantequilla con mermelada, ¡vivan las calorías!, y un café con leche. A las 8.00 h., de la mañana vino a recogernos Erick, emprendimos el viaje hacia la ciudad Ambositra, conocida por ser la capital de la artesanía malgache, realizando esculturas en madera, marquetería, cestos, bolsos hechos de rafia, etc.

Hicimos una parada en el pueblo de Manandona, donde había mercadillo, pudimos ver como compraban los malgaches alimentos, ropas, calzados, etc. Nosotros también compramos unos frutos secos cacahuetes.
Pagamos
un total por 1 kg unos 1.083 ariary malgache (0,30 € aproximadamente) También accedimos a una peluquería, donde vimos como un malgache se estaba cortando el pelo.

Retomamos de nuevo el trayecto, cuando llevábamos unos 40 minutos de circulación hicimos que Erick, parara la furgoneta en el arcén de la carretera, para tomar unas fotografías de los campos de arroz, también vimos como los cebúes, estaban labrando la tierra, a unos hombre fabricando ladrillos. De repente nos aparecieron un grupo de niños malgaches, que nos pedían chucherías, dinero, cualquier cosa, nosotros les dimos unos globos que llevábamos para regalar.

Llegamos al pueblo de Ambositra, se encuentra en plenas tierras altas, a 1.350 metros de altitud, a 90 km de Antsirabe, es habitado por la etnia de los betsileos. Como pudimos ver el transporte más utilizado en la zona es el
pousse-pousse, ¡lo recuerdas! lo vimos en la ciudad de Antsirabe.

Sus artesanos Zafimaniry fueron reconocidos por su trabajo de precisión y habilidad en el tallado de madera, por la Unesco en 2006. Pudimos ver como estos artesanos realizan su trabajo tallando en la madera, creando verdaderas joyas, con una precisión alucinante. ¡Vamos, trabajo de chinos!

La viviendas de Ambositra son construidas con piedra roja y sus tejados ahora son de chapa metálica en el pasado eran de paja. Cada sábado, se celebra el mercado de Ambositra, donde podrás encontrar todo lo que puedas imaginar aquí se dan cita vendedores, compradores, turistas viajeros que pasan por el lugar. Desde el exterior contemplamos la parroquia católica del pueblo, porque estaba cerrada.

¡Tocaba hora de almorzar!, fuimos al restaurante L. Artisan, donde pedimos como entrante un plato de mi sao (fideos chinos) un plato para cada uno de pato en salsa, de bebida una botella de agua mineral y una coca cola.
Pagamos
un total de 36.000 ariary malgache (10,03 € aproximadamente).

Terminado el almuerzo, tocaba abandonar la ciudad para dirigirnos hasta Ranomafana, donde pasaríamos una noche en el hotel Termal, alojamiento de tres estrellas, fue las antiguas termas de época colonial, hace poco ha sido restaurado, presenta un estado mucho más moderno, hasta el día de hoy está considerado como el mejor hotel del Parque Nacional.
Hicimos el check in, nos dieron la llave, subimos a la habitación nos dimos una ducha y bajamos al comedor del hotel donde nos ofrecieron una cena donde tuvimos que elegir entre varios platos. De entrante pedimos una sopa de patatas, de plato principal para uno fue un filete de cebú en salsa y para el otro un plato de gambas en salsa con guarnición arroz blanco, de postre fruta, de bebida una botella de agua mineral. Terminada la cena, nos subimos a la habitación para descansar.
Comenzó a llover intensamente, el agua golpeaba los cristales de la ventana de la habitación.

