Qué visitar, ver y hacer en Potosí, Bolivia.

Qué visitar, ver y hacer en Potosí, Bolivia.

Estas son las visitas que no pueden faltar en un viaje por Potosí:
La Plaza 6 de agosto, la 10 de noviembre, la Catedral de la Villa Imperial de Potosí, el museo de Humberto, el arco de Cobija, el museo convento de Santa Teresa, la iglesia y convento de San Francisco, la casa Nacional de la moneda de Potosí, el mercado Central, las minas del cerro Rico, la plaza el minero, la casa del balcón del ahorcado, la de los condes de casa real de moneda, la de las tres portadas, el museo Universitario Ricardo Bohórquez, la casa de Indalecio Gonzales de Socasa, el Club Internacional Nisqa, el edificio municipal, antiguas Cajas Reales, la casa de Antonio López de Quiroga, el Tambo de La Cruz, la iglesia de la Merced, la casa del marqués de Octavio, etc.

Potosí, es una ciudad del sur de Bolivia, es la capital del departamento de dicha ciudad, este está formado por 16 provincias y tiene una extensión de 118.218 km². Potosí, ubicada a los pies del cerro Rico
“Sumaj Orcko” a más de 4.000 metros de altitud. La ciudad está declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco desde el 1987.

Fue la mayor mina de plata del mundo desde mediados del siglo XVI hasta llegar casi al siglo XVIII. Se vió envuelta en un crecimiento rápido y desordenado, en el siglo XVII pasó a ser una de las ciudades más importantes del mundo, junto con ciudades europeas como: Londres, Roma y París. Hay un dicho que dice que con toda la plata extraída de las minas del cerro Rico, se podría haber levantado un puente desde aquí hasta Europa. En el siglo XVIII es cuando se acabó la plata, el lujo y despilfarro, fue en decadencia, apareciendo la pobreza en la zona. Potosí hoy en día vive de la explotación de los yacimientos mineros, comercio y turismo.

Información Útil:

El mal de altura se puede sentir en el lugar debido a que Potosí está a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar. Los síntomas son dolor de cabeza, vómito, malestar, náuseas, perdida de apetito, insomnio, etc. Se recomienda no hacer muchos esfuerzos, tomar comidas que no sean pesadas, y evitad el alcohol, caminar despacio, etc. Nosotros pudimos notar un cansancio físico al caminar y subir calles empinadas, aunque ya estábamos aclimatados de la ciudad de Sucre.

En la ciudad escucharás más de una vez la siguiente frase “Vale más que un Potosí” esta frase fue popularizada por D. Miguel de Cervantes.

Potosí es una ciudad que se puede visitar a pie, para las zonas más alejadas podrás utilizar el transporte público o taxi.

Es segura donde podrás caminar de día y al anochecer, eso si, siempre tienes que estar atento a tus pertenencias.

Nuestro cuaderno de Bitácoras:

Después del  viaje de Sucre a Potosí, de 3 h., y unos 156 km de distancia, en autobús con la empresa Trans Emperador, llegamos a la nueva terminal, localizada en la Avenida Las Banderas. Los tickets de autobús nos costaron sólo ida 21 bolivianos por persona
(2,65 € aproximadamente) Los boletos también se pueden obtener vía online en la siguiente página:ticketsbolivia.com.bo ¡Recuerda! antes de subir al autobús hay que pagar una tasa de uso de terminales que cuestan 2,5 bolivianos por pasajero (0,32 € aproximadamente).

Para ir desde la nueva terminal de autobús hasta donde teníamos el alojamiento cogimos un taxi para hacer el traslado. El trayecto fue de
19 minutos, una distancia de 5,2 kmPagamos un total de 10 bolivianos (1,27 € aproximadamente).

En la ciudad de Potosí nos hospedamos en el Hostal Patrimonio, alojamiento de 4 estrellas. Donde pasaríamos dos noches. Pagamos por estancia+desayuno un total de 104 €. Hicimos el check-in nos asignaron la habitación 101. Es cierto que las habitaciones están decoradas con muebles muy antiguos y el lugar da un aspecto de abandono y la suciedad se puede apreciar. El wifi es gratuito, aunque no va muy bien. Lo bueno que tiene el alojamiento es su situación a pocos metros del centro histórico de la ciudad.
Localizado en la Calle Matos Nº62.

