Isla de Bidadari

Qué visitar, ver, hacer en Labuan Bajo y Parque Nacional de Komodo, Indonesia

Qué visitar, ver y hacer en Labuan Bajo, en la isla de Flores, Indonesia.

Labuan Bajo es un destino turístico para pasar unos días disfrutando de sus playas, es la puerta de entrada para visitar el Parque Nacional de Komodo, isla de Rinca, hacer submarinismorutas de trekking, visitar cuevas, etc.

Labuan Bajo, es un pueblo pequeño de pescadores, que se ha convertido últimamente en un destino turístico porque su puerto situado a 5 minutos del centro, es el lugar de salida de barcos hacia el Parque Nacional de Komodo donde se encuentran los famosos dragones de Komodo, y la isla de Rinca, para hacer submarinismo, etc.
Visitada sobre todo por australianos, italianos e ingleses.
Sus calles están llenas de restaurantes, bares, cafeterías, hoteles, hostales, casas de huéspedes, agencias de viajes y actividades, etc.

Nuestro cuaderno de Bitácoras:

Por la ventanilla del avión podíamos disfrutar de unas increíbles vistas, de islas paradisiacas nos deleitaban la vista. Aterrizamos en el aeropuerto de Komodo, bajamos del avión y recogimos el equipaje. Este aeropuerto se encuentra a tan sólo 2 km, de la ciudad de Labuan Bajo, en la isla de Flores.
El personal del hotel vino a recogernos al aeropuerto, este ofrece a sus huéspedes el traslado gratuito. Subimos en una furgoneta que nos llevó hasta el hotel The Jakarta Suites Komodo-Flores, donde nos alojaríamos 2 noches. Pagamos por alojamiento+desayuno un total de 242 . Es un hotel de cuatro estrellas, se encuentra a 15 minutos del aeropuerto, situado en la playa de Labuan Bajo. Tiene piscina al aire libre, club de buceo, wifi gratis en la zonas comunes, etc.
La dirección es Jl. Pantai Pede Km 5, Labuan Bajo.

A nuestra llegada como bienvenida nos dieron un coctel de frutas, con el calor que hacía se agradecía. Hicimos el check in y nos dieron la llave de la habitación. Dejamos el equipaje y decidimos salir caminando hasta llegar al pueblo de Labuan Bajo. Entramos en varias agencias locales y comprobamos precios del tour de 1 día para visitar el Parque Nacional de Komodo.
Se pueden hacer un tour de 1 día desde el puerto de Labuan Bajo a Rinca, en el mismo día o un tour de varios días con posibilidad de hacer noche en la embarcación o alojarte en bungalows de las islas.
Nosotros elegimos excursión de 1 día, que incluía desplazamiento en barco desde Labuan Bajo hasta Rinca, comida en el barco, paradas en las islas Kolor y Bidadari para hacer snorkel y regreso al puerto de Labuan Bajo.
¡Salimos con un gran dolor de cabeza! por el dichoso regateo, al fin teníamos la actividad.
Pagamos 250.000 rupias por persona (16,38 € aproximadamente).
El precio no incluye entrada al parque, tasa de conservación, ni guía Ranger en el parque.

Cogimos un taxi para que nos llevara hasta la cueva Batu Cermin.
El trayecto nos costó ida+vuelta un total de 47.000 rupias indonesias (2,97 € aproximadamente).
La cueva Batu Cermin también conocida como mirror cave, a la llegada hay un puesto donde hay que comprar la entrada para acceder a ella y te asignan un guía rangers en habla inglesa. El lugar está rodeado de bosque donde vimos algún que otro mono de refilón. A la entrada de la cueva tuvimos que colocarnos un casco en la cabeza para protegernos y nos dieron una linterna para cada uno. ¡Una vez equipados!, subimos por unos escalones de piedra hechos por la mano del hombre que nos condujeron al interior ¡Recuerda!: llevar una botas de montaña o tenis que nos resbalen, el suelo está húmedo y resbaladizo, así evitaras un resbalón o caída, ponerte repelente para mosquitos, si no quieres acabar lleno de picaduras, Sergio, te puede asegurar que no son pequeños son avionetas. Nos íbamos adentrado y nuestro cuerpo notaba que había mucha humedad en el lugar. En algunas zonas de la gruta no hay nada de luz y hay que encender las linternas, pero nosotros decidimos optar por coger el móvil y no usar la linterna, ya que no daba demasiada luz. El guía va dando explicaciones e información del lugar, nos mostró zonas donde hay algunos fósiles de coral incrustados en las paredes, esto indica que en el pasado estuvo cubierta totalmente de agua, formaciones rocosas con formas de diferentes figuras como: una tortuga, pez fósil, etc., aunque algunos de nosotros teníamos que echarle un poco de imaginación. Hay tramos en los que teníamos que ir literalmente de cuclillas y con mucho cuidado de no golpearnos la cabeza y la espalda con las rocas que sobresalen. Agachados llegamos hasta la sala principal la más grande donde se cuelan unos rayos de luz. Aquí la luz y el agua al rebotar en las paredes de la caverna hace el efecto de un espejo. El chico nos comentó que cuando llueve mucho la gruta llega a tener un metro de agua, algunas veces es imposible acceder al interior. El lugar está habitado por animales y podrás escuchar algunos sonidos de murciélagos, ver pequeñas arañas, insectos, y alguna que otra pequeñas serpientes, etc., ¡tranquilos! son inofensivos. La visita tuvo una duración de 35 minutos.
La entrada nos costó 30.000 rupias indonesias por persona (1,90 € aproximadamente) al guía hay que darle una pequeña propina.
No recomendamos está actividad para personas con problemas de movilidad reducida, que tenga claustrofobia, etc.