Fue una noche de lluvia intensa, por la mañana nos levantamos y nos asomamos a la ventana de la habitación, pudimos comprobar que continuaba lloviendo, con algo menos de intensidad. Una vez listos, ya desayunados, con el equipaje recogido, abandonábamos el hotel, sobre las 7.00 h., de la mañana para ir hasta el parque Nacional de Ranomafana, su nombre significa “agua caliente” está situado en el centro suroeste de Madagascar, en la provincia de Fianarantsoa, en el pueblo de Ambodiamontana, se encuentra a 400 km del sur de la capital de Antananarivo. Abrió al público en 1991, con el objetivo de proteger a los lémures. Hoy en día hay más de 12 especies de lémures, pudiendo destacar el lémur dorado y el lémur mayor de bambú. Además de estos animales hay unas 350 especies de arañas, 115 especies de aves90 mariposas, 62 reptiles, 29 especies de mamíferos. En la vegetación pudimos encontrar bambú, orquídeas, helechos, diferentes especies de árboles, etc. Dicen que en Ranomafana llueve casi todo el año, y nosotros os podemos decir que es cierto, tuvimos que visitarlo con una intensa lluvia. El parque es un gran frondoso bosque húmedo tropical que tiene una superficie de 41.601 hectáreas, está a una altura media de 1.000 metros sobre el nivel del mar. Gran parte del parque está cerrado a las visitas, sólo accesible para los científicos que estudian su biodiversidad. Desde el 2007 fue declarado Patrimonio Natural Mundial por la Unesco.

Ese día iba a ser duró y difícil encontrar lémures, estaba lloviendo intensamente. Pero nos encontrábamos en el lugar había que intentarlo, comenzamos la caminata no llevábamos ni 15 minutos, ya estábamos completamente mojados, los lémures no se dejaban ver.

Nosotros escogimos el circulo moyéne, llegamos hasta el mirador, y luego nos adentramos en el bosque y bajamos por el río namorana, lo realizamos en unas 3 h. El recorrido fue un poco desastroso, vimos a lo lejos en lo alto de las ramas de un árbol a dos lémures dorados del bambú. Aunque el guía que nos acompañaba contaba cinco. Vamos, que por el no faltaran. Está especie de lémur fue descubierto en 1987, es endémico del sureste de Madagascar, sólo se pueden observar en el parque Nacional de Ranomafana y en la reserva Natural de Andringitra. Se encuentran amenazados en peligro de extinción debido a la perdida de su hábitat, hay menos de 2.500 individuos en libertad. Pesa entre 1,3 y 1,5 kg, teniendo 40 cm de longitud contando su cola, el pelaje de su vientre, el cuello y mejillas es de color dorado, se alimenta de bambú, es principalmente diurno, pasando la mayor parte del tiempo durmiendo y comiendo. Viven en grupos de 2 a 8 individuos, las hembras tienen una gestación de 138 días, dando a luz a una cría por año.

Las cámaras se estaban mojando mucho, tuvimos que optar por guardarlas en la mochila. También vimos otro lémur este hecho una bola, aunque creas que es un termitero es un lémur. Otro en lo alto de las ramas, no os podemos decir que especies porque simplemente pudimos contemplar su silueta a lo lejos, vimos la cascada sobre el río Namorona, y pocos más, sólo veíamos y sentíamos las gotas de agua que nos caían sobre nosotros, ¡eso si!, íbamos totalmente empapados.

¡Recuerda! debes llevar calzado cerrado y no resbaladizo, debido a que el suelo siempre esta húmedo o mojado, pantalón largo porque hay sanguijuelas, chubasquero por la lluvia, ponerse repelente para mosquitos, y llevar crema solar para días soleados.
El precio de entrada para extranjeros es de 65.000 ariary malgache por persona (18,15 € aproximadamente) es obligatorio visitarlo contratando un guía del parque, que te acompañara en el recorrido. La tasa del guía es de 20.000 ariary malgache por persona (5,59 € aproximadamente) para el recorrido de 3 h. Hay diferentes tarifas para cada tipo de recorrido, siendo desde 2 horas hasta incluso rutas de varios días, en el que tendrás que dormir en el parque. Se puede llegar hasta el lugar en transporte público o taxi.

Al terminar la visita en el parque, tuvimos que ir a la furgoneta y cambiarnos toda la ropa, teníamos mucha humedad en el cuerpo, estábamos tiritando y el día estaba bien frío, e íbamos a ¡pillar un resfriado! Almorzamos en el restaurante Varibolo Kayak, además de ser restaurante ofrece actividades con kayak por el parque. Se encuentra a la entrada del parque, donde pedimos como entrante un plato de mi sao (fideos chinos) un plato de pato en salsa acompañado de patatas fritas, para el otro un filete de pescado asado acompañado con arroz blanco, de bebida una coca cola y una botella de agua mineral.
Pagamos un total de 33.000 ariary malgache (9,22 € aproximadamente). Abierto desde las 7.00 h. hasta 22.00 h.
¡Recuerda! si tienes pensado comer en el lugar, cuando llegues al parque acércate hasta el restaurante y pide la comida que quieres para almorzar, debido a que el local no es muy grande y la cocina es un poco lenta.

