Lencois Maranhenses

Qué visitar, ver y hacer en Barreirinhas (viaje a Brasil)

Viaje a Brasil.

Qué visitar, ver y hacer en el Parque Nacional Lençois Maranhenses, en el pueblo de Barreirinhas y sus alrededores.

Barreirinhas es un pueblo perteneciente al estado de Maranhão. Los turistas y viajeros llegan hasta el lugar, por ser puerta de entrada al desierto brasileño los Lençois Maranhenses.

Hoy nos levantábamos, desayunamos, una vez acabada la comida, abandonábamos la ciudad de San Luís y nos dirigíamos hasta el pueblo de Barreirinhas, tuvimos un trayecto en coche de 3 h. y 27 minutos, hicimos unos 254 km. La carretera era de asfalto, fuimos contemplando un paisaje lleno de vegetación. Una vez que llegamos al pueblo nos fuimos a una oficina de excursiones donde contratamos una excursión por la tarde, para visitar el desierto de Lençois Maranhenses.
Barreirinhas vive totalmente del turismo y el comercio, tiene una gran cantidad de oficinas donde venden tours, excursiones, paseos en avioneta, etc,… además cuenta con un gran número de restaurantes, bares, cafeterías, etc.

Almorzamos en un restaurante pegado al puerto, donde a la vez de comernos un delicioso plato de pasta, disfrutábamos de unas magníficas vistas que nos ofrecía el lugar.

Una vez acabados, nos fuimos hasta la posada Buriti, donde nos hospedaríamos, hicimos el check in de entrada dejamos el equipaje, y nos salimos hasta la puerta de la posada en unos minutos vendrían a recogernos.

Lençois Maranhenses es un Parque Nacional que tiene una superficie de 1565,84 km² albergando los municipios de BarreirinhasPrimeira Cruz y Santo Amaro do Maranhão. Es un mar de dunas que ocupa 70 km de la costa y 50 km de interior. Formado por lagunas de agua verdes y azules que contrastan con la arena blanca. La mejor época para visitarlo y ver sus lagunas llenas de agua, es la temporada de junio a septiembre, es cuando ya ha terminado la estación de lluvias, que va desde diciembre hasta mayo.

Contratamos una excursión de 4×4, nos montamos en el vehículo con más personas, llegamos hasta el lugar donde embarcamos (el 4×4 y nosotros) en una plataforma para poder cruzar el río Preguiças. Es la única forma de poder hacerlo, ya que no existen puentes o carreteras que lo comuniquen. Una vez cruzado el río iniciamos un trayecto por un sendero de arena que nos llevó a la entrada del Parque Nacional de los Lençois Maranhenses.

Desde aquí comenzamos una excursión a pie por las dunas, donde vimos la laguna Azul, laguna Bonita, laguna de Peixe, etc. Este desierto cuenta con decenas de lagunas, atravesado por el río que se desliza entre manglares y palmeras para llegar hasta el mar. Fue increíble poder ver y andar por este lugar, esta tarde la disfrutamos en cantidad. Bueno, hasta tuvimos unas pequeñas gotas de lluvia que nos caían desde el cielo, se agradecían. Es cierto que hacia calor pero no era muy fuerte, aconsejamos llevar agua, crema solar, ropa ligera, gafas de sol, etc.

Permanecimos en el lugar hasta ver la puesta de sol, aunque no fue muy espectacular, porque había niebla, no sé que nos pasa últimamente pero, las puestas del sol que estamos viendo en los últimos viajes, no son muy espectaculares debido a nieblas, lluvias, etc. Que vamos a hacer la madre naturaleza a veces es muy caprichosa.

Nos volvimos a montar en los 4×4 para regresar al pueblo de Barreirinhas. La actividad duró 5 h., salimos a las 14.00 h. y regresamos a las 19.00 h. Pagamos 80 reales brasileños por persona (22,20 € aproximadamente). La entrada al parque Nacional Lençois Maranhenses, no tiene cargo, pero los vehículos necesitan tener un permiso para poder llegar hasta la zona. Regresamos al hotel bien de noche, una ducha para quitarnos toda la arena, cenar y descansar.

A la mañana siguiente, nos despertamos no tuvo que llegar a sonar el despertador, desayunamos y nos fuimos hasta el puerto de la ciudad de Barreirinhas.

Aquí tomamos una barca donde navegamos recorriendo el río Preguiças. Contemplando una gran cantidad de especies vegetales como: palmeras, manglares, buriti, acai, etc., observando un agradables paisaje.

Hicimos una parada en la región de Vassouras donde visitamos los pequeños Lençois Maranhenses, anduvimos por esta pequeñas dunas, nos dimos unos baños en sus lagos.

Tuvimos la oportunidad de observar monos capuchinos, en libertad. ¡Qué animales más graciosos!, ¡cuidado!, que son unos grandes ladronzuelos, apenas te descuides te quitaran todo lo que puedan. A nosotros se nos coló uno en nuestras grabaciones, bueno hasta nos saco la lengua.

Volvimos hasta la lancha, nuestra siguiente parada fue una pequeña aldea de pescadores llamada Mandacarú, teníamos pensado subir hasta el faro do Preguiças, para obtener unas vistas panorámicas de los Lençois Maranhenses, el río Preguiças, etc.
No
pudo ser, el faro estaba cerrado al público por restauración, reformas para los Juegos Olímpicos 2016.

Tomamos de nuevo la barca para llegar a la playa de Caburé. Aquí alquilamos un quad a un joven, recorrimos montados en él esta magnífica playa. Por 1 h., nosotros pagamos 70 reales brasileños (19,43 € aproximadamente). Tenéis que negociar el precio y regatear, porque ellos ponen al principio unos precios muy altos.

