Qué visitar, ver y hacer en Puerto Princesa, Filipinas

Qué visitar, ver y hacer en Puerto Princesa, Filipinas.

Este lugar es un paraíso natural, ofrece playas de arena fina, pequeñas islas paradisiacas, arrecifes de coral, acantilados de piedra caliza, selvas tropicales, montes de montañas, etc.

Es un destino exótico, elegido principalmente por parejas para pasar su luna de miel, ofrece relax, disfrutar de sus increíbles playas de aguas cristalinas, rayos de sol en un ambiente de máximo confort.

La provincia de Palawan se encuentra en el suroeste de Filipinas. La isla principal de Palawan posee 40 km de ancho y 425 kilómetros de largo. La capital es Puerto Princesa, situada en la parte central de la isla de Palawan, se localiza a unos 500 kilómetros de la capital de Manila. Palawan es considera como la última frontera de Filipinas.

Información Útil:

¿Cómo llegar?
Se puede visitar por aire o por mar. Las compañías áreas como: Philippine Airlines, Air Philippine, etc., vuelan todos los días directamente desde el aeropuerto de Manila Ninoy Aquino, con destino a Puerto Princesa. También hay vuelos hasta el Nido y a las islas de Coron, Busuanga y Cuyo.
Por mar se necesita más tiempo, desde Manila salen barcos de Atienza Shipping lines, una vez cada semana a Palawan.

¿Cuándo es la mejor época para visitar la isla de Palawan?
La temporada seca que va de diciembre a mayo, los restantes 6 meses, es época de lluvia suele durar unos 6 meses al año, que va desde junio hasta noviembre.

Nuestro cuaderno de Bitácoras:

Aterrizamos en el aeropuerto Internacional de Puerto Princesa, recogimos el equipaje y salimos del aeropuerto. A la salida hay una gran cantidad de tuk tuk, son unas moto taxis que hacen traslados por la isla. Dependiendo de la zona hay una tarifa, al lado de estos vehículos podrás ver una tabla de precios, son muy económicos. Pero os aconsejamos que lo fijéis, habléis un precio con ellos, para luego no sufrir ninguna sorpresa ¡Recuerda! llevar cambio de dinero, porque pueden decirte que no tienen cambio y se quedaran con la vuelta.

A nosotros vinieron a recogernos el personal del hotel Sheridan Beach Resort, en el que nos hospedaríamos. En el precio de 3 noches nos incluía traslados+habitación+desayuno. Pagamos un total de 444 €.
Debido a que el hotel se encuentra a más de 2 h., del aeropuerto, este ofrece a sus huéspedes el traslado gratis. Nos subimos y comenzó el viaje, nos ofrecieron 1 botella de agua mineral a cada uno, ¡qué atentos!, ya no la habían cobrado seguro. El camino se nos hizo algo largo y porque llevábamos al piloto ¡Fernando Alonso!, iba a todo lo que daba la furgoneta, se pasaba todo el rato en el lado izquierdo de la carretera, adelantaba a todo. Sólo frenaba bruscamente porque las gallinas, gallos y perros se nos cruzaban por el camino y había que frenar para dar paso a ellos. Teníamos cansancio de todo el día y la carretera no es muy buena llena de curvas, baches, etc. El paisaje que podíamos contemplar por la ventanilla de la furgoneta era naturaleza lleno de árboles, montañas, rocas y en algunos tramos veíamos el mar, además de poder ver puestos de los lugareños de frutas, verduras a los lados de la carretera.

Bajamos al fin de la furgoneta hicimos el check in, a nuestra llegada nos ofrecieron un sorberte de fruta, apetecía con el calor que hacia, y nosotros con botas de montaña y vaqueros ¡Todo tiene una explicación! íbamos justos en el peso del equipaje, no queríamos pagar exceso y había que ponerse el calzado que más pesaba y vaqueros.

