Qué visitar, ver y hacer en Río de Janeiro – Brasil

Viaje a Brasil.
Qué visitar, ver y hacer en Río de Janeiro. Es una ciudad donde puedes visitar sus playas, el estadio de fútbol Maracaná, el Cristo Redentor que es una de las 7 Maravillas del Mundo Moderno, el Pico de Pan de Azúcar, el poblado de favelas, etc.

Brasil es un país que se localiza en América del Sur siendo en mayor en superficie de América del Sur, con más de 8 millones de km². Os aseguramos que no podrás conocer el país en un sólo viaje. Porque ofrece tanto: playas, montaña, desierto, selva amazónica, etc.

Información Útil.

El idioma oficial es el portugués.

La moneda es el real brasileño.

La electricidad es de 110-220 voltios son enchufes de dos clavijas planas, es necesario un adaptador.

Siempre beber agua embotellada.

Es necesario vacunares de la fiebre amarilla sí se visita la zona del Amazonas. En algunas zonas del Amazonas hay malaria por lo que hay que tomar las pastillas de la malaria (malarone). Cuando nosotros visitamos la zona había brotes del dengue. Imprescindible llevar repelente de mosquitos. Para más información pedir cita en sanidad exterior allí os indicaran lo que debéis hacer, aquí os dejamos la página web:www.lasaludtambienviaja.

El clima en Brasil. Cuando pensamos en este país se nos viene a la cabeza la imagen de playas, sol, selva, samba, fiesta, etc. El clima es muy variado al ser tan grande con tanta superficie, hay regiones que en un mismo día puede hacer calor, frío, lluvias intensas, etc. Por lo que hay que llevar de todo.

La pregunta que todo viajero y turista se hace cuando piensa en viajar a Brasil.
¿Es un país peligroso? Repuesta, no es un país tan peligroso, simplemente hay que tomar precauciones, como evitar visitar los barrios más inseguros, apenas te alejes de la zonas turísticas debes guardar la cámara, Gopro, etc. No llevar puesto pulsera, collar, reloj, que llamen la atención. Cuando resulta más peligroso es salir por la noche, evita lugares alejados, zonas oscuras. Las zonas más turísticas suelen tener mucha policía. Os podemos decir que nosotros hemos pasado 15 días solos recorriéndonos el país y no nos a pasado nada. ¡Consejo no pongáis la televisión para ver la noticias! porque hay todos los días tiroteos, robos con violencia, etc.

Nuestro cuaderno de Bitácoras.

Aterrizábamos en el aeropuerto de Galeao A.C Jobim en Río de Janeiro. El vuelo tuvo una duración de 5 h. Una vez llegados pasamos el control de aduanas, recogimos el equipaje y nos dirigimos hasta la ciudad, donde teníamos el hotel reservado. Compramos los ticket de minibuses de Shuttle Rio, hacen traslados a los hoteles ubicados en Copacabana, Leblon, Ipanema, Leme y Barra da Tijuca. Salidas diariamente de 8.00 h. a 19.00 h. Los mostradores para adquirir el ticket en la T1 en la segunda planta, en la T2 en la tercera planta. Permite llevar una maleta y bolsas de mano por persona. El exceso de equipaje cobran por pieza 5 reales brasileños (1,39 € aproximadamente). El ticket nos costó 20 reales brasileños por persona (5,55 € aproximadamente).
Para la zona de Barra da Tijuca, cobran 25 reales brasileños por persona (6,94 € aproximadamente). El trayecto tuvo una duración de 45 minutos aproximadamente.

Llegamos al hotel Windsor Palace Copacabana, bajamos a desayunar casi cierran el comedor con nosotros, subimos a la habitación, decidimos darnos una ducha y acostarnos, al menos 1 h., para descansar. Yo me quede fuera colocando un poco el equipaje, cuando intente abrir la maleta de Sergio, no abría, que raro, salió del baño y se lo comente, ¡mira! se ve que le han dado un golpe a la maleta y no abre la cerradura. Intentando abrirla y nada haciendo palanca. De repente recibimos un masaje por el móvil en portugués (Bienvenidos a Brasil me habéis arruinado el día). Compruebo los datos de la etiqueta y la maleta que intentábamos abrir no era la nuestra, era el mismo modelo, color y dimensiones que la nuestra. Pues nada cogemos la maleta bajamos a la recepción y pedimos un taxi para volver al aeropuerto. Tardamos una hora en llegar al aeropuerto, ya había demasiada circulación en la carretera. Llegamos al aeropuerto nos acercamos al mostrador de la compañía aérea con la que habíamos volado, le explicamos lo que nos había pasado. Llamó a un policía comprobó la maleta, menos mal que no le habíamos quitado la etiqueta del vuelo, ni la habíamos abierto. La peso y comprobó los datos, nos dio la nuestra. Hizo firmar un papel a Sergio, menos mal que no tuvimos que ver al dueño de la maleta que era brasileño. Pobre hombre, el día que le dimos. Con esta experiencia vivida hemos aprendido que hay que comprobar la etiqueta. Hemos empezado en Brasil un poco con el pie izquierdo que nos deparará este destino ¡habrá más anécdotas qué contar!

