Bagan-Andorreando por el Mundo

Qué ver Yangón, Bagan y Monte Popa, Myanmar.

Qué visitar, ver y hacer en un viaje por Yangón, Bagan y monte Popa: el Jardín de Mahabandoola, la Pagoda Sule, la Iglesia de Santa María, el Lago Kandawgyi, el Palacio Flotante Karaweik, el Mercado Bogyoke, la Pagoda Chauk Htat Gyi, el Templo Thatbyinnyu, la Pagoda Taungkalat, etc.

Myanmar es un país que no está totalmente explotado por el turismo, aún mantiene su pureza, la inocencia de sus habitantes. ¡Daos prisa!, seguro que en unos años será un destino muy demandado. En Myanmar la religión budista es la más extendida y llevada a la práctica por sus habitantes. Para entrar a sus templos es necesario descalzarse, en algunos de ellos te obligan metros antes de llegar a la puerta de entrada. Está prohibido entrar con calcetines puestos. Os podemos decir que aún recordamos las horas del mediodía cuando teníamos que ir andando descalzos, pisando las losas, el suelo con cemento que estaban calientes del sol. Ese calor aún lo sentimos en los pies y se nos encogen los dedos al pensarlo.

Nuestro cuaderno de bitácoras:

Asia era nuestro segundo continente visitado en esta vuelta al mundo de 100 días y el tercer país que se sumaba al viaje. No podía faltar por cuarto año consecutivo viajar al continente asiático, esta vez decidimos ir a explorar Myanmar, la antigua Birmania.

Al fin aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Rangún en Yangón, estábamos agotados de los tres vuelos que arrastrábamos más todas las horas que habíamos hecho de escalas. Necesitábamos una ducha y una cama para descansar. Es cierto que el control de emigración fue muy rápido, las maletas aparecieron en la cinta, qué alegría, con el caos que tenían en Tanzania pensábamos que no las íbamos a ver más. A la salida del aeropuerto pudimos apreciar un cambio de temperatura fuerte, una calor intenso nos azotaba. Esperábamos encontrar muchas bicicletas, motos por las calles, una circulación caótica de grandes atascos y sonidos de bocina de los coches, lo que viene a ser el continente asiático como norma general. Para nuestra sorpresa, en Yangón no nos encontramos motos y apenas bicicletas, lo que había era muchos coches. Pero atascos sí que había, tardamos 1 h en llegar a Rosse Garden Hotel, hospedaje de cuatro estrellas, en el que nos hospedamos. La dirección es No. 171 Upper Pansodan Rd, Tsp, Myanmar. Hicimos el check-in y subimos a la habitación que nos asignaron, nos dimos una ducha y a dormir, estábamos agotados.

Al día siguiente nos despertamos antes de que sonara el despertador, estábamos ansiosos por conocer la ciudad. Yangón fue capital del país desde 1885 hasta el año 2005, a partir de este año la capital se trasladó a la ciudad de Naypyidaw. Nos arreglamos y bajamos a desayunar. Una vez con las energías repuestas nos fuimos a visitar el Jardín de Mahabandoola, es un parque público, a los viajeros y turistas suelen cobrarle una tasa de 400 Kyat (0,29 € aproximadamente). El horario es de 5:30 h a 8:00 h En este lugar los chinos por las mañanas suelen ir a practicar taichi. El nombre del parque hace honor al héroe local de la Primera Guerra Mundial que hubo entre birmanos y británicos.

El Ayuntamiento es otro de esos edificios que se puede observar por la elegancia que muestra, como también el edificio de las Cortes de Justicia. Ambos inmuebles muestran unos rasgos característicos de la época británica. Han sido restaurados a lo largo de los años, actualmente presentan un buen estado de conservación.

En el centro del parque se puede apreciar un obelisco que representa a las víctimas que murieron durante la batalla por la independencia en el siglo XX. Esta zona verde está rodeada de edificios coloniales británicos.

Enfrente, al lado izquierdo, se localiza la Pagoda Sule, situada en el centro de Yangón. Cuenta con una altura de 48 metros con forma de pagoda octagonal, rodeada de estupas más pequeñas, campanas de bronce. Se dice que tiene más de 2500 años de antigüedad. Es la pagoda más antigua de Yangón. La entrada a su interior tiene un coste de 2 dólares americanos por persona (1,80 € aproximadamente).