Desde la carretera hicimos una parada desde donde obtuvimos estas vistas de la isla de Labuan Bajo, un lugar paradisiaco. ¡Verdad!

Decidimos ir al Paradise Bar y Restaurant, desde su terraza al aire libre ofrece unas magníficas vistas donde tuvimos la oportunidad de sacar fotografías de la isla al atardecer ¡Recuerda! no ir demasiado tarde al local, se llena.
Tomamos dos tes con limón. Pagamos un total de 50.000 rupias indonesias (3,16 € aproximadamente).
La dirección Labuan Bajo-Flores- Indonesia E mail:kakamaxrasta@gmail.com.

Caminando nos fuimos a la calle principal del pueblo de Labuan Bajo, donde cenamos en Artomoro Restaurante and Grill Bajo. Pedimos una ensalada de marisco y un plato de pescado a la plancha acompañado con arroz blanco, de bebida una coca cola y uncon limón. Pagamos un total de 349.000 rupias indonesias (21,99 € aproximadamente).
Terminada la comida, regresamos al hotel.

Nos despertamos antes de que sonara el despertador, hoy íbamos a cumplir un sueño, visitar otra de la Maravillas Naturales del Mundo. Lo primero que hicimos ambos fue asomarnos al balcón de la habitación, para ver como había amanecido el día, ¡Espléndido! Con alegría, bajamos a desayunar al comedor del hotel, donde ofrecían el servicio tipo buffet con vistas a la piscina, ¡Qué más se podía pedir!, ¡y como nos gusta a nosotros!, con una gran cantidad de frutas para elegir.
Acabamos el desayuno, y subimos a recoger la mochila y caminando nos fuimos hasta el puerto de Labuan Bajo. Subimos al barco y comenzó un trayecto que tuvo una duración de 2 h., aproximadamente. Por el camino pudimos ver barcos, pequeños botes pesqueros. Formaciones rocosas en el mar, pequeñas islas paradisiacas, embarcaciones de turistas, etc.

Desembarcamos en el muelle de Loh Kima, vimos alguna que otra embarcación de turistas.
¡Tranquilos, aún no está masificado turísticamente! empezamos una pequeña caminata de unos minutos hasta llegar a la entrada del parque, donde tuvimos que pagar la entrada de acceso. El precio de la entrada al Parque Nacional de Rinca y Komodo es de 225.000 rupias indonesias por persona (14,03 € aprox.) el ticket da acceso al interior del parque, permite también la entrada a la isla de Rinca y Komodo. Es necesario pagar al guía del parque que te acompaña durante el trekking su coste es de 80.000 rupias indonesias por grupo (5,24 € aproximadamente) Se puede elegir entre hacer un trekking corto de 30 minutos, medio de 1 h., o largo que dura 2 h., tienes que pagar lo mismo elijas el corto, el medio o el largo.
Desde el 2006 han puesto una tasa de conservación para un máximo de 3 días de 15 dólares americanos, de 4 a 8 días, 25 dólares americanos de 9 a 15 días es de 35 dólares americanos (13,03, 21,71 ó 30,39 € aproximadamente) Los menores de 16 años sólo abonan el 50% del valor de la tasa. A la entrada también hay un pequeño Centro de Interpretación, unos bungalows donde se pueden alojar los viajeros y un pequeño bar donde adquirir: agua, refrescos, cerveza, etc., os aconsejamos que compréis agua o algún refresco, no os vendrá mal para el trekking.