Ya otra vez de nuevo en el hotel decimos acostarnos a descansar un poco.
Pusimos el despertador para que nos tocara 14.00 h.
Nos fuimos a comer a un restaurante cerca de la playa Copacabana donde probamos unos platos de pasta.

Ya sí, con el estómago lleno nos fuimos hasta la catedral metropolitana de San Sebastián. Es un templo católico de estilo moderno con forma de pirámide, fue realizada por el arquitecto Edgar de Oliveira. Abrió las puertas al público en el año 1976, con una capacidad total para 20000 personas. Horario de visitas de lunes a domingo de 7.00 h. a 18.00 h. La entrada es gratuita. Se sitúa en la zona financiera de la ciudad en la Avenida Chile, 245.

Los Arcos de Lapa. Es un acueducto que fue construido a mediados del siglo XVIII, para poder mover el agua desde el río Carioca hasta el centro de la ciudad. Está formado por 42 arcos, colocados en 2 niveles.
Se encuentra en la avenida Men de Sá-Lapa.

El estadio Maracaná. Es un campo de fútbol, es considerado el mayor estadio del país. Abrió el 16 de junio del año 1950, llamándose Mário Filho. Con el paso de los años se ha ido restaurando su estructura y cambiando el nombre, pero todo el mundo lo conocen como Maracaná. Acoge a 130.000 personas. Nosotros teníamos pensado ir a visitarlo pero, estaba cerrado al público por reformas debido a que se iban a jugar los Juegos Olímpicos del 2016. Horario de visitas diariamente de 9.00 h. a 17.00 h. Para más información os dejamos su página web:wwwmaracana.com. Se encuentra en la Avenida Presidente Castelo Branco s,n puerta 2.

Las Favelas. Son asentamientos irregulares de viviendas normalmente ocupados por personas sin recursos, que viven en la pobreza. Es una zona peligrosa, a veces hasta para la policía, es arriesgado entrar en la zona. Los turistas suelen visitar las favelas de los barrios Santa Marta y Rocinha. Hay diferentes empresas de turismo que ofrecen excursiones de 2 h. en la zona, suelen constar entre 70 a 100 reales brasileños por persona (19,42 a 27,75 € aproximadamente).

Pusimos rumbo para ir al Pan de Azúcar. Es un pico monolito de granito en la boca de la bahía de Guanabara, encima de la península que sobresale en el océano Atlántico. Tiene 396 metros de altitud sobre el nivel del mar, con poca vegetación, desde el cual ofrece unas vistas de Río de Janeiro y de la bahía de Guanabara. Horario del teleférico diariamente de 8.00 h. a 21.00 h., la taquillas abiertas hasta las 19:50 h., subidas cada 20 minutos, última subida a las 20.00 h., al morro de Urca y a las 20.20 h., al Pan de Azúcar. La última bajada es a las 20.40 h., desde el Pan de Azúcar y a las 21.00 h., desde Urca.
El precio de la entrada al Pan de Azúcar, el viaje de ida+vuelta nos costó 76 reales brasileños por persona (21,09 € aproximadamente) para personas entre 6 y 21 años y mayores de 60 años, con un documento que acredite la identidad tiene un precio de 31 reales brasileños por persona (8,61 € aproximadamente) Los menores de 6 años es gratis.
Se sitúa en el barrio de Urca.