Terminada la comida, subimos a la furgoneta para poner dirección hasta Sahambavy, para llegar al hotel Lac, alojamiento de dos estrellas, donde pasaríamos una noche. Se encuentra a las orillas del lago Lac, rodeado de toda naturaleza, junto a la única plantación de que hay en el país. Sus habitaciones son bungalows, nosotros la teníamos situada sobre el lago. En este alojamiento hay un bonito jardín tropical. Ofrece wifi gratis en la recepción.
¡Recuerda! no aceptan pagos con tarjeta de crédito. La dirección es BP 1076 Sahambavy, Fianarantsoa.

Corriendo nos fuimos a la habitación, para secar la ropa que habíamos mojado, el secador de pelo a toda velocidad para poder secar las botas de montaña, ¡estaban caladas!, y al día siguiente las necesitábamos. Aunque sabíamos que no se secarían del todo, pero había que intentarlo. 

Cenamos en el propio hotel debido a que alrededor de él no hay nada. Pedimos un plato para cada uno de carne de cebú en salsa acompañado de puré de patatas y acelgas, de bebida una botella de agua mineral y una coca cola.
Pagamos un total de 40.000 ariary malgache (11,09 € aproximadamente).

Es cierto que ese día fue un poco desastroso, el parque Nacional Ranomafana nos dejó un mal sabor de boca, esperábamos haber visto más lémures, que no nos hubiera llovido tanto, y el trayecto hasta llegar al hotel Lac, no fue muy bueno carretera en tramos totalmente de tierra con grandes hoyos, mal pavimentada, vamos, ¡llegamos con un masaje de riñones!
¡En fin todo no puede salir perfecto!

Al día siguiente nos levantamos, con un dolor de espalda, no habíamos descansado muy bien, fuimos hasta el comedor para desayunar, una vez acabada la comida, hicimos el check out, abandonábamos la zona para ir hasta la ciudad de Fianarantsoa, primero nos dirigimos al mirador de Haute Ville, desde donde obtuvimos unas increíbles vistas panorámicas de toda la ciudad, aunque el día estaba gris y amenazaba con lluvia no estuvo nada mal.
La ciudad de Fianarantsoa significa “buena educación”, el lugar no ofrece mucho que visitar, el mirador, un gran número de templos protestantes, la catedral del Santo Nombre de Jesús, mercados, en fin poco más.

Volvimos a subir nuevamente a la furgoneta, poniendo dirección a la población de Ambalavao, donde visitamos la reserva Natural de Anjà. A la llegada al parque está el restaurante Jacaranda, no es muy grande, si decides comer en el lugar, es mejor que primero te acerques hasta él y hagas la reserva de comida, así cuando termines la visita no tendrás que esperar mucho para que te preparen la comida, suele ofrecer un servicio lento. Tiene comida típica malgache, y europea. Una vez ya con los deberes hechos nos fuimos a visitar la Reserva Natural de Anjà. Abrió oficialmente al público en 2001, está reserva es gestionada por una asociación local que ayuda a la pequeña población de Ny Anja, dando trabajo a los jóvenes como guías y cuidadores del parque. En el hay más de 300 especies de lémures de cola anillada, en una superficie de 4 hectáreas.
¡Vamos qué no nos íbamos a ir sin ver lémures!, ¿O eso creíamos nosotros? además de lémures hay camaleones, pájaros, y una gran variedad en vegetación, cuevas y tumbas.