Dejamos en el equipaje en la habitación y salimos para a andorrear la ciudad. Aunque es aconsejable descansar unas horas desde la llegada a Potosí para mejorar la aclimatación a la altura, ya que en ese punto nos encontrábamos a 4.000 metros de altitud.

Partimos hasta la Plaza 6 de agosto, es una bonita plazoleta que está envuelta de una arcada de blancos arcos, en el centro de dicha plaza se alza un enorme obelisco. El acceso es gratuito, espacio al aire libre.

Al cruzar la calle se encuentra la Plaza 10 de noviembre, ubicada en el centro de Potosí, es el lugar donde se celebran la mayoría de los actos y eventos cívicos durante todo el año. Plazoleta con espacio ajardinado, árboles, bancos estando presidida por la estatua de la libertad, es una réplica de la estatua de la libertad en Nueva York, la realizó el escultor Frédéric Auguste Bartholdi, regalo de Francia a la Villa Imperial, en el centenario de la Independencia boliviana el 6 de agosto del 1925. En la plaza se puede encontrar una gran cantidad de comerciantes callejeros preparando jugos de fruta recién exprimidos, venta de pasteles, recuerdos, limpia zapatos, etc. Está rodeada de importantes edificios como: la catedral, el cabildo, la casa Nacional de la moneda de Potosí, etc.
El acceso es gratuito, espacio al aire libre.

La Catedral de la Villa Imperial de Potosí, comenzada a edificar en 1752, quedó inaugurada en 1575, pero en el año 1807 se vió destruida porque se derrumbó una de las torres, esto causó números desperfectos. Se decidió construir una nueva, el arquitecto que la diseñó fue Manuel Sanauja, acabando las obras en 1836, se consagró el 4 de abril del 1838. Basílica menor de estilo virreinal con influencia neoclásica. Tiene una fachada de piedra, cuenta con una cúpula central y dos torres. En su mausoleo descansan los restos mortales de personalidades notables de la historia de Potosí y nacional. Permiten tomar fotografías sin flash. Visitamos el interior de la iglesia y subimos a la torre hasta llegar al campanario, desde donde pudimos obtener unas increíbles vistas panorámicas de la ciudad y del cerro Rico. La entrada para nacional y extranjeros cuesta 20 bolivianos por persona (2,52 € aproximadamente). Abierto de lunes a sábados de
9.00 h. a 12.00 h., por la tarde de 14.30 h. a 18.30 h. ¡Recuerda! la iglesia sólo está abierta en horario de culto. El ingreso al museo se realiza por la Calle Matos Nº 26. La iglesia está ubicada frente a la Plaza 10 de noviembre.

Acabada la visita en el lugar, acudimos hasta el museo de Humberto, este museo hace homenaje a la memoria de Humberto Iporre Salinas
(1915-1985) fue maestro y compositor profesor, considerado como uno de los compositores bolivianos más importantes del siglo XX. Ha recibido distintivos del Gobierno Municipal otorgándole el título de “Hijo Meritorio de Potosí” por parte del Ministerio de Educación la “la gran Orden de la Educación Boliviana” en varios grados. La hija de Humberto, Lourdes Stahel Iporre Peña, ha sido la impulsora de la casa museo “Iporre Salinas”. En la visita pudimos ver el piano que perteneció al maestro, fotografías, biblioteca musical, reconocimientos, recuerdos familiares, objetos, oratorio a San Antonio de Padua, etc. En el lugar hay una pequeña cafetería bar. La entrada para extranjeros nos costó 25 bolivianos por cada uno
(3,15 € aproximadamente) los nacionales pagan 20 bolivianos por persona (2,52 € aprox.) los niños es de 5 bolivianos por cada uno (0,64 € aprox.)
El horario de vistas es de lunes a sábados de 9.00 h. a 12.00 h., por la tarde de 14.30 h. a 17.30 h. El teléfono de contacto es:(0591)-(2)-6222523.
La dirección es Calle Nogales Nº 653.