Fuimos hasta la habitación dejamos el equipaje y nos pusimos el bañador y anduvimos hasta la playa Sabang de aguas cristalinas, arena fina y clara, en Puerto Princesa. Que esta justo delante del hotel, es privada. Disfrutamos el resto de la tarde en el mar, comenzaba a atardecer y los mosquitos nos comenzaban a picar, aunque no hay muchos en la zona, es conveniente poner repelente y dormir con mosquitera.

¡Estábamos en el paraíso! Es una zona más reservada, más cara donde van parejas de novios, recién casados, etc. Pero no te preocupes podrás encontrar desde hoteles lujosos, más  básicos, habitaciones compartidas en casas de lugareños, etc. Es cierto que está zona hay menos hoteles, restaurantes, no está tan explotada turísticamente como es el Nido.
El Nido está más orientado para ir a conocer el archipiélago de Bacuit, es un grupo de 45 islas, con impresionantes acantilados de piedra caliza, playas, bahías, y lagos un lugar ideal para ir hacer buceo, snorkel.

Todos los días desde Puerto Princesa salen varios autobuses y jeeps que viajan a los diferentes puntos más atractivos de la isla, también está la opción de viajar en catamarán  por la costa, coger un coche con conductor, contratar una excursión en alguna de las oficinas del pueblo o incluso en los mismo hoteles, etc.

Cenamos en el hotel, pedimos una pizza de vegetales y de bebida dos cocteles de fruta.
Pagamos un total de 882 pesos filipinos (14,48 € aproximadamente). Terminada la comida volvimos a la habitación para descansar.

Nos levantamos sobre las 7.30 h., de mañana, bajamos de la habitación y caminamos hasta el restaurante de la playa donde ofrecían el desayuno el hotel. Fue tipo buffet donde había de todo desde dulce a salado.

Nosotros escogimos en esta segunda vuelta al mundo pasar unos días en Puerto Princesa, en la isla de Palawan, porque teníamos como propósito conseguir visitar las 7 Maravillas Naturales del Mundo. Aquí está el río subterráneo de Puerto Princesa, está declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde 1999. En el 2011 fue nombrado una de las 7 Maravillas Naturales del Mundo. Este parque ofrece un paisaje kártico de caliza, ¡increíble!, con un río subterráneo.
¿Sabías que el río desemboca directamente al mar? Tiene una extensión de 5753 hectáreas y llega albergar hasta un total de 11 ecosistemas diferentes.

Nos fuimos caminando hasta el puerto de Sabang, allí se encuentra la oficina del puerto, entramos para rellenar un formulario y registrarnos. Compramos la entrada en tour regular para visitar el Parque Nacional del río subterráneo de Puerto Princesa. Subimos en una embarcación junto a 6 personas más, éramos un total de 8 personas, la capacidad es para 6 personas, pero había overbooking ¡Vamos íbamos comprimidos! Nos hicieron colocar un chaleco naranja reflectante por motivos de seguridad.

En un trayecto de 20 minutos ya estábamos en el río subterráneo de Puerto Princesa, bajamos de la embarcación y lo primero que nos encontramos fue ese cartel donde ponía: bienvenidos a Puerto Princesa, al Parque Nacional del río subterráneo “Underground River”

Nos dirigimos hasta la entrada, en este punto nos dieron unos audio guías que utilizaríamos dentro de la cueva donde podíamos escuchar las explicaciones en diferente idiomas.

Anduvimos unos minutos hasta llegar al punto donde estaban las barcas, había que esperar unos minutos hasta que nos asignaran la barca de remos que nos llevaría hasta el interior de la cueva del río subterráneo. Nos tuvimos que poner un casco y un chaleco naranja reflectante ¡Ahora si qué estábamos guapos! ¡Parecíamos que íbamos de carnaval! Tocaba subir al bote, queríamos subirnos en la parte delantera de la barca, pero cualquiera le quitaba el puesto a una chica canadiense, estaba que mordía (donde suben un máximo de 8 personas) más el guía que daría la explicaciones en inglésremaría por la cueva. Vimos algunas embarcaciones con un total de 10 personas.