Continuamos y visitamos la Iglesia de Santa María. Resulta increíble encontrar un templo católico de estas características en una ciudad donde la religión más practicada es el budismo con un 80%. Os podemos decir que al cruzar la puerta parecía que nos encontrábamos en una iglesia católica perteneciente a Europa y no a Asia. Es un templo de estilo gótico, construido a finales del siglo XIX. El lugar está dedicado a la Inmaculada Concepción. En diciembre del 2011 se celebró el centenario y año jubilar, que fue bendecido por el cardenal Renato Raffaele Marino. Aquí abajo os dejamos una fotografía de la iglesia. El acceso es gratuito.

Seguimos caminando hasta llegar al Lago Kandawgyi. Los viajeros y turistas tienen que pagar una entrada de 400 Kyat por persona (0,28 € aproximadamente) para acceder. Es un lago artificial alimentado por el Lago Inya. Se construyó con el propósito de poder proporcionar agua potable en la época de la colonia británica. Su profundidad oscila entre 50 y 115 centímetros.

Aquí pudimos ver un parque natural, un jardín, un zoo, restaurantes, bares y también una réplica del barco real. Este es un palacio flotante llamado Karaweik, contiene varios pisos. Se puede visitar su interior pagando una entrada, allí podrás encontrar un restaurante de lujo, salas de conferencias, etc. Bueno, nosotros prescindimos de la visita al interior. Nos conformamos con contemplarlo desde el exterior.

Continuamos hasta llegar al mercado local Bogyoke, este cuenta con más de 70 años de antigüedad, cuenta con más de 2000 tiendas donde encontrarás de todo: alimentos, artesanía, medicamentos, textil, joyería, etc. Nos encantó adentrarnos en el lugar y apreciar cómo hacen el día a día los birmanos, poder ver una gran cantidad de colores, olfatear diferentes aromas, oír sonidos, tocar una variedad de texturas de tejidos, incluso saborear diferentes frutas. Os podemos decir que experimentamos el sitio con los cinco sentidos. Abre todos los días excepto los lunes. La entrada es gratuita.

Llegó la hora de almorzar y no nos dimos ni cuenta, se nos pasó la mañana muy rápido. Nos fuimos a almorzar a un restaurante típico de comida birmana donde probamos diferentes platos de esta cocina. Hay que decir que son unos apasionados del picante, pedimos que no le echaran demasiado picante, y aun así os podemos decir que todo picaba, echábamos fuego por la boca, como si fuéramos dragones. La comida birmana es deliciosa.

Regresamos al hotel para recoger las baterías que habíamos dejado cargando por la mañana. Fuimos andando y contemplado a los ciudadanos birmanos, tomamos algunas fotografías como esta del peluquero cortando el pelo a un ciudadano.

Hicimos grabaciones con la Gopro, se nos rompió el palo selfi. Nos recorrimos unas cuantas tiendas para encontrar un palo y nada, no había en ningún lugar. Entramos en el último establecimiento y al fin encontramos uno, lo que no nos gustó fue el precio, intentamos regatear y nada, no llegamos a un acuerdo. Nos pedían 140 dólares americanos (125,60 € aproximadamente) una auténtica locura. Ya sabíamos que no lo íbamos a encontrar en otra de las ciudades que visitáramos de Myanmar, así es que nos tuvimos que apañar con el palo roto durante todo nuestro viaje por Myanmar.

Ya, si estábamos listos para ir a visitar la Pagoda Chauk Htat Gyi, pagoda de seis pisos de altura, donde se encuentra la imagen del enorme Buda Reclinado con 65 metros de ancho y 16 metros de alto. La imagen del buda fue construido en el año 1907, pero con el paso del tiempo la imagen se vio afectada por las condiciones climatológicas. En el año 1957 fue destruida y construida de nuevo. Se terminó en el año 1966 y de nuevo fue reconstruida en el año 1973. Os contamos que hay unas escaleras de metal en el lado izquierdo por donde puedes subir y sacar una magnífica fotografía como esta que tomamos. Nos lo dijo un amable birmano que se encontraba en el templo. Alrededor de la pagoda hay una gran cantidad de monasterios que contienen más de 600 monjes. Observamos algunos birmanos practicando la meditación. Os recomendamos visitar el templo al medio día, es cuando menos visitantes hay. Está abierto desde las 6:00 h hasta las 20:00 h La entrada nos costó 5 dólares americanos por persona (4,49 € aprox.)