Bueno, andorreros era hora de almorzar, fuimos hasta el restaurante el Tenedor, de entrante pedimos una ensalada del chef, de planto principal fue para cada uno unas chuletas de cerdo acompañada de verduras y patatas. De bebida dos botellas de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 166 bolivianos (20,84 € aproximadamente). Ofrece comida latina, española y opciones vegetarianas. Abierto de lunes a domingos de 11.45 h.
a 15.00 h., por la noche de 18.00 h. a 23.00 h. Situado en Esquina Linares 1.

Después de terminar el almuerzo, decidimos ir hasta el museo convento de Santa Teresa, el monasterio de las Carmelitas Descalzas, fue construido en el 1685 bajo la advocación de San José. En el año 1976 se abrió al público en visitas, las mojas de la orden Hermanas Carmelitas, se trasladaron al nuevo convento edificado al lado del antiguo. En el recorrido pudimos hacer un viaje a través de los siglos XVII, XVIII y XIX, viendo como era la vida en un convento en el pasado. Visitamos la ermita de la Inmaculada Concepción, el segundo patio, las celdas de las hermanas, (total de 21), la iglesia, el coro bajo, la sala de la Virgen niña, la sala de los clásicos, la sala de Belén, etc. ¡Ojo! en el lugar hace bastante frío debido a que en las salas hay mucha humedad, si eres friolera o friolero no olvides llevar una chaqueta. ¡Recuerda! las visitas sólo son guiadas impartidas en español, inglés
o francés, debes apuntarte, tiene una duración de 1 h. aproximadamente.
La entrada para extranjeros nos costó 30 bolivianos por persona
(3,77 € aproximadamente) los nacionales pagan 11 bolivianos por persona (1,39 € aprox.) los niños extranjeros (5 a 12 años) pagarán 11 bolivianos por cada uno (1,39 € aprox.) los niños nacionales es de 6 bolivianos por persona (0,76 € aprox.). Para hacer fotografías hay que pagar una tasa de otros 30 bolivianos por dispositivo (3,77 € aprox.) Abierto de lunes a sábados de 9.00 h. a 12.00 h., por la tarde de 14.00 h. a 18.00 h., los domingos de 15.00 h. a 16.30 h., los días festivos de 9.00 h. a 12.00 h., por la tarde de 15.00 h. a 18.00 h. El teléfono de contacto es: 6223847. Para más información visita la página web:museosantateresa.blogspot.com 
Se encuentra en Calle Santa Teresa Nº15.

El arco de Cobija, su nombre fue puesto por el puerto marítimo de Magdalena de Cobija, corresponde al siglo XVIII, es un arco de medio punto flaqueado por columnas. Se utilizó como marca de salida, desde el límite entre las áreas españolas e indígenas de la ciudad hasta los puertos del Océano Pacífico. El acceso es gratuito, espacio al aire libre. Situado en la Calle Cobija.

Nos acercamos hasta la iglesiaconvento de San Francisco (San Antonio de Padua) el convento se construyó en el siglo XVI, se considera el más antiguo de Bolivia. El templo en el siglo XVIII. La iglesia está formada por 3 naves de tipo basilical. Hoy en día alberga un museo sacro y un mirador. Las visitas son guiadas en tours, comenzamos en el convento contemplando el claustro que aún se mantiene en buen estado. Continuamos hasta llegar a la sacristía, aquí hay lienzos pudiendo destacar la obra de Melchor Pérez de Holguín. El templo tiene una decoración de estilo barroco, está la imagen del Cristo de la Vera Cruz, que data del 1550, a él se le atribuyen mucho milagros del pueblo  potosino, por lo que es muy querido y admirado. Es el patrón de la ciudad de Potosí. Bajamos por unas escaleras hasta llegar a la cripta, este cementerio sirvió para sepultar a personajes de la ciudad, así como también a los frailes que morían dentro del convento. Subimos por unas angostas escaleras hasta llegar al mirador llamado Santa María de los Ángeles, se ubica sobre el techo del templo a una altitud de 4.100 metros, desde este punto obtuvimos unas fantásticas vistas panorámicas de la ciudad y del cerro Rico. La entrada para extranjeros nos costó
20 bolivianos por persona (2,52 € aprox.) los nacionales pagan
15 bolivianos por cada uno (1,90 € aproximadamente) los niños
(de 5 a 12 años) es de 5 bolivianos por persona (0,64 € aprox.).
El tour tiene una duración de 1 h., aproximadamente. El horario de visitas de lunes a viernes, los pases son a las 8.300 h., 9.30 h., 11.00 h., por la tarde
a las 15.00 h., 16.00 h. y 17.30 h., los sábados a las 8.30 h., 9.30 h., y 11.00 h.
La dirección es Calle Tarija esquina Nogales Nº47.