El Parque Nacional de Komodo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1991. En 2011 también entró a formar parte de una de las 7 Maravillas Naturales del Mundo. Este parque nacional está formado en la islas menores de la Sonda, lo conforman las tres grandes islas: la de Komodo, la Rinca y la Padar, también otras de pequeñas dimensiones, un total de 29 islas que ocupan 2.193 km², de los que 603 km² son terrestres. Las islas que puedes visitar para ver dragones son Rinca y Komodo, saliendo en barco desde Labuan Bajo en Flores o desde Lombok.

Visitamos el Parque Nacional de Komodo en la isla de Rinca, donde realizamos una ruta de senderismo y pudimos encontrar el dragón de komodo, es un reptil que está protegido y sólo habita en este lugar. Está considerado como el mayor del planeta. Un dragón adulto puede llegar a pesar 70 kg y una longitud de dos a tres metros, tienen lengua amarilla con la que pueden detectar los olores y sabores que hay en el ambiente, son capaces de comerse a su propia cría. Poseen 57 bacterias en su saliva, hay 3 de estas que son tóxicas y son las que causan la muerte cuando muerden. La mordedura no causa la muerte repentina de la presa, si no que pueden pasar varios días hasta que se produzca esta. Eso sí, puede ocasionar la muerte en el instante por un desgarro de sus uñas.
Los dragones suelen estar más activos al amanecer y al anochecer. Estos animales tienden a esconderse buscando sombras para permanecer inmóviles a medida que va subiendo la temperatura y la salida del sol.

Vino el Ranger que nos acompañaría a Sergio y a, nos enseñó un palo ancestral, sería el que utilizaría si en algún momento del trekking fuéramos atacados por un dragón de Komodo.
¡De verdad, que no queríamos ser comida de estos reptiles! Nos dió las intrusiones a seguir y nos preguntó que trekking queríamos realizar, escogimos el trekking medio. El Ranger nos dijo que no nos aseguraba en ninguno de los 3 trekking ver el dragón Komodo, son animales libres y no se pueden controlar donde se encuentran. ¡Tendríamos suerte en verlos!

Comenzamos a caminar justo al lado de las casetas de la entrada había varios dragones de Komodo tumbados tomando el sol. ¡Fueron los primeros que veíamos! Ya os podéis imaginar que hicimos, pues nada a tomar fotografías como locos.

Continuamos el camino por el sendero mirábamos a los lados, no veíamos nada, bueno nada, nada no, pudimos ver los excrementos de estos animales, llenos de moscas ¡Qué asco, verdad! El calor era insoportable, de vez en cuando le dábamos un trago a la botella de agua ¡Qué nos sentaba, genial!
Seguimos el sendero, haciendo fotografías del paisaje, haber si aparecían los dragones, nos adelantaban grupos de personas que salieron a realizar el sendero más tarde que nosotros. Es verdad que nosotros necesitamos mucho tiempo para tomar fotos y grabaciones. El guía que nos acompañaba se le podía ver en la cara que lo teníamos un poco cansado, ¡Nos miraba con una cara…!, ¡De repente vimos a un dragón de Komodo! Sergio salió, corriendo a donde estaba el animalito, que emoción, tuvimos la oportunidad de poder tomar unas fotografías grabaciones cerca del dragón.
¡Alucinante!, ¡verdad!

Por el camino nos encontramos algún que otro búfalo, caballos salvajes, jabalíes, ciervos y monos macacos. Vimos la zona hunting que está llena de esqueletos animales que han sido comidos por los dragones de Komodo.

Antes de acabar el sendero tuvimos la oportunidad de ver a otro dragón de Komodo, esta vez hubo tiempo para poder tomarnos los dos la foto, no mejor dicho los tres.

Llegamos al punto de inicio y fin del trekking, ya era hora de despedirse del guía del parque. Nosotros le pedimos poder subir a la cima de una pequeña colina, desde donde obtuvimos una increíbles vistas. Es verdad, que el Ranger se quedó un poco serió y nosotros no le dejamos que nos respondiera a la pregunta, emprendimos el camino hacia la colina. Al guía no le quedó otra que seguirnos. Al final le dimos una pequeña propina, por aguantarnos un rato.
¡Hay que felices nos íbamos!, llevábamos los deberes hechos, pudimos ver al dragón y hacernos fotos con él.