Nos adentramos en la reserva hasta llegar a una zona de bosques frondosos, donde vimos los primeros lémures de cola anillada, esta especie de lémur, se caracteriza por su cola anillada blanca y negra, tiene pelaje de color blanco y negro en todo el cuerpo. Es un animal que suele pasar mucho tiempo en el suelo, aunque también le encanta estar en las ramas de los árboles, saltado de uno a otro, se alimentan de frutos, hierbas, flores e incluso de insectos. La hembra tiene una gestación de unos 160 días, dando a luz una sola cría. Su promedio de vida en libertad es de 27 años. El mayor depredador que tienen es la fosa y el ser humano. Más adelante vimos una manada de lémures de cola anillada, que estaban enroscados en la rama de un árbol. También vimos un camaleón, algún pájaro volando la zona, las tumbas y cuevas.

La entrada al parque para extranjeros es de 10.000 ariary malgache por persona (2,78 € aprox.) la tasa de guía que te acompañara en la visita es de 80.000 ariary malgache para grupos de hasta 4 personas (22,17 € aproximadamente).
Este trekking lo puede hacer cualquier persona debido a que no resulta difícil, vas caminando bajo la sombra en casi todo el recorrido, eso sí, no olvides de ponerte repelente para mosquitos, hay muchos en la zona.

A la salida del parque nos encontramos con un niño malgache, al que le dimos unos globos, se puso más contentó, el pobre se había fabricado un coche o caballito con unas cañaveras y unos tapones de garrafas. Hay podéis ver, si, si, los mismos juguetes que tienen los niños europeos.

Nos fuimos hasta el restaurante Jacaranda, llegamos pedimos la bebida una botella de agua mineral, un coca cola, y nos sirvieron los platos que habíamos pedidos anteriormente, de entrante unos tomates y de plato principal para cada uno unas brochetas de cebú acompañado con arroz blanco y verduras ¡Recuerda! no aceptan pagos con tarjeta de crédito.
Pagamos un total de 44.000 ariary malgache (12,20 € aproximadamente).

Tocó subir a la furgoneta para poner dirección hacia el parque Nacional Isalo, dejábamos atrás las tierras altas para comenzar un descenso a través de la sabana malgache, ofreciendo paisajes de desiertos y pequeñas poblaciones localizadas en medio de la nada.

Hicimos una parada en la montaña Bishops Hat, desde donde obtuvimos esta fantástica fotografía, y de nuevo retomamos el camino hasta el hotel Isalo Rock Lodge, donde pasaríamos dos noches. Alojamiento de cuatro estrellas, se encuentra a los pies del parque Nacional Isalo. La electricidad funciona con un generador, por lo que puede faltar suministro eléctrico. Dispones de wifi gratis, aunque no iba demasiado bien, aceptan pagos con tarjeta de crédito. Fue el mejor hotel de todo el viaje por Madagascar. Nos dieron la llave de la habitación, pero nos fuimos corriendo hasta el comedor porque cerraban. Ofrecen cena donde puedes elegir, un entrante, primer, plato y postre, entre dos platos. De entrante elegimos una ensalada de aguacate, de plato principal un filete de pescado capitán, de bebida agua mineral y postre fruta. Sólo tuvimos que pagar la botella de agua mineral  7.000 ariary malgache (1,95 € aproximadamente).
La comida es de calidad y con presentación.
Ahora sí, acabada la cena nos fuimos hasta la habitación que nos habían asignado, ¡Buenas noches y hasta mañana!

Nos levantamos a las 6.30 h., de la mañana, fuimos hasta el comedor del hotel para desayunar, ¡Qué pasada de desayuno! hacia tiempo que no habíamos comido tan bien, fruta, yogur, croissant, pan tostado tortilla de verduras, zumos y café,
¡Qué más se podía pedir! Además te servían en la mesa. Ya con energías repuestas, esperamos unos minutos, llegó Erick, sobre las 7.25 h., salimos hasta el parque Nacional de Isalo. Este parque fue creado en 1962 siendo el segundo parque nacional creado en la isla, detrás del parque Nacional de la Montaña de Ambre. Tiene una superficie de
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.540 hectáreas, situado en la zona sur de Madagascar, junto a la ciudad de Ranohira
¿Sabías que es el parque más visitado del país? Es cierto, que ha sido donde más aglomeración de gente hemos encontrado en todo el país ¡Pero tranquilos! aún no es un destino muy explotado turísticamente. Ofrece paisajes de cañones, barrancos, cascadas, piscinas naturales, bosques tropicales, valles, oasis de palmeras, monumentos funerarios, grutas, etc. En él habitan varias especies de lémures como: lémur de cola anillada, sifaka, pardos, etc., hay 50 especies de aves, 4 especies de camaleones, ranas, y una gran vegetación en árboles, plantas, etc.