Bueno andorreros, esto fue todo por ese día, para terminar acabamos cenando en el restaurante La Trufa Negra, de entrante escogimos ensalada del buffet, de plato principal fueron dos platos de pechuga de pollo acompañado de verduras salteadas. De bebida dos botellas de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 136 bolivianos (17,16 € aprox.) Ofrece comida sudamericana, americana, asador, vinoteca, bar y pub. Abierto de lunes a sábados de 12.00 h. a 00.00 h.
Situado en Calle Sucre #46, Potosí.

Al día siguiente, nos levantamos y una vez arreglados bajamos al comedor del hospedaje, el desayuno era tipo buffet, no había mucho para elegir, nos servimos sandía, manzana, fresas, yogurt, jugo de naranja, y café con leche.

Terminado el desayuno fuimos hasta la casa Nacional de la moneda de Potosí, conocida como “el escorial de América” es considerada la construcción civil más grande de la época colonial, tiene una superficie de 15.000 m², construido por orden del Virrey del Perú Francisco Álvarez de Toledo, edificado en el siglo XVII sustituyendo al anterior, debido a que se quedó pequeño. Estuvo en funcionamiento desde 1773 hasta 1951 acuñando monedas de plata. En la actualidad Bolivia no acuña su propia moneda, debido a que en otros países el coste del metal es más económico. La actuales monedas de Bolivia se acuñan en el país vecino de Chile. Hoy en día es un museo y archivo histórico. Comenzamos la visita en el segundo patio del inmueble, en el recorrido pudimos ver máquinas de acusación de monedas, monedas originales de la época colonial, pinturas, (el cuadro anónimo de la Virgen del Cerro Rico) arte histórico de la época colonial y republicana de Bolivia, numismática, platería, esculturas, etc. Las vistas son guiadas impartidas en varios idiomas: español, inglés y francés, el tour tienen una duración de 2 h. La entrada para extranjero nos costó
40 bolivianos por persona (5,03 € aprox.) los nacionales pagan
10 bolivianos por cada uno (1,25 € aproximadamente) para poder tomar fotografías hay que pagar una tasa de 20 bolivianos por dispositivo
(2,52 € aproximadamente) la tasa para cámaras de vídeo es de
40 bolivianos por dispositivo (5,03 € aprox.) El horario de visitas es de martes a sábados de 9.00 h. a 10.30 h., por la tarde de 14.30 h. a 17.30 h., los domingos de 9.00 h. a 10.30 h., los lunes permanece cerrado. El teléfono de contacto es:(591)26223986. La dirección es Calle Ayacucho s.n.

Después de terminar la visita, acudimos hasta el mercado Central, aquí vimos todo tipo de productos que te puedas imaginar desde carnes, pescados, frutas, verduras, medicinas, hasta la zona de venta de comida. Compramos una rama de plátanos, unos cacahuetes, una botella de agua mineral sin gas de 2 litros. Pagamos un total de 27 bolivianos
(3,42 € aproximadamente). Abierto de 7.00 h. hasta las 19.00 h.
Localizado en la esquina de las Calles Bolívar y Bustillos.

Terminamos con la vistas y fuimos almorzar a el restaurante Phisqa Warmis Pub Restaurante, donde pedimos un pique macho (trozos de carne de vaca, patatas, cebolla, huevo cocido, mostaza y locoto, este último es un condimento picante) es un plato típico de la cocina boliviana, unos medallones de ternera en salsa, de bebida dos botellas de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 102 bolivianos (12,88 € aproximadamente). Ofrece comida Sudamérica, latina, américa opciones vegetarianas, a medio día sirven menús. Abierto de lunes a jueves de 8.00 h. a 00.00 h., los viernes de 8.00 h. a 0.45 h., los sábados de 8.00 h. a 16.00 h., por la noche de 19.00 h. a 0.45 h., los domingos de 8.00 h. a 16.00 h. La dirección es Calle Sucre 55.