Una vez dentro, pudimos descubrir espectaculares formaciones geológicas como: estalagmitas, estalactitas. Podíamos escuchar, ver colgados del techo de la cueva a los murciélagos, también vimos alguna que otra araña, y una nube intensa de mosquitos. ¡Recuerda! ponerte repelente antes de entrar a la cueva, ¡si no quiéres acabar totalmente llenó de picaduras de mosquitos! y alguna que otra gota de agua nos cayó en el cuerpo. Está considerado como el río subterráneo más largo de mundo de los 8,2 km de extensión que tiene. Sólo hay abierto al turismo 4,3 km, el paseo en canoa duró unos 45 minutos aproximadamente.

Volvimos de nuevo a la embarcación para regresar al puerto de Sabang. Os podemos decir, que la actividad se realiza muy rápidamente no dejan tiempo para disfrutar del lugar, es ir a la cueva, entrar en ella salir y regresar al puerto. Cuando nosotros la visitamos había demasiada gente,¡ pensamos que está demasiado explotado turísticamente!

La entrada general internacional tiene un coste de 150 pesos filipinos (2,60 € aproximadamente)
para los locales 100 pesos filipinos (1,73 € aproximadamente).
Entrada en tour regular para los internacionales 250 pesos filipinos (4,34 € aproximadamente) para los locales son 175 pesos filipinos (3,04 € aproximadamente).

En tour especial mínimo para 4 personas, cuesta 1.000 pesos filipinos por persona (17,35 € aproximadamente).
A estos precios hay que sumarle 40 pesos filipinos (0,70 € aproximadamente) que es la tasa de medio ambiente+700 pesos filipinos (12,15 € aproximadamente) por el alquiler del barco ida+vuelta (lo normal 6 personas por barca).
Horario de visitas de 8.00 h. a 16.00 h.
Se ubica en Sabang, Puerto Princesa, Palawan, Filipinas.

Nos fuimos hasta el hotel y pasamos el resto de la mañana en la piscina del complejo, bañándonos, tomando en el sol, etc.

Almorzamos en el propio hotel, también se puede comer en los pequeños restaurantes que hay de lugareños a lado del hotel. Pedimos una sopa de pescado, una ensalada, un plato de pescado rebozado, de bebida una coca cola, una jarra de agua y de postre un plato de sandía.
Pagamos un total de 2.000,79 pesos filipinos (32,84 € aproximadamente).

El resto del día lo pasamos en la playa de Sabang, bañándonos en esas magnificas aguas cristalinas.

Al día siguiente no pusimos el despertador, nos despertamos por los rayos de sol que se nos colaban por el balcón de la habitación, a las 9.00 h., de la mañana bajamos a desayunar, terminada la comida, decidimos salir caminando por la orilla de la playa de Sabang.

Fuimos a visitar la cascada de Sabang es una pequeña caída de agua que cae sobre unas rocas. Para llegar hasta el lugar hay que ir bordeando la costa, hay que tener cuidado, la costa está llena de rocas de todos los tamaños, se recomienda llevar un calzado cerrado y no resbaladizo, si no quieres sufrir una lesión. Por el camino hay casas de lugareños, alguna están construidas de bambú y palmeras como está, en otras se pueden ver los dormitorios, como en la fotografía de abajo a una familia durmiendo.

Antes de llegar a la cascada hay un puesto de vigilancia donde hay que registrarse rellenar un formulario con nombre, nacionalidad, edad, hora de llegada, etc. A la salida deberas registrarte nuevamente.
Horario de visitas abierto todos los días desde las 8.00 h. hasta las 16.00 h.

Permanecimos unas horas en el lugar, tomando fotografías, grabaciones y nos dimos un baño. Eramos los únicos europeos y giris que había en la zona, había jóvenes y familias de lugareños tomando un baño. Nos pidieron hacerse alguna fotografía con nosotros.
¡Recuerda! llevar una botella de agua, refresco, etc., allí no hay nada para comprar.