Comenzamos el recorrido pasando por una zona de tumbas sagradas, son de las etnias de los bara. Donde el guía nos dió una pequeña explicación. Los bara es una etnia que habita en la zona, viven principalmente del ganado de cebú, etc. Ellos aún siguen practicando ritos funerarios haciéndolo de forma ancestral como lo hacían en el pasado,

Cuando mueren son llevados a una cueva los restos del cuerpo transportado en un ataúd, colocándolo a la entrada, lo taparan poniendo pequeñas piedras sobre él. Desde ese momento pasados unos 4 ó 5 años se realiza una gran fiesta donde los familiares del fallecido, invitan a comer a todo el pueblo, ofreciendo cebúes sacrificados, y cambian los restos del muerto a una nueva cueva llevándolo a una zona más alta. Vimos un ataúd de pequeñas dimensiones y muy colorido, sin cubrir de piedras, nos dijo que era de un niño o niña, que cuando se produjo la muerte aún no habría cumplido 3 años de edad, por eso no les habían colocado las piedras.

Después de la explicación, continuamos la caminata hasta llegar al mirador del cañón de Isalo, donde hicimos una parada y obtuvimos unas magnificas vistas panorámicas de formaciones rocosas. Aunque es cierto que el día estaba ventoso, era peligroso estar encima de las rocas ¡Pero hay estábamos nosotros ante el peligro!

Proseguimos con la visita, adentrándonos en una zona donde habían diferentes formaciones rocosas algunas tenían una forma muy peculiar como está piedra parece el rostro de un cocodrilo, ¡verdad! o esta otra podríamos decir que representa al monstruo de Frankenstein, hay muchas más. Bueno, bueno, como puedes ver aquí la imaginan de cada uno rueda.

Continuamos con el trekking hasta ir a una zona que parecía un oasis, vegetación de palmeras con arena fina y una pequeña laguna de agua encontramos, esto era totalmente diferente de lo vimos anteriormente. Retomamos la caminata, por el camino se nos cruzó un grillo muy llamativo nunca antes habíamos visto un insecto con esas tonalidades, algún camaleón, etc.

Seguimos con la caminata hasta encontrarnos al mirador del cañón de Namaza, desde donde pudimos ver unas vistas al cañón. Permanecimos unos minutos y aprovechamos para saciar la sed, bebiendo un poco de agua. El sol ya se dejaba sentir en la piel, era abrasador.

Vimos a un pachypodium rosulatum, conocido popularmente como pata de elefante, pertenece a la familia apocynaceae, es un arbusto robusto con tronco grueso, cuando florece presenta unas flores de color amarillo.

Realizamos un descenso y comenzaba a cambiar el paisaje, empezaba haber más vegetación más extensa, de repente Sergio, miró a las ramas de un árbol y vió a una lechuza, no dudo en hacerle unas cuantas de fotografías, seguimos el sendero y llegamos a la zona de merendero donde hay mesas, barbacoas, baños, etc. Aquí nos esperaban los chicos que les habíamos comprado el picnic.

Teníamos la mesa asignada nos sentamos y comenzaron a servirnos el menú picnic.
Nosotros ese día lo íbamos a pasar todo el día en el parque. Pedimos que nos hicieran un menú para no tener que cargar todo el día con la comida, decidimos comprarlo a los chicos que trabajan en la zona de camping, lo ofrecen en la zona de acampada del parque, donde hay una mesas. Incluía una bebida, una ensalada al centro, pan, un plato de arroz blanco, una brocheta de cebú, de postre una porción de piña.
Pagamos un total de 50.000 ariary malgache (13,86 € aproximadamente).
¡Recuerda! debes reservarlo el día de antes, o si lo prefieres en el hotel que te alojes puedes solicitar que te preparen un picnic, con este último que hemos nombrado tendrás que cargar todo el día con él.