Saliendo del parque, el cielo comenzaba a ponerse gris, y oímos truenos, no habíamos puesto los dos pies dentro de la embarcación, cuando comenzó a caer una lluvia intensa. Por los pelos, nos libramos de un baño de lluvia. Teníamos servido el almuerzo (arroz blanco, pollo frito, bakmi goreng, gado-gado y sandía) Mientras el barco se dirigía hacia la isla Kolor, nosotros almorzábamos en el barco.
¡Qué más se puede pedir, disfrutando de una deliciosa comida, con vistas al paraíso! Acabamos la comida, hicimos unas fotografías en el barco y desembarcamos en la isla Kolor, donde disfrutamos de un baño en sus aguas cristalinas, pudimos disfrutar del lugar practicando snorkel. Vimos una gran cantidad de diferentes especies de peces, coral, etc.

Volvimos a subir al barco para ir hasta la isla de Bidadari, donde nos bañamos en sus aguas, tomamos un poco de sol, hicimos snorkel, y subimos a lo alto de su cima (el acceso es muy difícil y resulta peligroso, hay que tener mucho cuidado un resbalón y te puede provocar una fractura o incluso la muerte), desde donde pudimos obtener estas maravillosas vistas panorámicas.

Subimos nuevamente al barco, eso sí, regresábamos al puerto de Labuan Bajo. Ese día lo disfrutamos un montón, ¡Sumábamos otra Maravilla Natural del Mundo a nuestra lista!.

Caminando nos fuimos hasta el hotel, decidimos quedarnos un rato en la piscina y tomarnos un te con limón y una coca cola. Pagamos un total de 80.000 rupias indonesias (5,05 € aproximadamente).
Yo, Elisabet, decidí subirme a la habitación para arreglarme y más tarde bajar a cenar al restaurante del hotel. Sergio, se quedó en la piscina conectado a internet.

Llegó Sergio, con una cara de risa, que me sorprendió un poco, le pregunte de que te ríes tanto.
¡sí te cuento lo que me ha pasado! Qué te ha ha ocurrido, pues nada que me ido a la tercera planta en lugar de venir a la segunda planta y para colmo me he colado en la habitación de dos chinos, ¡Pero qué dices! Si me he subido al ascensor y le he dado a la tercera planta y como nosotros tenemos la habitación en el pasillo al fondo, he visto la puerta abierta y me he colado, aunque es cierto que me pareció raro que tuvieras abierta la puerta de la habitación. Pase y me iba a acomodar, de repente veo que sale un chino gritando, ya me di cuenta que no era mi habitación. ¡Vaya tela! Ahora fui yo el que salió corriendo gritando ¡Sorry, sorry!

Bajamos a cenar al restaurante del hotel, donde nos pedimos de entrante sopa de pescado, plato principal un pescado asado acompañado de verduras, de postre fruta, y de bebida un te con limón y una coca cola.
Pagamos un total de 508.000 rupias indonesias (32 € aproximadamente).

Nos despertamos era nuestra última mañana en el lugar decidimos quedarnos un rato más durmiendo, sobre las 9.00 h., de la mañana bajamos a desayunar, terminamos y fuimos a darnos el último baño en la playa de hotel. Subimos nos dimos una ducha y recogimos el equipaje, bajamos hacer el check out, esperamos unos minutos para que nos llevara el personal del hotel hasta el aeropuerto. Nos dirigimos hasta los mostradores de la compañía aérea Garuda Indonesia, donde facturamos el equipaje con destino al aeropuerto Ngurah Rai Denpasar-Bali.
El vuelo se desarrolló con normalidad, el viaje tuvo una duración de 1 h. y 40 minutos.
El billete de avión nos costó 44 € por persona.
Mientras esperábamos la salida del vuelo, tomado en la cafetería del aeropuerto, un café con leche y otro solo, un donuts y una magdalena de plátano. Pagamos un total de 92.000 rupias indonesias (5,80 € aproximadamente).

Una vez llegados al Denpasar Bali, hicimos una escala de 7 h. y 50 minutos, ¡Una auténtica locura! Cenamos en el aeropuerto de Bali en The Coffee Club, es una franquicia de comida donde ofrecen desayunos, hamburguesas, tostadas, sandwiches, ensaladas, etc. Pedimos la ensalada Greek, una tostada de salmón ahumado y un wrap de salmón ahumado, de bebida una botella de agua mineral y una coca cola.
Pagamos
un total de 460.907 rupias indonesias (25,64 € aproximadamente).