Luego nos fuimos a visitar la Pagoda Shwedagon, localizada en lo alto de la colina Singuttara. Fue edificada en el siglo XV y es, considerado, uno de los centros sagrados budistas más importantes. Contiene 8688 láminas de oro. ¿Sabíais qué todo el oro que cubre la pagoda fue donado por el pueblo birmano? Cuentan que la bóveda contiene reliquias sagradas del buda. La pagoda cuenta con 68 pequeñas pagodas, salas de oración y capillas. El horario de apertura es de 4:00 h a 22:00 h Los viajeros y turistas no pueden entrar hasta las 6:00 h y el último acceso no se puede hacer después de las 21:00 h La entrada nos costó 7.800 Kyats por persona (5,56 € aproximadamente).

Volvimos al hotel para descansar, fue un día intenso de visitas. Hay muchos más lugares que visitar en Yangón, os recomendamos dedicarle a la ciudad dos días. No os podéis hacer una idea de lo que disfrutamos cuando viajamos al continente asiático.

Hoy tocaba madrugón, en el hotel pedimos que nos hicieran unos pícnic. Nos fuimos a las 6:00 h al Aeropuerto Internacional de Rangún, para tomar el vuelo operado por la compañía aérea flying beyond, la cual nos llevaría a la ciudad de Bagan. Una cosa que nos llamó la atención fue que estas aerolíneas, cuando facturan equipajes, ponen pegatinas circulares con el nombre y número de vuelo en la camiseta de sus pasajeros, es una forma fácil de tener controlados a sus pasajeros. La llamada de embarque la hizo un chico con una pancarta gigante con el número de vuelo y compañía. El pobre se recorría andando toda la sala. El vuelo tuvo una duración de 1 h y 20 minutos. Llegamos a las 8:20 h recogimos el equipaje y nos trasladamos hasta el Bawga Theiddhi Hotel, en el que nos hospedaríamos por dos noches, alojamiento de tres estrellas. Ubicado en Myatlay St, New Bagan, Myanmar.

Bagan es una ciudad llena de motos, bicicletas, carruajes de caballos, coches, es caótica. Los olores y sus templos con miles de años acogen a viajeros y visitantes. Esta ciudad se puede visitar alquilandobicicletas, motos, coches o carruajes de caballos. Hay una gran cantidad de puestos de alquiler, eso sí, ¡Recuerda que siempre hay que regatear el precio!

Por el camino vimos una procesión en la que iban niños entre 4 y 14 años a pasar un tiempo en los monasterios para enseñarles la vida buda. Aquí decidirán su futuro, ser monje o no. Esta primera vez es llamada Shin Pyu. Los birmanos están obligados a pasar por el monasterio como mínimo dos veces en su vida. Es una fiesta llena de colorido y alegría. Los birmanos lucen sus vestidos típicos, acompañados de música. Los niños que van al monasterio van montados a lomos de un caballo acompañados de familiares.

Tras la procesión, visitamos el Mercado Nyaung-Oo, es un mercado local donde pudimos ver una gran cantidad de carnes, pescados, frutas, verduras, textiles, productos farmacéuticos, etc. Experimentamos, con el olfato, una gran variedad de aromas, ya que los productos alimenticios están expuestos directamente al sol a 42 ºC de temperatura. Es inimaginable encontrar en Europa un mercado en esas condiciones de higiene, orden, etc. Quizás en Europa nos pasamos con las medidas de seguridad e higiene, somos muy exigentes, y nosotros lo sabemos bien, porque trabajamos en este sector.

Salíamos del mercado y comenzábamos a visitar los Templos de Bagan. En un área arqueológica con más de 2200 templos, pagodas, estupas, rodeado de una zona de jungla verde y caminos de tierra roja. Estos templos fueron construidos entre los siglos XI y XIII, se dice que llegó a haber hasta 4000 templos, pero se vieron afectados por terremotos, invasiones y el crecimiento de la selva. Aunque el gobierno birmano ha restaurado ya varios templos, aún quedan una gran cantidad, reducidos a ruinas y a la espera de que algún día puedan ser recuperados. Hoy en día únicamente quedan 2200.