Comenzamos la subida en teleférico (cápsula cerrada). Se hace en dos fases. Primero tomamos uno que nos llevó hasta el Morro de Urca y aquí bajamos tomamos unas fotografías y volvimos a coger otro teleférico, que nos sube hasta el Morro de Pan de Azúcar. Desde el lugar se puede obtener unas magníficas vistas de la ciudad de Río de Janeiro. Cuando nosotros lo visitamos estaban haciendo obras en el lugar y habían reducido el espacio para los turistas, (estaba todo patas arriba) esto nos hacia difícil poder sacar una buena fotografía, además bahía mucha gente el día que nosotros lo visitamos.

Decidimos ya tomar de nuevo el teleférico para realizar el descenso, la tarde se puso oscura y parecía que iba a llover bastante. Os podemos decir que comenzó un viento fuerte que movía la cápsula de un lado para otro, el descenso fue más lento que la subida, eso si nos dió tiempo a tomar fotos dentro del teleférico y observar el paisaje.

No habíamos puesto un pie fuera de la cápsula del teleférico cuando nos callo una tromba de agua, nos pusimos chorreando. Ya desde arriba veíamos a la gente correr recogiendo los puestos de la calle, claro que astutos, sabía la que sé a avecinaba.

Esto fue todo lo que vimos en esta tarde por la ciudad, regresamos hasta el hotel. Nos dimos una ducha y bajamos a cenar.

Hoy sonaba bien temprano el despertador nos íbamos a ver el Cristo Redentor del Corcovado desde el año 2007, forma parte de una de las 7 Maravillas del Mundo Moderno. Esta escultura fue construida en el año 1931, tiene 30 metros de altura y pesa 1.200 toneladas, localizado en la cima del cerro del Corcovado a 710 metros sobre el nivel del mar. Ubicado en el parque Nacional de Tijuca. Desde el Cristo se puede obtener unas vistas panorámicas de la ciudad. Una vez que llegamos a la taquilla compramos el ticket que nos costó 26 reales brasileños por persona (7,25 € aproximadamente).
Era temporada baja por eso nos costó algo menos suele costar 38 reales brasileños (10,60 € aproximadamente).
¡Ojo aunque sea temporada baja si lo visitas en fin de semana o día festivo te cobran como en temporada alta! Abierto diariamente de 8.00 h. a 21.00 h. Una vez comprado el ticket nos colocamos en una fila donde subes a una furgoneta autorizadas del parque que te hace la subida a la cima del Corcovado y la bajada. Entra este servicio con el precio de entrada. Eran las 8.30 h., de la mañana y ya había algunas personas en la zona, la verdad que esta es una de la maravillas del mundo que hemos visitado donde menos espacio tienes para tomar fotografías y para las personas. Es un mirador comprendido en dos niveles y se llena al completo de gente. Eso no era lo que más nos importaba en ese momento, era el tiempo que nos estaba haciendo estaba comenzado a caer una pequeñas gotas de agua de lluvia y había una inmensa niebla que cubría a todo el Cristo.

Permanecimos en el lugar desde las 8.30 h. hasta las 15.00 h., sin comer sólo llevábamos en la mochila unas bebidas. Que desastre (Elisabeth) yo que siempre suelo llevar en la mochila alguna pieza de fruta o barrita energética. Intentado sacar una buena fotografía pero fue imposible.

Os dejamos una fotografía tomada de la espaldas del Cristo Redentor. Así nos despedimos de él.

Aquí os dejamos una foto panorámica de la ciudad de Río de Janeiro, aunque no se puede apreciar nada con la niebla, esto fue lo que nosotros vimos.

El guardia que hay en la zona para vigilar el lugar, se puso hablar con nosotros y nos dijo que en la época que estábamos que de 5 días 4 eran de niebla. Nos dijo, “chicos a si podéis volver a visitarnos otro año”.

Intentaron a mí (Elisabeth) robarme en la mochila me di la vuelta y me habían abierto la cremallera. No me quitaron nada con el orden que llevó yo siempre, además no llevaba nada importante, el documento de D.N.I, 10 dólares americanos suelto sin cartera, no suelo llevar nunca mi móvil, ni tarjetas de crédito, eso sí mi barra de labios y las gafas del sol no me pueden faltar, jeje… Nos dirigimos hasta la puerta para coger la furgoneta que nos desplazaría hasta la puerta de entrada al parque.