Mientras comíamos, llegaron hasta nosotros algunos lémures pardos, y los de cola anillada, al olor de la comida, tuvimos la oportunidad de tomar algunas fotografías a estos animales e incluso nosotros aparecíamos con ellos de fondo ¡Recuerda! no debes de darle de comer a los animales, no es bueno para ellos, debemos cuidarlos y protegerlos, cada vez quedan menos animales de esta especie, tenemos que hacer un turismo sostenible.

Terminada la comida, nuevamente continuamos con el trekking, caminamos entre gargantas, hasta llegar a la piscina azul, en algunos tramos tuvimos que andar sobre rocas mojadas, cruzamos pequeños riachuelos de agua, apreciamos como nos salpicaba el agua al rostro y cuerpo de las paredes rocas, estaban cubiertas de helechos, etc., ¡pero al fin! llegamos a la piscina azul, donde nos dimos un chapuzón, ¡qué no nos vino nada mal!, con el calor que estábamos pasando. Es cierto que el agua estaba fresca de más. De repente entre las rocas aparecieron unos lémures pardos son más amistosos que los lémures de cola anillada. Están por todo el parque, a unos metros de aquí más al fondo está la piscina negra está es más grande, donde no dudamos en meternos en ese agua tran fresca un rato, ¡al agua como patos!
Estuvimos unos 30 minutos en la zona, una vez secos nos colocamos de nuevo la ropa para ir hasta la cascada de las Ninfas, aunque no es una cascada muy grande, tiene su encantó, simplemente con verla rodeada de naturaleza y el sonido del agua es suficiente.

Tocaba abandonar el lugar para comenzar la caminata para salir del parque, una vez fuera de él, subimos en la furgoneta, para ir corriendo hasta la ventana del Isalo, para ver el atardecer desde el lugar. Llegamos y había gente en la zona, Sergio, salió corriendo para buscar un buen punto ¡Fue fantástico ver el atardecer!, como si de una postal se tratase, nos despedimos del lugar, con alegría. Habíamos pasado un día genial y el día fue expendido.

La entrada al parque Nacional de Isalo, se adquiere en la ciudad de Ranohira, en la oficina de turismo. La entrada al parque para extranjeros cuesta 65.000 ariary malgache por persona (18 € aproximadamente) la tasa turística es de 2.000 ariary malgache por persona (0,56 € aproximadamente) el acceso al parque con guía local es obligatorio el precio dependerá del tipo de ruta que escoja, la que realizamos nosotros cuesta 120.000 ariary malgache
(33,24 € aproximadamente).
Nosotros realizamos un trekking de 6 h. ¡Recuerda! llevar agua, nosotros compramos en el pueblo de Ranohira dos botellas de agua mineral, pequeña para llevar al parque Nacional de Isalo, es necesario llevar tu propia agua. Allí no encontraras nada. Pagamos un total de 3.000 ariary malgache (0,84 € aproximadamente).
Horario de apertura del parque es de 6.30 h., de la mañana hasta las 16.30 h., de la tarde.

Llegamos hasta el recinto del hotel y no hubo tiempo para una ducha, directamente al comedor. De entrante elegimos ensalada de marisco y verduras, de plato principal filete de pescado con arroz blanco y verduras, de bebida una botella de agua mineral, de postre fruta.

Ahora nos fuimos hasta la habitación a descansar, caímos rendidos en la cama. Esta vez nos despertamos con el cante de nuestro vecino de habitación, el señor no se le ocurrió otra cosa que levantarse a las 5.30 h., de la madrugada, meterse en la duchar y a cantar. Un concierto de música alemana gratis, ¡Qué horror! encima cantaba fatal. Volvimos a quedarnos dormimos, ahora si sonó nuestro despertador a las 7.00 h., de la mañana, fuimos a ducharnos y el agua caliente no salía, tuvimos que ducharnos con el agua fría, el vecino había gastado el deposito de agua caliente.