Bagan se divide en tres zonas: Nyaung-U, Antiguo Bagan y Nuevo Bagan. Os vamos a describir y mostrar en fotografías los templos que visitamos. La verdad es que en dos días fue imposible poder visitar sus 2200 templos. Aquí os dejamos una pequeña pincelada de este lugar tan maravilloso. Por cierto, nos hace recordar nuestro viaje por tierras de Camboya cuando visitamos Angkor.

Para acceder a los templos de Bagan hay que comprar un ticket de entrada, es válido por una semana, tiene un coste de 15000 Kyats por persona (10,69 € aproximadamente). Con el dinero que genera la entrada se contribuye a la conservación y mantenimiento del sitio. ¿Dónde comprarlo? Nosotros lo compramos en el mismo aeropuerto, también lo puedes obtener en oficinas donde venden excursiones de Bagan. Esta entrada tienes que llevarla contigo durante la estancia en Bagan. A nosotros en algunos templos sí nos lo pidieron, en otros no.

Comenzamos el recorrido, concretamente, en la Pagoda de Shewezigon. Fue edificada en el año 1509, alrededor hay unos pequeños templos que contienen esculturas de buda, pertenecientes al Arte Gupta. Por las noches es iluminada por unos focos. Se localiza en el centro de Nyaung-U.

El siguiente templo que visitamos fue el de Khay Min Ga. Está compuesto por un conjunto de santuarios, estupas y templos con diferentes tamaños, estructuras, etc. Se encuentra entre la zona de la Vieja Bagan y Nyaung Oo. Es una zona menos visitada por viajeros y turistas, está transitada por gente del pueblo, un lugar con mayor encanto.

El Santuario de Ananda Phaya Pagoda, edificado en el siglo XI por orden del rey Kyanzittha. En el interior pudimos apreciar los cuatro grandes Budas. Las figuras tienen una altura de 9,5 metros, están cubiertas de oro y distribuidos en cuatro capillas, cada una de ellas en uno de los puntos cardinales. En el interior nos encontramos además una gran cantidad de esculturas en piedra, madera, etc. También pudimos percibir un olor intenso a queso, pero no el elaborado, sino el humano. En la puerta de entrada se amontonaban una gran cantidad de calzados, algunos eran muy parecidos entre sí. En el exterior hay tres grandes terrazas. Por la noche es iluminado por focos. Este templo es considerado uno de los más sagrados y grandes de Bagan.

El siguiente templo que visitamos fue Shwe Gu Gyi. Comenzó a construirse en el año 1131. Este santuario permite subir a lo más alto de él (su terraza), donde se pueden observar unas magníficas vistas de los Templos de Bagan, destacando el Santuario Thatbyinnyu. Os podemos decir que la subida se realiza por una escalera empinada muy estrecha, con poca luz, si alguien baja hay que esperar en los rellanos para poder subir, pero no son demasiados escalones, no supone mucho desgaste de energía. Cualquier persona puede hacer la subida sin problemas. El sol nos quemaba los pies, en algunos momentos parecía que estábamos bailando la jota, los birmanos que se encontraban en la terraza nos miraban y se reían. Verdaderamente parecíamos unos blandengues.

El sol nos achicharraba la piel y los pies ya los teníamos quemados, decidimos hacer una parada para almorzar. Nos fuimos a comer a un restaurante donde probamos una deliciosa ensalada y un plato de pescado. Todo estaba muy rico.

Por la tarde visitamos el Templo Mahabodhi, es una réplica del santuario Mahabodhi, localizado en la ciudad de Bodhgaya, en India. Fue construido durante el reinado de Htilominlo a mediados del siglo XIII. Fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en el año 2002. Su estructura es una torre en forma de pirámide decorada con más de 450 nichos con imágenes de budas. Nos llamó mucho la atención porque es totalmente diferente de los demás templos de Bagan por su estructura.

A la salida del templo nos encontramos a una vendedora hablando por teléfono, se veía muy feliz, no dudamos en sacarle una fotografía. Intercambiamos alguna palabra que otra y al final terminamos comprándole unos pocos frutos secos, los de color marrón más intenso. Realmente no sabemos qué tipo de fruto seco era, os podemos decir que el sabor es parecido a la almendra, iba bañada por fuera con azúcar. Muy deliciosos, aunque cuando comes unos cuantos empalagan un poco.