Decidimos coger un taxi para bajarnos a la playa Copacabana donde se encontraba nuestro hotel. Nos acercamos hasta un taxista para que nos trasladase y nos dijo que no podía tenía clientes visitando el Cristo y les iba a hacer el traslado. Preguntamos a varios y ninguno podía hacernos el traslado, de repente a parece un joven bien gordo, con unos cordones de oro en el cuello y nos dice yo os hago el traslado en mi coche, pero bueno tu no eres un taxista tu tienes un coche particular (un volkswagen negro). Le dijimos a un taxista llamanos a la centralita y pídenos un taxi. El hombre nos dijo no, no tengo el teléfono que os lleve el joven. Los taxistas le tenían miedo al chico. Lo teníamos clarísimo que en el volkswagen negro no nos íbamos. Subimos hasta la taquilla donde compramos el ticket y el tipo con el coche negro nos seguía. De repente llego un taxi bajo a un cliente, y directamente nos montamos y le dijimos llevamos a la playa de Copacabana.

Una vez llegados nos bajamos del taxi y nos fuimos a almorzar al primer restaurante que vimos abierto, teníamos las tripas que nos sonaba ya.

La verdad es que fue un día lleno de aventuritas, regresamos al hotel para ponernos el bañador e irnos a tomar un baño a la playa de Copacabana, aunque el agua y el día no acompañaban mucho.

Nos volvimos al hotel, ya eran las 19.00 h. Nos conectamos a internet y teníamos en el correo electrónico un correo del la entidad bancaria, era el justificante del banco con el movimiento del cobro de los 710 euros de la compra que nos hicieron en los EE.UU, cuando nos clonaron la tarjeta de crédito. Bajamos a la recepción del hotel le pedimos al recepcionista que si nos podía imprimir el documento que teníamos en nuestro correo electrónico, el chico muy amable nos dijo que sí. Pedimos un taxi porque la comisaría de turismo se localizaba bastante lejos de donde nosotros nos encontrábamos. Una vez que llegamos explicamos nuestro caso. Nos dieron un papel para que rellenáramos. Ya relleno salió el comisario de la oficina y nos preguntó que nos había pasado. Le explicamos con todo detalle. El comisario le dijo a un chico que había trabajando allí, redactase el informe, diles que se vayan, ya le mandaremos la denuncia al su correo electrónico. Nosotros le dijimos mañana salimos para la zona del amazonas y necesitamos el informe de la denuncia para mandarlo lo antes posible al banco, para que nos puedan devolver el dinero. El mismo comisario nos pasó a una mesa y se puso a redactarnos el informe. El señor era y muy amable, en algunos momentos resultaba algo difícil para comunicarnos porque el sólo hablaba portugués. Pero bueno, hay nos entendíamos como podíamos con él. Era alucinante los otros trabajadores que había en la comisaría, allí estaban de risas, cachondeo, vamos un tonteo que había entre ellos. Un joven le tiró la capucha de un bolígrafo a la compañera de trabajo, que por cierto llego a mis pies (Elisabeth) Yo pensaba pero que es ésto, el patio del recreo. Le dije a Sergio, estoy en una comisaría, y él me respondió si cálmate. Tardamos casi 3 h., en poner la denuncia. El ordenador iba muy lento. Una vez ya puesta la denuncia salíamos de la comisaría e intentamos tomar un taxi, no había ninguno en la zona, bueno regresamos hasta el hotel bordeando la playa. Mandamos la denuncia a través del correo electrónico al banco.

Ya sí, nos fuimos a la cama, estábamos agotados. Al día siguiente nos trasladábamos hasta el aeropuerto de Galeao A.C Jobim para tomar un vuelo hacia Manaos.

En el próximo post os contaremos nuestro paso por Amazonas.
Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



'Qué visitar, ver y hacer en Río de Janeiro – Brasil' tiene 4 comentarios

  1. Abril 9, 2017 @ 11:35 pm Melba

    Qué lugares tan hermosos. Ustedes son muy lindos. Saludos.

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  2. Abril 10, 2017 @ 10:26 pm Marta Pinhao

    Como siempre hermoso y muy bien relatado que, como andorrera, viajo con ustedes. ¡Felicidades chicos! un abrazo enorme y ha esperar el imponente Amazonas!Muchas gracias.

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    • Abril 11, 2017 @ 12:13 am andorreandoporelmundo

      Muchísimas gracias querida amiga Marta.
      Es un placer que viajes con nosotros.
      Amazonas es un lugar increíble, salvaje, lleno de naturaleza.
      A nosotros nos ha encantado.
      Un abrazo muy grande querida Marta.

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