Para esa tarde teníamos reservado el tour clásico minero. A las 14.00 h., salimos desde las inmediaciones de la agencia local con la que habíamos contrato el tour, Braniesca Tours. La actividad nos incluía, transporte, equipamiento (casco, chaqueta, pantalón, botas, linterna) acompañamiento de un antiguo minero que hace de guía, el acceso a una de las bocas de la mina.
En la ciudad encontrarás una gran cantidad de agencias que venden esta actividad como: potochij tours, Big Deal Tours, Greengo Tours, etc.

Aquí os hacemos un poco de introducción de la historia de las minas del cerro Rico. Hay una leyenda que dice que en el lugar fue descubierto por un indígena quechua Diego Huallpa en 1545. Buscando una de sus llamas que se le había perdido en el cerro Rico, llamado en quechua “Sumaj Orcko” se le hizo de noche y decidió encender una hoguera, al día siguiente descubrió vetas argentíferas en dicho cerro. La noticia de este hallazgo provocó la llegada de inmigrantes a la zona, comenzando con la explotación de las vetas de plata en el cerro. Más tarde se fundó la ciudad de Potosí. Llegando ha convertirse en la ciudad más poblada del mundo con 160.000 habitantes más que la ciudades de Madrid, Paris o Londres, debido a la plata de sus minas. Fue la mayor mina de plata de Sudamérica en la época colonial, ya en 1650 empezó un proceso de decadencia debido al agotamiento de las vetas de plata, la población comenzó a disminuir, en el siglo XIX se inicia la producción de estaño, en la actualidad poca plata quedan en las minas. Hoy en día sigue siendo explotadas, trabajan aún más de 50 cooperativas cada una tiene su propia entrada y galerías en el cerro Rico de Potosí en la zona trabajan mineros, sacando este material y otros metales. En las faldas del cerro Rico es donde viven los mineros y la población indígena. Podríamos decir que este cerro se encuentra en riego de derrumbe, por tantos túneles y galerías que tiene excavada, en cualquier momento puede caer bajo la ciudad de Potosí.

Una vez con el equipamiento colocado (casco, linterna, chaqueta, pantalón, botas de agua) la primera parada la hicimos en el mercado Minero, es donde los mineros van a comprar el material que necesitan para trabajar en la mina, como: material explosivo, dinamita, nitrato de amoniaco, detonante, mechalejía, cigarros mineros, hojas de cocaalcohol potable de 96º, etc. Compramos unas hojas de coca y unas bebidas gaseosas para llevar a los mineros, es como un obsequio que se tiene costumbre de llevar los turistas y viajeros que visitan las minas. El mercado está situado en la Plaza Calvario.

Ya en el cerro Rico, ingresamos en el interior de una mina cooperativa, ¡Ojo! la actividad no es una atracción turística, esto es algo serio. Descendimos entre angostas galerías, oscuros pasadizos, entramos tendiendo que ir auténticamente agachados, caminos de rocas, donde los cables de alta tensión incluso están pelados, el ambiente en la zona resulta casi irrespirable, nuestros pulmones respiraron polvo de sílice, arsénico, etc. Para poder llegar a donde estaban trabajando los mineros. Ellos aceptan la visita por los regalos que llevan los visitantes y también por dar a conocer en las condiciones que trabajan. Sus condiciones de trabajo son infrahumanas, 12 h., diarias sin descansar, no cobran un salario fijo, les pagan por obra, cuantas más horas echan más dinero recibirán. Utilizan como herramientas casco, pico y dinamita, cuando el terreno se lo permite y el espacio trabajan con martillos de aire comprimido y cuando no utilizan como maquinaria pico y martillo. Estos mascan hojas de coca para poder mantenerse activos, en los descansos toman alcohol potable de 96º, fuman cigarros, etc. Muchos de estos mineros a los 15 años de trabajo mueren enfermados de los pulmones. Vimos la carismática imagen del “Tío” figura del diablo, es el protector de los mineros, al que le ponen ofrendas como encenderle un cigarrillo, colocan alcohol, flores etc.