Fuimos hasta los mostradores habilitados para facturar el equipaje de la compañía aérea Asiana Airlines, con la que teníamos el vuelo de Bali hasta Hong Kong. Le pedimos facturar directamente a nuestro destino final Zimbabwe.
Para sorpresa nuestra la azafata no tenía muy claro donde estaban los países en los que teníamos las escalas. No sabía que Zimbabwe era un país de África. Nosotros flipábamos, nos dijo; que si de Johannesburgo a Victoria Falls era un vuelo doméstico, nosotros le dijimos que no, son países diferentes. A esta chica una clase de geografía, lo le vendría nada mal. No quería darnos las tarjetas de embarque porque decía que no teníamos el visado, y nosotros venga a explicarle que nuestra nacionalidad nos permite obtenerlo a la llega en el aeropuerto. Creo que nos tocó la más novata, tuvimos que explicárselo a la compañera de la chica, su compañera nos dió la tarjetas de embarque sin problemas.

Para colmo el avión salió con un retraso de más de 1 hora. Teníamos una escala de 1 h. y 25 minutos, ya nos veíamos como siempre ¡Corriendo! y haber lo que pasaba. Menos mal que esta vez, no teníamos que facturar nuevamente equipaje. El viaje tuvo una duración de 5 h. y 05 minutos. Este billete de avión nos costó 212 € por persona.

A la salida del avión salimos corriendo, fuimos unos de los primeros pasajeros en salir, a la salida ya estaba el personal de la compañía aérea South African Airways, para llevarnos hasta el control de seguridad, y puerta de embarque, junto con otro grupo de personas que teníamos el mismo vuelo. Comenzaba la carrera nosotros y 2 chicos africanos, corríamos, pero los asiáticos, chinos y coreanos que venían se nos quedaron por el camino. Nos pasaron por la zona de prioridad para el control de seguridad, bajamos en un ascensor hasta llegar a la planta donde estaba la puerta de embarque. Ya era la última llamada, subimos, y tuvimos que esperar unos minutos hasta que llegaran los pasajeros asiáticos que se habían quedado por el camino. El vuelo salió con un retraso de 45 minutos.
El billete de avión nos costó 566  por persona. El vuelo tuvo una duración de 13 h. y 10 minutos. Aterrizamos en el aeropuerto de O.R Tambo Internacional Johannesburgo, aquí teníamos una escala de 3. h y 45 minutos, con el retraso se nos quedo algo más corta. Aunque estábamos en transfer en este aeropuerto tuvimos que pasar emigración y nos colocaron un sello en el pasaporte y nuevamente un control de seguridad.

Mientras esperábamos al siguiente vuelo hicimos el desayuno almuerzo, estábamos como zombis teníamos un cansancio que no podíamos con nuestro cuerpo. Comimos en el restaurante Diner piece a pizza, pedimos una pizza de verduras, un plato de espagueti con salmón, una botella de agua mineral, una coca cola, 2 cafés con leche.
Pagamos un total de 442 rand sudafricanos (28,45 € aproximadamente).

Volvimos a subir a un avión de la compañía aérea South African Airways, con destino a Victoria Falls, Zimbabwe. El viaje tuvo una duración de 1 h. y 40 minutos. El vuelo tuvo alguna que otra turbulencia, pero lo peor fue el descenso que fue muy rápido, el aterrizaje no fue nada suave. Este pasaje de avión nos costó 83 € por persona.

En el próximo post os contaremos nuestro paso por el país de Zimbabwe, ya nos encontrábamos en el continente africano en está segunda vuelta al mundo.

 

 

Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.

 



'Qué visitar, ver, hacer en Labuan Bajo y Parque Nacional de Komodo, Indonesia' tiene 4 comentarios

  1. Diciembre 16, 2017 @ 8:54 pm Marivi

    Enhorabuena por haber cumplido el sueño.
    No me extraña que sea una de las siete maravillas del mundo natural, las fotografías son preciosas parecen un lienzo.
    Un cordial saludo.

    Responder

  2. Enero 7, 2018 @ 4:32 pm Alberto Mrteh

    Me encanta la foto inicial del reportaje. Se ve realmente paradisíaco y se nota que lo habéis disfrutado.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Responder

    • Enero 7, 2018 @ 4:42 pm andorreandoporelmundo

      Muchísimas gracias Alberto.
      Sí, se merece ser una de las 7 maravillas naturales, es impresionante.
      Saludos amigo.

      Responder


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