Volvimos al hotel para almorzar, estos días en la playa iban a ser terribles, no íbamos a ir con unos kilos de másAlmorzamos en el hotel una ensalada de salmón, 2 platos de pastas, de postre unas porciones de sandía, de bebida una coca cola, una jarra de agua.
Pagamos un total de 1.900,73 pesos filipinos (31,19 € aproximadamente).

Terminada la comida nos fuimos un rato con el ordenador a la recepción del hotel, aunque en el complejo hay wifi gratis, nuestra habitación se encontraba en el segundo piso y daba para la parte trasera, no nos llegaba la línea de internet. Tuvimos que realizar unos trabajos con el ordenar y mandar unos correos electrónicos.

La tarde la pasamos en la playa, haciendo snorkel, tomando el sol, leyendo un libro. Fue una tarde de relax. Hay veces que hace falta, tener unos día de relajación, pero no demasiados que nosotros con los activos que somos nos agobiamos.
Esa noche decimos saltarnos la cena, estábamos super llenos.

Hoy tocaba abandonar Puerto Princesa, para irnos hasta la ciudad de Yakarta en Indonesia, nuestra siguiente parada en está vuelta al mundo.

Nos levantamos a las 9.00 h., de la mañana nos fuimos a desayunar y una vez acabada la comida nos dimos un paseo por la orilla de la playa de Sabang y a disfrutar de los últimos rayos de sol y de un baño.

A las 11.00 h., de la mañana regresamos a la habitación para ducharnos e ir hacer el check out. Una vez hecho nos acomodamos en el bar donde tomamos un coctel y más tarde almorzamos, pedimos un plato con un muslo de pollo y para el otro un plato de espagueti con frutos de mar, de postre un plato con porciones de sandía, de bebida 1 coca cola y un coco. Pagamos un total de 1777,73 pesos filipinos (29,18 € aproximadamente).

Antes de irnos comenzó a llover en forma de tormenta, bien fuerte con relámpagos y truenos, parecía el fin del mundo, menos mal que sólo duró 3 h.

A las 15.30 h., nos subimos en la furgoneta del hotel para que nos trasladaran hasta el aeropuerto de Puerto Princesa. Comenzaba de nuevo un viaje de más de 2 h., por una carretera llena de curvas, trazada en zigzaz, esta vez había menos tráfico, nos encontramos alguna que otra moto y un camión que transportaba cerdos, pero poco más.

Llegamos al aeropuerto de Puerto Princesa, entramos nos pusimos en la cola, que por cierto era larguísima, para facturar con la compañía aérea Philippine Airlines, teníamos una espera larga en el aeropuerto, nuestro vuelo con destino al aeropuerto Internacional de Ninoy Aquino, no salía hasta las 19.40 h.
Antes
de pasar el control de seguridad, hay unos mostradores donde hay que pagar una tasa para vuelos nacionales 200 pesos filipinos por persona (3,29 € aproximadamente) y para vuelos internacionales 700 pesos filipinos cada uno (11,50 € aproximadamente). En nuestro caso como íbamos a Manila pagamos la primera tasa que hemos citado. Una vez pagada, nos dieron un resguardo que tuvimos que entregar en el control de seguridad. En el control vimos como algunos viajeros llevaban paraguas, algunas figuras de recuerdo de grandes dimensiones y se los quitaban. Debes facturarlo para no perderlo.

Nos dimos una cabezadita, tomamos un café con leche y otro solo, en la pequeña cafetería que hay en la planta de arriba del aeropuerto. Pagamos un total de 150 pesos filipinos (2,47 € aproximadamente).
Es cierto que el aeropuerto es muy pequeño y no hay casi nada en él. Decidimos dejar el último dinero que nos quedaba de Filipinas para gastarlo y cenar en el aeropuerto de Manila, teníamos en él una escala de 3 h. y 40 minutos.