La actividad tiene una duración de 3 h., las salidas son diarias por la mañana a las 9.00 h., por la tarde a las 14.00 h. La actividad nos costó
100 bolivianos por persona (12,62 € aproximadamente) ¡Recuerda! la visita no es apropiada para personas que sufran claustrofobia, movilidad reducida, problemas respiratorios, estén sintiendo los efectos del mal de altura, etc.

Terminada la visita nos detuvimos unos minutos en la plaza el Minero, donde hay una escultura que homenajea todos los mineros de Potosí.

El resto de tarde la dedicamos a andorrear por Potosí y ver las diferentes viviendas coloniales que hay en la ciudad, no se pueden visitar interiormente al ser viviendas particulares. Vimos la casa del balcón del ahorcado, hay una leyenda que cuenta que el propietario de este inmueble se colgó de una viga interior, se encontraba desesperado por haber llegado al punto de la indigencia, esa viga se quebró, saliendo de ella monedas. Es una vivienda de dos plantas, tiene un balcón de esquina, con una viga pronunciada. El inmueble actualmente presenta un estado de abandono.
Situado en la esquina de la Calle La Paz y Calle Bolívar.

La casa de los condes de casa real de moneda, inmueble habitado por
D. Josefa Lizarazu de Linares, ella fue condesa de la casa real de moneda. La vivienda se vió restaurada en 1950 por el comité de Potosí y hoy es el liceo de Señoritas Mariscal Sucre y María Gutiérrez.
Localizado en la Calle La Paz.

La casa de las tres portadas, era beatorio de indias, dependiente de la orden franciscana. Vivienda con varios patios, su fachada tiene tres portadas y un balcón tallado con decorados en cochas y enrollados vegetales. Ubicada en Calle Bolívar.

El museo Universitario Ricardo Bohórquez, casa de barón de Estaño, Simón Iturri Patiño. En el interior está la facultad de Artes de la Universidad Autónoma Frías y el museo universitario. El museo enseña una colección de objetos de la historia y cultura del departamento de Potosí como: paleontología, arqueología, historia colonial folklore, esculturas, arte plástico contemporáneo nacional, etc. Nosotros cuando llegamos a él estaba cerrado sólo pudimos ver su patio. Abierto de lunes a viernes de 8.00 h. a 12.00 h., por la tarde de 14.00 h. a 18.00 h.
La dirección Calle Bolívar 54, Avenida del Maestro.

La casa de Indalecio Gonzales de Socasa, inmueble de Indalecio Gonzales (inmigrante español, comerciante y realista en Potosí). Vivienda de dos plantas, teniendo un balcón esquinado, un escudo de armas nobiliario. Localizada en la Calle Bolívar y Quijarro.

El Club Internacional Nisqa, un grupo de 12 potesinos, en casa del Sr. Quijarro piensan en la creación de una agrupación social al servicio de la sociedad en 1897. En 1900 está sociedad ya tenía un salón de baile, un bar comedor y una sala de juegos, en la vivienda alquilada al Sr. Teodoro Córdoba y donde está ahora el Club Internacional. Es una de las entidades sociales más prestigiosas de la ciudad de Potosí y Bolivia.
Situado frente a la Plaza 10 de noviembre.

El edificio municipal, antiguas Cajas Reales, inmueble de dos plantas se vió remodelado en la época republicana dentro de él hay un patio con arquería en planta baja y alta. Aún quedan las bóvedas de lo que fueron los hornos de la antigua casa de la moneda. Actualmente el inmueble tiene uso político administrativo del municipio de Potosí, es la sede del gobierno autónomo municipal de Potosí.
Situado frente a la Plaza 10 de noviembre.

La casa de Antonio López de Quiroga, vivienda de Antonio López, nacido en Galicia, se convirtió en el minero de plata más rico y famoso de Potosí, en la época colonial. También desempeñó el papel de ganadero agroindustrial y mecenas. Sólo quedan fragmentos del resto del edificio, pudiendo destacar la portada que data del siglo XVII de estilo renacentista. La vivienda es utilizada como escuela educativa Omiste Tinajeros. La dirección es Calle Lanza Nº 8.