Fuimos hasta el comedor a desayunar, una vez acabada la comida hicimos el check out, subimos a la furgoneta y abandonábamos la zona para llegar a nuestro destino final del día a Tulear, bueno antes teníamos que visitar el Parque Nacional de Zombitse. Nos dirigíamos al sur por el camino pudimos ver por la ventanilla del coche las tumbas Mahafaly, estas tumbas de piedra con estelas funerarias que tienen esculpidas o pintadas pinturas de escenas de la vida cotidiana, animales, etc. No pudimos para a tomar fotografías de ellas. Erick nos explicó que estos malgaches no quieren que tomen los turistas fotografías de sus muertos, dice que en ocasiones han apedreado a los turistas y vehículos que se han parado en las zonas donde están las tumbas.

Bajamos de la furgoneta para visitar el Parque Nacional de Zombitse, fue creado en 1997, tiene una superficie de
360 km². Acoge a 90 especies de aves, 33 de reptiles, 20 de mamíferos entre ellas 8 son de especie de lémures y 8 de anfibios ¿Sabías que es uno de los parques menos visitados de Madagascar? si es menos visitado por turistas, esto lo hace más natural y salvaje.

Comenzamos un trekking, mirábamos a un lado y a otro lado en busca de lémures, nuestro ojos iban mirando de rama en rama haber si veíamos algún lémur, íbamos en total silencio, para no asustar a los animales ¡Al fin vimos! al lémur sifaka coquereli, primate perteneciente a la familia indriidae, son diurnos, mide un total con cola de 87 a 102 cm, puede pesar de 3,5 a 4,3 kg. Su cuerpo tiene un pelaje blanco, siendo el pecho, la zona interior y exteriores de patas y brazos marrones, la cara de color negra teniendo encima de la nariz tonos blanquecinos, orejas pequeñas y negras, los son ojos amarillos. Se alimentan de hojas, flores, brotes, cortezas, etc. Las hembras tiene una gestación de 160 días, dando a luz una cría por parto. Está especie que se encuentra en peligro de extinción.

Unos metros más adelante encontramos en la madriguera de un tronco de árbol al lémur saltador de cola roja,
¡lo recuerdas! los vimos en días anteriores. También nos encontramos con un camaleón camuflando en un tronco del un árbol.

La entrada al parque para extranjeros tiene un coste de 45.000 ariary malgache por persona
(12,58 € aprox.) hay que pagar una tasa de guía, que te acompañara durante la visita de 10.000 ariary malgache
por persona (2,80 € aproximadamente) El recorrido por el parque se hace a pie practicamente en llano bajo sombras, puede realizarlo cualquier persona, no supone ningún esfuerzo físico.

Hicimos una parada en la carretera para ver los adansonia, es un género de la familia malvaceae, más común conocidos como baobab, pan de mono o árbol botella. Hay 8 especies en total, 6 de los cuales podemos encontrar en Madagascar el resto de especies se pueden ver en África Continental y Australia. Si lo miramos detenidamente podemos ver que parecen que han sido plantados al revés ¿Verdad?  Es un árbol de grandes dimensiones tiene una altura entre
5 y 30 metros, el diámetro del tronco puede ser superior a 11 metros, su corteza es lisa, sus hojas sólo brotan en la época de lluvias.

Ahora si, volvimos a tomar la carretera hasta llegar a Tulear, fue una antigua ciudad colonial, es la capital del sur occidental de Madagascar. Es una ciudad portuaria tiene un importante centro de importación y exportación de productos como: jabón, algodón, cacahuete, arroz, etc.

Fuimos almorzar al restaurante Le Jardín de Giancarlo, propietario italiano asentando en la ciudad. Ofrece comida italiana, pescados, comida malgache, etc. El hombre nos trajo a la mesa una bandeja para que viéramos que el pescado que ofrece es fresco ¡Los italianos como venden! Pedimos un calamar relleno de marisco y un plato de tagliatella con frutos de mar, una coca cola y una botella de agua mineral. Los platos son abundantes y la comida está buena.
Pagamos
un total de 35.000 ariary malgache (9,80 € aproximadamente).
La dirección es Rue Lalane Raseta du General Lederc.