Tomamos el sol, nos bañamos en las aguas de la playa de Caburé, y del río Preguiças. Hicimos una parada para almorzar en un chiringuito, donde probamos  un delicioso pescado a la plancha.

Estábamos tomando el sol en una hamaca, cuando de repente nos aparecen 2 policías, con chalecos antibalas y ametralladoras, se acercan hasta nosotros. Nos comenzaron a hablar en portugués. Nosotros les dijimos, lo sentimos, no os entendemos, no hablamos portugués. Empezamos a hablarle en inglés, pero nada ellos siguieron hablando en portugués nos dijeron (esperar por vocee de volta aquí ágora). Esto si lo entendimos nos quisieron decir, esperaros aquí que ahora volvemos. Nos quedamos un poco serios, mirándonos uno al otro. Nos preguntábamos, ¿Qué hemos hecho ahora nosotros? Regresaron los policías cada uno con una porción de sandía, habían estado comiendo más allá y le había sobrado. Aquí, en este país no se tira nada, lo que sobra se ofrecen a las personas o animales. Nosotros encantados, nos comimos las porciones de sandías. Por cierto estaban riquísimas y con la calor que hacia no venia nada mal.

Regresamos hasta donde estaba la lancha para comenzar el retorno hasta el pueblo de Barreirinhas. La actividad comenzó a las 8.30 h., y volvimos a las 15.00 h. Pagamos 90 reales brasileños por persona (24,98 € aproximadamente).

Una vez llegados al puerto estuvimos andorreando por el pueblo y sus calles. Por la Avenida Beira Río, esta llena de bares, restaurantes, tiendas, etc. Se localiza justo al lado del puerto de Barreirinhas.

Pasamos por su plaza de San Matriz que está rodeada de vegetación, donde vimos algunos niños pequeños jugando en el lugar.

Pudimos contemplar la iglesia de nuestra señora da Conceição, desde fuera porque estaba cerrada. Sólo permanece abierta en horario de culto. La direccion es Av. Brasília Av. Brasília.

Es un pueblo muy tranquilo, seguro, se puede pasear sin ningún problema por el lugar. Volvimos a la posada, para descansar e hicimos algunos trabajos con el ordenador. Había que aprovechar teníamos wifi gratis.

Al día siguiente, nos levantamos desayunamos, hoy teníamos que hacer un vuelo en avioneta sobre el Parque Nacional Lençois Maranhenses. Vinieron por la mañana temprano a recogernos a la posada para trasladarnos hasta el aeropuerto nacional de Barreirinhas.

Donde tomamos una avioneta nosotros dos y una chica brasileña, muy amable, por cierto lo preguntaba todo. Nos hizo gracia, porque el piloto que nos tocó era muy joven. La chica brasileña empezó a preguntarle al joven piloto
¿Cuántos años tienes?, ¿Cuantas horas has pilotado, hasta el momento?, ¿Alguna vez te ha pasado algo? etc.
No sabemos sí Luciana tenía miedo, ¿sería su primera vez que se montaba en una avioneta?, o ¿es que la chica era así?.

Hay dos rutas para hacer: la ruta Baixa Grande y Bonita y la ruta Litoranea. Nosotros elegimos la primera opción ambas tienen la misma duración 30 minutos de sobrevuelo.
Pagamos 300 reales brasileños  por persona (83,23 € aproximadamente).

Despegamos, del aeropuerto de Barreirinhas, con la puerta abierta del piloto, es la primera vez que vemos esto. Una vez tomado ya la altura, cierra la puerta. Comenzamos adentrarnos al Parque Nacional Lençois Maranhenses, desde la ventanilla de la avioneta podíamos ver la laguna Bonita, hasta llegar al oasis, miles y miles de lagunas nuestros ojos pudieron ver, desde color azul hasta el turquesa, diferentes tamaños, formas, etc. Es increíble ver este lugar desde el aire, sí tienes la oportunidad de hacer la visita a pie y el vuelo, seguro que no te arrepentirás, merece la pena hacerlo. Aquí os dejamos unas fotos, ya decides, tú que hacer.

Aterrizábamos, una pena nos hubiéramos quedado al menos una hora volando el lugar.
Nos volvimos hasta la posada, recogimos el equipaje y poníamos rumbo de nuevo hasta la ciudad de San Luís concretamente hasta el aeropuerto Internacional Cunha Machado. Tuvimos un trayecto de 3 h. y 17 minutos en coche, unos 248 km de distancia. Un vez llegados al aeropuerto tomamos un vuelo con la compañía aérea Tam Linhas Aéreas, con destino a Brasilia, el vuelo tuvo una duración de 2 h. y 30 minutos, una vez que llegamos, hicimos escala de 1 h. y 30 minutos. Tiempo suficiente para almorzar. Volvimos a embarcar con la misma compañía aérea con destino a Salvador de Bahía, sería nuestro último destino visitado en Brasil.

Esto ha sido todo lo que hemos visto y hecho en el Parque Nacional Lençois Maranhenses, el pueblo de Barreirinhas y alrededores.

En el próximo post os hablaremos de nuestro paso por la ciudad de Salvador de Bahía.

 

Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



'Qué visitar, ver y hacer en Barreirinhas (viaje a Brasil)' tiene 2 comentarios

  1. Mayo 26, 2017 @ 10:26 pm José Manuel

    Que sitio más bonito. No tenía idea de la existencia de este parque Nacional. Gracias por la información, un saludo viajeros.

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