El Tambo de La Cruz, inmueble de grandes dimensiones, hoy en día aún mantiene la estructura original, con muy pocas reformas llevadas acabo en él, la fachada posee una portada de ladrillo y cal con columnas semi en portadas.

La casa del marqués de Octavio, hoy en día es la sede del Banco Nacional de Bolivia. Este fue el único banco que encontramos en la ciudad de Potosí que nos cambiaron euros a bolivianos, es cierto que el cambio fue muy malo. Situado en la Calle Bolívar entre Sucre y La Paz.

La Corte Superior, es el edificio del antiguo banco central, el inmueble es de estilo neoclásico potosino, es llamativo por la portada que tiene.
Localizado frente a la Plaza 6 de agosto.

La iglesia de la Merced, data del siglo XVI, edificada entre 1570 a 1580, tiene una portada barroca de estilo mestizo. Los jesuitas se establecieron en la iglesia el 12 de marzo del 1936. En 1969 los mercedarios de la provincia de Castilla cogieron posesión de la antigua iglesia. El templo ha pasado a lo largo de la historia por diferentes ampliaciones, reconstrucciones, y construcciones. Hoy en día el templo acoge a un museo donde muestra importantes pinturas murales desde el siglo XVI hasta el siglo XIX, biblioteca colonial republicana, mobiliario colonial, etc. Las visitas se hacen guiadas tienen una duración de entre 30 a 40 minutos. Nosotros cuando llegamos a la zona ya estaba cerrada. La entrada tiene un coste de 15 bolivianos por persona (1,90€ aprox.) los estudiantes pagan
5 bolivianos por cada uno (0,64 € aproximadamente). Abierta de lunes a viernes de 9.00 h. a 12.30 h., por la tarde de 14.30 h. a 18.00 h., los sábados de 9.00 h. a 12.30 h., los sábados tarde y domingos permanece cerrada.
La dirección es Calle Hoyos, esquina con Calle millares.

Al día siguiente, tocaba abandonar la ciudad de Potosí, bajamos a desayunar, es cierto que el desayuno en este hospedaje dejaba mucho que desear. Volvimos a repetir fresas, sandía, yogur, café con leche y jugo de naranja.

Subimos a la habitación recogimos el equipaje, hicimos el check-out, y decidimos volver hacer otro desayuno esta vez en el Café Bistro La Plata, tomamos un sandwich de atún, para el otro un sandwich de pollo, de bebida un zumo de naranja, una botella de agua mineral sin gas. Pagamos un total de 51 bolivianos (6,44 € aproximadamente). Sirven cafés, jugos, porciones de tartas, pasteles, sandwiches, etc.
Situado enfrente de la Plaza 10 de noviembre.

Volvimos al hotel a por el equipaje, cogimos un taxi para trasladarnos hasta la antigua estación de autobuses, situada en la Avenida Universitaria. El trayecto nos costó 10 bolivianos (1,27 € aprox.) Llegamos a la estación y esperamos a que saliera el autobús, por hacer uso del baño en la estación hay que pagar 1 boliviano por persona (0,14 € aprox.)

En la estación de autobuses de Potosí cogimos el autobús de las 12.00 h., de la línea Emperador con dirección a Uyuni. Antes de subir en el autobús hay que pagar la tasa de uso de terminal, aquí fue de 1 boliviano por persona (0,14 € aproximadamente). El viaje tuvo una duración de 4 h., el trayecto es de 204 km. El bus que escogimos iba directo o eso pensábamos nosotros, fue haciendo paradas en el camino donde subía gente y vendedoras ambulantes que ofrecían a voz de canto venta de comida y recuerdos. El billete de ida nos costó 30 bolivianos por persona (3,79 € aproximadamente). Los boletos también se pueden obtener vía online en la siguiente página:ticketsbolivia.com.bo

Si dispones de más tiempo en la ciudad de Potosí, puedes visitar los siguientes museos: el de indios mitayos Concepción, el de arte sacro San Martín, el de Santo Domingo, etc.

Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



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