Bueno a esperar, cuando faltaban 20 minutos para el embarque vemos como desaparece el número de vuelo que teníamos nosotros con destino a Manila, me levanto yo, Elisabeth, para ver si hay alguien en el mostrador de embarque para preguntar y nada no había nadie. Había otro vuelo con diferente compañía aérea que salía 5 minutos después con destino a Manila,
¡haber si lo habían cambiado!. Me acerco al otro mostrador y me dicen que no saben nada, que me quede tranquila que en unos minutos van dando información.

Había pasado 1 hora y no había nadie en el mostrador de la compañía aérea Philippine Airlines, con la que volábamos, los nervios nos aparecían teníamos otro vuelo con diferente compañía aérea y había que cambiar de terminal, sólo nos quedaban 2 h. y 40 minutos de tiempo, tenía que llegar el avión, desembarcar a los pasajeros, sacar el equipajerespostar combustible y carga el equipe y comenzar el embarque. De repente veo llegar una azafata de la compañía aérea Philippine Airlines, se pone en el mostrador, di un salto del asiento y me dirigí hacia ella.
Le pregunte; ¿Qué pasa con el vuelo PR2781 con destino a la ciudad de Manila, tenía que haber salido hace más de 1 h?
La azafata me responde: hay tormenta y el avión está en el aeropuerto de Ninoy Aquino en Manila. Se espera que llegue dentro de 1 h., aproximadamente. Pero bueno, si ha salido de este aeropuerto otro vuelo para Manila con diferente compañía aérea, no ha tenido retraso ni cancelación. Sergio y yo nos quedamos de piedra, le explicamos que teníamos otro vuelo dentro de 2 h. y 40 minutos con la compañía aérea Cebu Pacific, con destino a la ciudad de Yakarta, teníamos que recoger el equipaje y volver a facturarlo, cambiar de terminal y pasar la aduana. Por culpa de este vuelo vamos a perder 1 vuelos más.
¡Estábamos que nos iba a dar algo!, ¡Mordíamos!

La azafata cogió los datos de nuestro siguiente vuelo, nos dijo que nos daba una pegatina amarilla que teníamos que colocárnosla en la camiseta, que fuera visible, que se hacían cargo para ayudarnos en el desembarque y hacernos el traslado hasta la terminal 1, porque llegábamos a la terminal 2.

El vuelo al final salió con más de 2 h., de retraso. Comenzamos el embarque, subimos al avión un poco decepcionados, no íbamos a llegar, ¡había que ser realista! no teníamos tiempo. Menos de 1 h., para recoger equipaje, cambiar de terminal, que se tarda 5 minutos en coche si no hay caos en la circulación, volver a factura el equipaje, pasar control de adunas, el control de seguridad y buscar la puerta. Nos acomodamos en los asientos asignados, nada a dormir un poco,
¡qué falta nos hacia! Bueno chicos, os desvelamos que paso con el vuelo PR2781 con destino a la ciudad de Manila, es cierto que nunca se nos olvidara. La aerolínea Philippine Airlines, nos ayudaron para intentar que no perdiéramos el siguiente vuelo. Pero al final paso lo que tenía que pasar.

El vuelo tuvo una duración de 1 h. y 25 minutos. El billete de avión nos costó 31 € por persona.

En el próximo post os desvelamos como acaba está aventura.

Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



'Qué visitar, ver y hacer en Puerto Princesa, Filipinas' tiene 2 comentarios

  1. Noviembre 5, 2017 @ 9:26 pm Andrea

    Impresionante chicos.
    Creía que el Nido era el mejor sitio para viajar en Palawan, pero me ha encantado Puerto Princesa.

    Responder

    • Noviembre 5, 2017 @ 9:31 pm andorreandoporelmundo

      Si Andrea.
      El Nido es más Turistico, pero Puerto Princesa tiene una de las 7 maravillas del mundo natural, como no visitarla jejee…
      Saludos amiga 😉👍

      Responder


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