Ahora sí, pusimos rumbo hacia la Pagoda Bupaya, localizada junto al río Irrawaddy. Se cree que fue edificada a finales del siglo III, pero no se sabe con certeza. Se vio destruida en el año 1975 a causa de un terremoto, sus restos cayeron al río Irrawaddy. La reconstruyeron con hormigón y fue pintada en color dorado, totalmente diferente a la que había anteriormente. En sus jardines también puedes ver una gran cantidad de pabellones, puestos de mercado, etc. Si bajas al río Irrawaddy puedes dar un paseo en barco por sus aguas.

Por último, nos fuimos a contemplar el atardecer en la Pagoda de Shwe San Daw. Es un lugar elegido por viajeros y turistas para contemplar el atardecer en Bagan. Este santuario fue construido a finales del siglo XI, compuesto por cinco terrazas. La subida al templo se hace mediante una escalera estrecha y empinada que posee unos escalones en piedra y ladrillo. Tranquilos amigos, no queráis subirlos todos al tirón, nosotros lo subimos en dos etapas. Cuando nosotros ya subimos os podemos decir que el sitio estaba plagado de gente para ver el atardecer y aún faltaban 2 horas, no habíamos visto tanta gente concentrada en Bagan como en este sitio. Parecíamos hormigas. El atardecer que nos tocó vivir no fue muy espectacular a causa de la niebla. Pero qué vamos a hacer, esto fue lo que pudimos contemplar.

Ya, si regresamos al hotel, necesitábamos una ducha, comer algo y descansar. El día estuvo muy lleno de visitas. Lo pasamos en grande.

Nos quedamos con las ganas de realizar un vuelo en globo aerostático para contemplar los templos, santuarios y estupas de Bagan desde el cielo. En la época en la que nosotros fuimos no se hacen por la climatología (desde abril hasta septiembre). Una hora de vuelo puede costar más de 300 dólares americanos por persona (269,14 € aprox.) Es muy caro, pero debe ser increíble.

Hoy de nuevo tocaba madrugar, ya era algo normal, bajamos a desayunar y nos fuimos a visitar el Templo Lemyethna, mandado construir en el siglo XIII por un ministro de la corte del rey htilominlo y su esposa en el año 1223.

Continuamos hasta llegar al Templo Thatbyinnyu. Data del año 1144, con una altura de 62 metros, es el santuario más alto de Bagan. Contiene siete terrazas que están orientadas hacia el este.

Decidimos desplazarnos por carretera unos 50 km hasta llegar al monte Popa, es un volcán extinguido, con una altura de 1518 metros. La carretera no era muy buena, en algunas zonas era de tierra, con piedras, tardamos 1 h y 30 minutos en llegar. La subida a la Pagoda Taungkalat se hace a través de unas escaleras que contienen 777 peldaños. Gran parte de la escalinata posee unos techos que dan sombra. Hay una escalera de subida y otra de bajada. Os recordamos que hay que subir descalzo, la vestimenta debe ser tanto para mujeres como hombres, pantalón que cubra rodillas y camiseta que no tenga tirantes finos. Durante la subida fuimos contemplando una gran cantidad de monos macacos. No suelen atacar, pero hay que tener cuidado, pueden apropiarse de tus pertenencias (nosotros no queríamos ser el blanco de ellos y quedarnos sin la cámara de fotos). También nos encontramos puestos que vendían de todo, y diferentes santuarios donde los birmanos suben a dejar ofrendas a sus budas. Al fin llegamos a la pagoda Taungkalat, es sencilla de color dorado. También contemplamos unas magníficas vistas del monte. La entrada nos costó 5000 Kyats (3,57 € aproximadamente) se compra en una taquilla que está justo al lado de las escaleras que suben al monte Popa. El horario es de 8:00 h a 17:00 h.

Nos encontramos a un grupo de mujeres y niñas monjas, había de todas las edades, desde adultas, adolescentes, hasta niñas pequeñas. Les tomamos esta fotografía. Estuvimos un rato hablando con ellas. Llama la atención verlas con la cabeza rapada, vestidas con una túnica de color rosa y un fajín de color naranja.