Terminada la comida, nos desplazamos par ir a visitar el mercado de conchas marinas, es muy popular y concurrido, aunque nosotros no le encontramos demasiado encantó. Es cierto que nos sentimos muy acosados por los vendedores nos perseguían para vendernos todo lo que pillaban. Cuidado con los productos que compres en él, muchos de ellos en el aeropuerto se retiran por ser de coral.

Después de terminar la visita de este mercado fuimos hasta el mercado de Bazar Be, un mercado más auténtico donde pudimos ver a los malgaches como llevan su día a día, comprando y vendiendo sus productos desde carnes, pescados, frutas, verduras, textil, hasta calzado. Donde tus cinco sentidos podrás desarrollar. Aquí nosotros también hicimos una pequeña compra de fruta plátanos, mangos, manzanas, y frutos secos.
Nos gastamos un total de 4.000 ariary malgache (1,13 € aproximadamente).

Nos dirigimos hasta el hotel Moringa, alojamiento de tres estrellas sencillo, localizado en el centro de la ciudad, ofrece wifi gratis en sus instalaciones, aunque no iba demasiado bien. Aquí pasamos una noche, hicimos el check in y nos subimos directamente a la habitación, en ese día nos saltamos la cena, una ducha y a la cama.

Al día siguiente nos despertamos, desayunamos en el propio hotel, donde nos ofrecieron pan tostado, mermeladas, mantequilla, croissants, un zumo de naranja y café. Una vez listo poníamos dirección hasta el aeropuerto de Toliara, para coger un avión con la compañía aérea Madagascar Air, vuelo doméstico con destino a la capital a Antananarivo. El viaje tuvo una duración de 1 h., y 05 minutos. El billete de avión nos costó 118 € por persona.

Aterrizamos en el aeropuerto internacional Ivato, aquí tuvimos una escala de 3 h., tuvimos que facturar el equipaje nuevamente esta vez con la compañía aérea Ethiopian Airlines, con destino final Madrid. Pasamos el control de seguridad y el de adunas donde tuvimos que rellenar otra vez el formulario de emigración. Esperamos a que comenzara el embarque del vuelo con destino a Addis Abeba, Etiopía, el trayecto tuvo una duración de 5 h. Aterrizamos en el aeropuerto de Addis Abeba Bole, donde tuvimos una escala de 4 h., y 25 minutos, hubo tiempo para comer el restaurante London Café, donde pedimos un sandwich de atún y una pizza vegetal, una botella de agua mineral y una coca cola.
Pagamos un total de 31 dólares americanos (26,42 € aproximadamente).

Nuevamente subimos a un avión de la misma compañía aérea con destino a Madrid, bueno tuvimos una parada técnica en el aeropuerto de Roma Fiumicino, donde no fue necesario bajar del avión. El vuelo duró 9 h. y 30 minutos ¡Al fin! aterrizamos en el aeropuerto Internacional Adolfo Suárez Madrid Barajas.
El billete de avión nos costó 250 € por persona.

Este ha sido todo nuestro pasó por el país de Madagascar, ¡una auténtica aventura!, lo hemos disfrutado mucho. Viendo parques nacionales, animales, plantas, poblados, mercados, etnias, playas, islas paradisiacas, etc.”

Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



'Qué visitar ver y hacer en un viaje a la ciudad de Antananarivo y sur de Madagascar' tiene 6 comentarios

  1. Enero 31, 2018 @ 4:08 pm Amaya

    Hola viajeros.
    Estoy preparando un viaje a Madagascar para mis próximas vacaciones.
    ¿Cómo está el tema de la presté en el pais?
    Gracias un cordial saludo

    Responder

  2. Febrero 1, 2018 @ 12:05 am Marta Pinhao

    ¡Que bueno chicos! un lugar increíble. Besotessss.

    Responder

  3. Marzo 2, 2018 @ 12:14 pm Alberto Mrteh

    Cda vez hacéis mejores fotos. Me gusta mucho cuando captáis a los habitantes de los lugares que visitáis.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Responder

    • Marzo 2, 2018 @ 12:18 pm andorreandoporelmundo

      Gracias Alberto.
      Lo intentamos, nos encanta en los viajes dedicar un tiempo para tomar unas fotografías y conversar con los lugareños.
      Un saludo amigo.

      Responder


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