Hicimos una parada para almorzar donde probamos unos exquisitos platos en un restaurante, siguiendo saboreando la comida de la cocina birmana, que se basa en arroz, carne y verduras. Ya nos estábamos acostumbrando al picante.

Por el camino fuimos contemplando la naturaleza que nos ofrecía Bagan. Tuvimos la oportunidad de observar cómo un joven estaba trabajando con su buey. Por cierto, el animal era enorme y precioso.

Volvimos de nuevo a Bagan, y para despedir el día por la tarde, realizamos un paseo en barco por el río Ayeyarwady, durante 2 h Fuimos contemplando un magnífico paisaje y pudimos ver el atardecer.

Información útil:

Para la entrada al país es necesario un visado. Se puede obtener vía online en la página web: https://evisa.moip.gov.mm/o bien gestionarlo a la llegada en el aeropuerto. Tiene un coste de 50 dólares americanos por persona (44,86 € aproximadamente) con una validez de tres meses, además de los impresos rellenados que dan en el avión.

La moneda oficial del país es Kyat Birmano, por cierto no tienen monedas, son todos billetes. Nosotros, a nuestra llegada al Aeropuerto Mingaladon de Yangón, sacamos dinero en el cajero automático. Habíamos leído que en muchos lugares de Myanmar no aceptaban tarjetas de crédito visa. En España fue imposible conseguir esta moneda en los bancos.

Siempre hay que beber agua embotellada, llevar repelente de mosquitos crema solar, allí el sol es muy fuerte, puede provocar heridas por exceso de sol.

Myanmar es un país del sudeste asiático totalmente seguro, lo único es que puedes sentirte un poco acosado en el tema de compras, te van a querer vender de todo.

Este ha sido nuestro paso por la ciudad de Yangón, Bagan y Monte Popa. Lo hemos disfrutado un montón. En el próximo post os vamos a hablar de nuestras visitas por Mandalay, Amarapura, Ava y Mingun. Lo disfrutamos tanto como Yangón y Bagan. Un saludo andorreros, nos vemos muy pronto.



'Qué ver Yangón, Bagan y Monte Popa, Myanmar.' have 8 comments

  1. agosto 19, 2016 @ 9:40 pm Marta Pinhao

    ¡De Las Mil y una Noches! Fantástico, es maravilloso que puedan realizar estos viajes. Abrazo grande.

    Reply

  2. agosto 20, 2016 @ 5:15 pm Bellas y estupendas

    Hola chicos!! Me ha encantado vuestro viaje es una pasada, sobre todo el palacio flotante y los templos. Estoy de acuerdo con vosotros en lo de que le ponen mucho picante a las comidas, yo eso lo llevaría un poco mal, jajaja. Pero por lo demás me ha parecido un viaje estupendo, se nota que habéis disfrutado. Un beso fuerte.

    Reply

    • agosto 20, 2016 @ 5:26 pm andorreandoporelmundo

      Muchísimas gracias Feli.
      La comida picante es algo que no llegamos a acostumbrarnos y lo pasamos un poco mal, pero al final no sabemos qué nos pasa, pero todos los años volvemos a Asia jejeee (ya van 4 años consecutivos)
      Saludos amiga ??

      Reply

  3. agosto 21, 2016 @ 10:27 am David

    Los lugares parecen casi sacados de un cuento, precioso el país y una envidia de viaje. ¡Me alegro de que os lo hayáis pasado tan bien!. Saludos andorreros.

    Reply

    • agosto 21, 2016 @ 12:29 pm andorreandoporelmundo

      Muchísimas gracias David.
      Es lo que tiene viajar al continente Asiático sacas unas fotografías dé lugares espectaculares.
      Saludos amigo ??

      Reply

  4. septiembre 1, 2016 @ 12:27 pm Gloria

    Madre míaaa!! Peazo post que os habéis currado!! Enhorabuena pareja! Que bonito volver a revivir Myanmar a través de vuestras fotos, videos y palabras! Un abrazo!!

    Reply

    • septiembre 1, 2016 @ 2:10 pm andorreandoporelmundo

      Muchísimas gracias Gloria!!!
      Hemos obtenido buenos consejos leyendo vuestros post de Myanmar jejeee
      Saludos pareja ??

      Reply


Would you like to share your thoughts?

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

© Andorreando por el mundo. Todos los derechos reservados.